<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614</id><updated>2012-02-16T18:03:52.129-08:00</updated><category term='sexo'/><category term='carlos herrera'/><category term='pecado original'/><category term='libertad'/><category term='campesino orgullo'/><category term='manzana'/><category term='tierra'/><category term='politica'/><category term='autoridades'/><category term='infierno'/><category term='reptil'/><category term='amor'/><category term='rifle'/><category term='dolor'/><category term='Chaguaní'/><category term='vida'/><category term='seminario'/><category term='Eva'/><category term='abigeos'/><category term='erotismo'/><category term='selva'/><category term='destino'/><category term='dios'/><category term='asesinato'/><category term='ternura'/><category term='deseos'/><category term='libre albedrio'/><category term='felicidad'/><category term='desnudez'/><category term='generosidad'/><category term='muerte'/><category term='masturbacion'/><category term='resignacion'/><category term='Adan'/><title type='text'>Es solo un cuento</title><subtitle type='html'>Este viaje no lo he hecho solo.No. Lo he transitado en compañía de muchos personajes sin los cuales abría sido imposible su gestación y ulterior desarrollo. Conozco de cerca a algunos de ellos; de otros solo se de su trayectoria vital y  del resto me llegaron las volutas de sus sueños, aspiraciones y deseos,cuando no, el estruendo de su fracaso, la congoja, el fastidio y el odio acumulados por los años...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>28</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-5324131771015547348</id><published>2011-04-08T17:07:00.000-07:00</published><updated>2011-04-08T17:07:56.340-07:00</updated><title type='text'>A propósito de un comentario…</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.facebook.com/notes/carlos-herrera-rozo/a-prop%C3%B3sito-de-un-comentario/10150537410635150?notif_t=note_tag"&gt;A propósito de un comentario…&lt;/a&gt;: "- Enviado mediante la barra Google"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-5324131771015547348?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.facebook.com/notes/carlos-herrera-rozo/a-prop%C3%B3sito-de-un-comentario/10150537410635150?notif_t=note_tag' title='A propósito de un comentario…'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/5324131771015547348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=5324131771015547348' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5324131771015547348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5324131771015547348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2011/04/proposito-de-un-comentario.html' title='A propósito de un comentario…'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-5624242361079068619</id><published>2011-01-29T07:37:00.000-08:00</published><updated>2011-01-29T07:37:02.737-08:00</updated><title type='text'>LA TÍA ROSA Y LA TÍA CHIQUINQUIRA</title><content type='html'>“No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”. Es el estribillo. Siempre lo repiten. No importaba el destinatario. Su significado, en cambio, dice relación a si mismas, a la supuesta fragilidad de su organismo a pesar de los 99 y 92 años con los que fallecieron. Y repetían el aforismo desde su adolescencia, con machacona vocación. La tía rosa era una mujer enjuta, seca de carnes, pero de cuerpo firme y flexible; su carácter recio, de mirada altiva, ojos penetrantes, voz bien timbrada y rictus impenetrable perfilado por una nariz recta, fina y desafiante, características que por sí solas le crearon un halo de respeto entre quienes la rodeaban o entre quienes la conocían por primera vez. La Tía Chiquinquira, en cambio, era bajita, de piel cetrina, ojos grandes, nariz ancha, apropiados a los climas tropicales, boca mediana y bien delineada, de carácter vivaracho y alegre que escondía una personalidad fuerte e inamovible. La vejez es un estado del cuerpo y del alma, phisis y psiquis en amalgama permanente e inseparable, y, sin embargo, son generadoras de  diversos genotipos. Existen seres que son viejos de espíritu y jóvenes de cuerpo, otros que son viejos desde siempre; los hay que mantienen viva, sin nunca decaer, la curiosidad, manteniéndose en un estado permanente de aprendizaje; otros son más sabios, o la suerte les sonríe y terminan de madurar, y por fin, otros que se hunden en el vicio y la corrupción sin ninguna esperanza. La vejez siempre me ha llamado la atención por lo que en ella hay de humanidad, de conocimiento y de reconciliación con la vida y con la muerte, de ahí que se afirme con frecuencia que más sabe le diablo por viejo que por diablo. También es cierto que solo nos hacemos viejos en la medida en que seamos incapaces de embarcarnos  en el mismo vehículo en que navegan nuestros hijos y la gente joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tía Rosa y la tía Chiquinquira nacieron con la generación de 1900. Aquellos años debieron  ser tiempos difíciles y angustiosos para la mujer. Muchas mujeres empezaron a escoger la soltería y a establecer relaciones de convivencia con otras mujeres sin que las animara un componente lesbiano sino una relación emocional de complicidad frente a la vida  y al duro y trasnochado entorno masculino. Este tipo de relaciones quedo bien reflejado en la novela de Henry James “Las Bostonianas” aparecida en 1886, nombre este que a su vez recibieron las mujeres que adoptaron este tipo de convivencia. En esa sociedad, por terrible que parezca hoy, la mujer no tenía otro fin que el que le deparaba el uso y escaso disfrute de la carne, la reproducción y el posterior olvido; luego quedaban  como ultimas vías de escape el convento, al cual apelaron y siguen apelando muchas mujeres, la vida fácil y la viudez sobrevenida o ficticia. La conquista de la libertad personal se sustentaba en la traición a las expectativas que la sociedad en las que les toco vivir había depositado en ellas y en cargar luego con la pena de ser señaladas permanentemente con el dedo de la ignominia. La mujer que se liberaba de las absurdas convenciones sociales era perseguida, señalada y humillada hasta la muerte pero muchas comprendieron que el secreto de su salvación radicaba en no asustarse y hacerle frente al destino. La masa, el grupo siempre ataca a quienes creen diferentes y lo hacen con mayor ferocidad si la víctima se somete y se humilla. La mayor carga de intemperancia provenía del concepto retrogrado de feminidad y de familia, mas de este ultimo que de aquel, impuesto por las jerarquías eclesiásticas desde el vaticano y re-interpretadas por sus áulicos y los mezquinos intereses religiosos, políticos, y sociales en el resto del mundo cristiano. No quiere decir esto que en otros cultos como el Judaísmo, el Mahometanismo o el Protestantismo no se den idénticas circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tías, nacidas de padres campesinos, propietarios de tierras en la vega del río  Magdalena, entre los poblados de Puerto Chaguaní, Guaduas y San Juan  de Río Seco, en Chaguaní, al occidente de  Cundinamarca, en el trópico, mar verde exuberante y ubérrimo que compite en pie de igualdad con la luz solar y la humedad permanente. Chaguaní es un pueblo metido entre las montañas cargadas de densos cafetales arábigos cubiertos por frondosos guamos, dindes, mangos y muchas otras especies apropiadas para dar sombra a los cafetales, altos pastos para el pastoreo vacuno e inmensos cañadulzales. Los hombres recogían la cosecha, el grano de pulpa roja y dulce que después de lavado, secado y tostado recorre la mayoría de los países del mundo aguijoneando los mejores paladares, por ser el café más  suave del planeta. La caña de azúcar es recolectada y por procesos industriales convertida en azúcar o en alcoholes, aguardientes o rones. La vida en el trópico es  apacible. El tiempo tiene su propio ritmo y el ambiente es embalsamado por los más diversos olores. El hombre pobre de alguna manera es menos pobre que en otros lugares y los ricos, por la misma singularidad, son menos ricos. Otra cosa es el abismo de las clases sociales. El trópico todo lo asimila en un infinito sopor del que ningún ser es ajeno. El silencio es la norma, estar alerta la consigna, la lucha por la supervivencia el pan de cada dio: El mundo que te rodea es un constante renacer, un eterno fluir entre la vida y la muerte. Nada es lo que es ni9 como y donde era sino que todo se mueve, se transforma, cambia y desaparece decía Heráclito con relación al ser, y nunca mejor expresado en relación  a la naturaleza tropical. Y, al lado, pero estrechamente ligado con todo lo anterior, amalgamado, diríase mejor, coexiste otro mundo, el mundo de los espíritus, de los muertos y los manes superiores, creencias que acaban por determinar al hombre de estos lares, de formar su mundo y sus ancestros, las entretelas mismas de su  mundo telúrico. En este ambiente nacieron, crecieron y vivieron la tía Rosa y la tía Chiquinquira, en el  forjaron su carácter, su compromiso con la vida, en el entendimiento de que no estarían a merced de la edad o de las enfermedades sino a expensas de sus propios designios y del destino que así mismas se trazaran. La muerte, como en el caso de  su primo Abraham, la decidirían ellas, no para fastidio de los demás sino para su propia satisfacción. Su madre, la señora Justina, mujer de piel cetrina, propia de las gentes de su raza, les inculco a sus hijas no solo los principios de respeto y humildad sino, fundamentalmente, el espíritu de soberbia y rebeldía ante cualquier tipo de sometimiento que atentara contra la libertad. No debió de ser fácil, ni para ella ni para sus hijas, tanto más cuanto que, Don Juan Crisóstomo, padre y esposo, era un nombre de profundas creencias religiosas e imbuido de los usos y costumbres de su tiempo, pero, también hay que decirlo, convencido de que siempre hay que estar preparados para el cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tías, al contrario de las mujeres  de su generación asistieron a la escuela, aprendieron a leer y a escribir gracias a que don Juan Crisóstomo, su padre, que entendía, a pesar de los atavismos, “que las mujeres tenían como mínimo saber las primeras letras para poder convivir en pie de igualdad con el mundo en que les tocara vivir, para formar un hogar digno, para que  la educación de los hijos  y de los futuros ciudadanos estuviera bien orientada y para que la relación marital no sufriera deterioros”, ello les permitió tener una perspectiva más amplia de su tiempo pero también ser mas consientes de sus limitaciones, no tanto de las personales,  que también,  sino de aquellas  que les imponían los convencionalismos sociales  obligándolas a permanecer, como a todas las demás, en una jaula de cristal, que para ellas era más dolorosa aun porque eran consientes de sus diferencias. Por ello y sin ninguna esperanza encausaron su vida hacia la lectura, las obras manuales y a las obligaciones del hogar como vía de escape a su perenne naufragio: La Tía Rosa  dedicaba las horas libres del día al croché; de sus manos salían manteles, carpetas, escarpines, guantes, sombreros y en general todo aquello que ella pudiera imaginar. Siempre me llamo la atención la facilidad con que remataba sus carpetas con perfectas esculturas de animales bordadas con hilo calabrés. La Tía Chiquinquira, seguramente por imitación, se dedico a los bordados y he de decir que, jamás en parte alguna, he visto gatos tan bellos como los que adornaban los cojines de su casa: ¡Eran majestuosos! “Me gustan los gatos, decía con un dejo de tristeza, son tan libres e independientes… y supremamente egoístas”, quizás era un signo de identidad, su introspección competía con su simpatía, con su intimo deseo de figurar. Mirando viejas fotografías salidas del daguerrotipo, de un profundo color sepia, ¡los años no perdonan!, hay que admitir que las tías eran atractivas: tuvieron muchos pretendientes pero ninguno “lo suficientemente importante para merecerlas”, con lo que  si Dios no les otorgaba marido se quedarían para vestir santos o el diablo les daría sobrinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El destino a veces nos juega malas pasadas o Dios se empeña en retorcidos vericuetos para ponernos a prueba o, en definitiva, hay palabras que no deben pronunciarse para evitar que se conviertan en penosas realidades. Nunca sabremos nada, lo cierto es que la vida nos atropella, que nos lleva de la felicidad y la locura a la tristeza, y al final, hacia el abismo, al profundo silencio y al olvido. Las Tías que nunca se casaron, que tuvieron numerosos pretendientes, que los despreciaron a todos por considerarlos inferiores a sí mismas, se iban a enfrentar por mor del destino a una nueva realidad. Muchas veces sin que lo hayamos buscado, repentinamente los hechos nos encuentran y, sin saber porque, desde ese mismo momento somos nosotros los que los buscamos. El hombre siempre se busca ilusiones, se atarea en expectativas, deseos, inquietudes e incluso amor por aquello que no posee o que desconoce, por lo que no ve, no oye o no comprende. Esto es lo que nos hace diferentes, lo que nos hace diversos a los demás y, esto es  lo que va a cambiar para las Tías el rumbo de sus vidas. Si antes vivían en la despreocupación, en su idílico país de fantasías, ahora iban a ser asediadas por preocupaciones que nunca se habían buscado. Si  Afrodita les negó el amor y la posibilidad de prepararle con cariño una salsa al ser amado, mientras meneaban las caderas y su sexo húmedo palpitaba a la luz del pensamiento en el amado, thanatos las devolvía a la vida en una ruda metamorfosis: de doncellas las convirtió, de la noche a la mañana, con su virginidad a cuestas, en madres putativas de cinco niños cuyas edades oscilaban entre los  seis años y los once meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida nos enseña que en más de una ocasión sale lo que  no se espera. Los hombres somos como niños, creemos, no sé porque, que siempre estamos ante un espectáculo de títeres: Se abre el telón, aparecen las figuras de trapo sobre el tablado, saltan, bailan, gritan, chillan, ríen, discuten, nos hacen reír y llorar y como los niños nos creemos que son ellas las que hablan, saltan y bailan; gracias a la tenue luz del interior del escenario no vemos los hilos que las mueven, ni las manos voluntariosas del titiritero. No es  Dios, porque Dios no tiene intereses en las acciones del hombre, ni es el destino porque sería demasiado trágico y horrible estar sometidos como esclavos a una voluntad ajena a la nuestra, es la vida y su cruda realidad, la cual, con demasiada frecuencia, somos incapaces de asumir racionalmente. La muerte, que es inherente a la vida, siempre nos sorprende sin que aprendamos jamás la lección de vivir la vida del todo sin restricciones ni concesiones. La muerte de un familiar, la muerte de un ser querido, la muerte del otro, en síntesis, por mucho que la sintamos, no deja de ser un accidente que puede alterar  absolutamente nuestras vidas, abrir cauces nuevos a la esperanza o privarla totalmente de sentido. Nada más ni nada menos y, la vida, a pesar de las perdidas e independientemente de lo que hagamos o no hagamos, pensemos o deseemos, continua sin alteraciones del ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte de su cuñada, la esposa de su hermano, las dejaba en una situación compleja: a la perplejidad de la pérdida del ser querido tenían que agregar la nueva y difícil responsabilidad de criar y educar a los huérfanos velando por salvaguardar el hogar roto. En definitiva se enfrentaban a la vida, salían de su pueblo natal para dirigirse a la ciudad. Abandonaban un espacio bucólico rodeado del cariño de sus padres  plantas, flores y animales para caer en la jungla del hormigón de la ciudad, en el infranqueable individualismo de sus gentes y en el torbellino de la pequeña guardería que tenían que dirigir.  Eran consientes del peso  que les caía y tenían la vaga esperanza  de que su hermano, el padre de los niños, moderara su carácter, no porque fuera agresivo sino por su hosca actitud , su dificultad para comunicarse, tanto que, había que adivinar lo que quería o preguntarle y someterse a su dura mirada de reproche . No. No iba a ser fácil, las dificultades saltaban por todas partes y la estrechez económica rondaba como una sombra sobre sus cabezas. La familia materna, a excepción hecha de la abuela, se abstraía de toda responsabilidad. Opinaban que los niños,  en las circunstancias familiares en que se encontraban, era más seguro en la hacienda del Abuelo Paterno por cuanto en ella residía casi toda la familia del padre. Otra cosa opinaban el abuelo paterno  y el viudo. Creían, no sin razón que sacar a los niños de la ciudad dificultaría su educación,  su salud, su desarrollo, por todo ello se opto por el viaje de las tías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños eran los únicos que se encontraban ajenos al vendaval de los acontecimientos. El tema central eran ellos, todas las decisiones que se tomaban recaían sobre sus cabezas pero no eran consultados, y no tenían capacidad de opinar. Sentían, si, el vacio que quedaba en el hogar. Notaban la ausencia de su madre. Inquirían por ella sin encontrar respuestas claras. Los olores, los sabores, la disposición de los muebles, la ropa, los zapatos, las fotografías colgadas en las paredes  y la ausencia de la voz y las caricias cariñosas les recordaban a su madre. Lloraban a solas y se consolaban entre si mismos. Muchas veces les sorprendieron  jugando con su madre detrás de las columnas de la casa o jugando a las gambetas o a la golosa. Ante tales hechos, los planes, todas las expectativas flaqueaban. El padre se derrumbaba y las tías se sentían impotentes para encauzar la situación. Los hechos se repetían con más frecuencia  de lo esperado por lo que decidieron  que era urgente  y necesario llevar a los niños a vivir a una casa diferente donde los recuerdos no los abrumaran y no fuera tan insistente la presencia, en todos los objetos y en toda la casa de la madre muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivian en el barrio el Vergel, en una casona grande, de arquitectura colonial, de altos techos y un patio amplio central alrededor del cual se distribuían las distintas estancias ocho en total y un patio de ropas, rodeado por ocho columnas robustas de madera de roble, rematadas en su base por sendas macetas de geranios que la abuela cuidaba con primor. La abuela Soledad, mientras su hija, maestra de profesión, colaboro en la cría de los chicos, los cuidaba con esmero mientras su hija  iba a trabajar en   la escuela y su yerno se desempeñaba como tesorero municipal en su pueblo natal. No quiero decir que la abuela después de la desaparición de su hija se despreocupara de sus nietos, faltaría a la verdad tal afirmación, siempre se desvelo por ellos y estuvo pendiente de lo que acontecía, pero hay circunstancias ajenas a nuestra voluntad que nos impiden cumplir a satisfacción con nuestros propósitos. Hay hechos externos a nosotros  que cambian el rumbo de los acontecimientos y nos impiden llevar a buen puerto nuestros más caros deseos. Por aquellos días la situación del país era convulsa, inestable y peligrosa. Las luchas intestinas por el ejercicio del poder y el mantenimiento de prebendas, entre las clases dominantes y los estamentos sociales menos favorecidos declaro entre los partidos políticos  tradicionales una guerra fratricida que se desarrollaba con ferocidad entre las masas campesinas mientras que quienes las impulsaban se repetían los despojos del saqueo; las tierras y los ganado9s abandonados cambiaban de dueños se ampliaban los latifundios y los desplazados engrosaban los cinturones de miseria de las grandes ciudades. La oración por la paz del líder popular del liberalismo dejaba al descubierto los tejemanejes que desde el gobierno se urdían en contra de la democracia: “Mal aventurados los que en el gobierno ocultan tras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres de su pueblo, porque ellos serán señalados con el dedo de la ignominia en las páginas de la historia” . Solo os reclamamos:! Que nos tratéis a nosotros a nuestras madres, a nuestras esposas, a nuestros hijos y a nuestros bienes, como queráis que os traten a vos, a vuestra madre a vuestra esposa a vuestros hijos y a vuestros bienes! El incendio recorría todos los rincones del país, el asesinato del líder liberal atizaba la contienda y nadie quedaba a salvo de intrigas y calumnias, venganzas y satrapías poniéndolo al borde del precipicio. Una tía de los niños, hermana del padre, trabajaba como maestra en la cercana población de Villeta amenazada de muerte por los facinerosos que azotaban la región, se comunico con su cuñada para que fuera en su ayuda, habida cuenta de que, como hija de una familia conservadora podía obtener el paz y salvo de la autoridades para desplazarse sin inconvenientes y salvar con dicho documento los retenes que la impedían salir sana y salva de la escuela donde se encontraba retenida. Ante el llamado de su cuñada alisto viaje, obtuvo el pasaporte exigido, le pidió a su cuñado Rafael que la  acompañara y un martes a las cinco de la mañana salieron el bus rumbo a Villeta. El viaje se trunco una hora después, a las seis de la mañana en la cercana población de Fontibón: un accidente de tránsito cambiaba el rumbo de los acontecimientos. El bus de pasajeros era embestido por un camión de carga y precipitaba la tragedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el caos se instala se necesita de una voluntad superior para restaurar el orden. El abuelo Crisóstomo le pidió a su hijo que se trasladara con los niños a su casa de San Carlos. Entonces era una casa de campo en las afueras de la ciudad con un terreno amplio que utilizaban para cultivar legumbres y hortalizas. La casa estaba dispuesta en forma de L, con cinco habitaciones, sin contar las estancias dedicadas a los servicios cocina sala y comedor y un patio grande debidamente adoquinado, y en la parte trasera, las pequeñas eras donde crecían las hortalizas y plantas de jardín, que con sus vivos colores, apreciándolas del lejos semejaba un mosaico de teselas bien dispuesto y agradable a la vista. La decisión del abuelo fue acertada, los niños se encontraron un ambiente diferente, un excelente lugar de juegos y el cariño de los abuelos paternos. En adelante había que prever todo lo atinente a la educación de los chicos al menos de los tres mayores, porque los dos menores aun no tenían edad para asistir a clases. A los dos mayores los matricularon en un colegio particular cercano a las instalaciones del batallón de caballería por el camino de Usme. El patio de juegos del colegio lindaba con el rio Tunjuelito que en aquel lugar era solo un riachuelo cenagoso cuyo lecho iba encajado en una pequeña garganta de no más de cinco metros de altura y que en sus sitios más angostos su anchura no llegaba a los dos metros. Este rio daría mucho que hablar en los años venideros. A la niña la matricularon  como era preceptivo entonces en un colegio de monjas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colegio era una vieja y amplia casona, de estilo colonial, que tiempo atrás debió pertenecer o hacer parte de la escuela de caballería. Las aulas  eran espaciosas y las pizarras amplias, igualmente sus corredores interiores, mas, su ambiente era frio y poco acogedor. Los pupitres estaban compuestos por unas mesas largas y estrechas, como un cajón, abierto por uno de sus lados, para depositar allí libros y cuadernos, adheridos a una banca larga , estrecha y dura donde se acomodaba a los alumnos de a tres por banca. La fachada exterior de aquel edificio indicaba por si sola el espíritu que gobernaba la institución. El viejo reglamento escolar se encontraba fijado sobre una de las paredes del ancho recibidor y en él se resaltaban las normas de convivencia entre el alumnado, el respeto hacia los profesores y las sanciones disciplinarias a que hubiere lugar. En fin, un manual más indicado para el sometimiento de los espíritus que a la liberación de los mismos. Las desventajas para los niños creativos eran manifiestas, amén de las pésimas practicas pedagógicas que, sumadas a todo lo anterior, arrojaban como resultado el fracaso escolar, la deserción de los alumnos que rechazaban la metodología de la imposición. La falsedad del sistema se manifestaba en la desproporción entre los programas escolares y el rendimiento de los educandos altamente deficiente. Los maestros, con raras excepciones, autoritarios, poco comunicativos y más preocupados de cumplir con el programa anual que por transmitir conocimientos: El maestro convertido en un instructor de reglas  pero no en el trasmisor de conocimientos que se grabaran en la mente de sus jóvenes pupilos-Por regla general los alumnos eran incapaces de acomodar las imágenes de las diferentes asignaturas propias del curso de aprendizaje con el mundo real en que les tocaba vivir. Esa ruptura, insalvable, convertía en imposible de digerir cualquier conocimiento por lo que se recurría al expediente de la memorización como patrón general del método educativo. No otra cosa suponía  la cantidad de “materia” que había que memorizar, las tablas de multiplicar, los poemas de Silva, Pombo, Valencia, Pesoa, la geografía y la orografía del país, el Catecismo del Padre Astete, los clásicos españoles, teoremas de geometría ,por no hablar de  la gramática latina, la ortografía, la lengua  vernácula y las  lenguas extranjeras. En las clases de historia los alumnos eran incapaces de comparar las circunstancias sociales y políticas de ayer con el momento presente que les acuciaba empujándolos a la acción sin tener una respuesta consiente valida que les permitiera comprender los sucesos en que andaban sumergidos. La vida estudiantil se convertía así en un maremágnum de conocimientos con escasa aplicación, al desbordamiento de las energías juveniles en juegos, indisciplina y disparatados ejercicios de reafirmación personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida del joven estudiante transcurría entre los castigos tanto físicos como intelectuales que les proporcionaba el profesor y las sanciones paternas por el constante ir y venir de quejas que dejaban consignadas los docentes  en los cuadernos de deberes. La fantochería de algunos maestros  llegaba hasta el delirio, no de otra forma se pueden catalogar los castigos del enseñante Manasevich en sus clases de matemáticas, férula en mano, mirada fría y voz recia, como la de un sargento, pasaba a la pizarra a los alumnos para que llevaran a efecto una multiplicación de quince dígitos en el multiplicando por diez en el multiplicador. Azorados los alumnos si no se equivocaban en las sumas lo hacían en las multiplicaciones y responder con certeza era un milagro. Las equivocaciones siempre terminaban igual: La férula describía un semicírculo, se oía un grito y ¡bam! reventaba en la palma de la mano, acompañada por un gemido de dolor, como un eco en la distancia del grito anterior. La tortura no terminaba con el castigo físico, la única forma de  abandonar el colegio era terminando la multiplicación o la división, el caso era el mismo, o hasta que algún familiar se acercara al colegio a recoger al alumno. Entonces, Manasevich, se frotaba las manos y descargaba sobre el familiar del pupilo toda su sabiduría recriminando la falta de inteligencia, la pereza ancestral, la mala educación, la dejación familiar en la obligación de colaborar en la educación de los chicos. El padre o el acudiente recibían una reprimenda que más tarde, en casa, seria trasladada debidamente al verdadero infractor. Las tías en esos casos les daban unos azotes, les reconvenían por su mal comportamiento para con los maestros, y,  cuando llegaba su hermano le ponían en conocimiento de los sucesos del día para que reprendiera a los hijos. La paz no se conseguía ni en sueños ,la sombra de Manasevich , las multiplicaciones y las divisiones se convertían, constantemente , en pesadillas, cuando no, las reprimendas de las tías que querían acertar pero no lo conseguían .En los sueños todo era confusión, no hay una historia lineal sino que todo se altera, distorsiona y los fantasmas toman posesión del mundo ,en duerme-vela, vivimos pesadilla, despiertos la padecemos .No todos los profesores hacían de ogro feroz , algunos de ellos procuraban equilibrar la balanza y muchas veces lo conseguían burlando el orden establecido ,pero no por mucho tiempo, porque siempre se imponía el espíritu de la limitación . Tilo era profesor de historia, pertenecía a esa clase de hombres para los que el mundo era una flor abierta, llena de esperanza. Tilo era un arúspice y no pocas veces daba la impresión de ser un orate. Era magnánimo y razonable y asistir a sus clases toda una diversión, su charla discurría  a fogonazos y las palabras se revelaban con un sentido de simplicidad sorprendente que subyugaba al oyente. Para el era necesario el nacimiento de un hombre nuevo, un nuevo Adán, que redimiera a la humanidad y la sacara de su poltronería ancestral, de su nada que hacer cotidiana, de su abulia, para que se desmande la sangre, vuele la mente y la razón solo sea el hilo de Ariadna que nos mantenga sujetos a la tierra .En la lectura, decía, encontrareis la felicidad porque siempre estaréis a punto de ser… El reverso de la moneda de San Pedro, el profesor de religión. ¿Cómo podría un estudiante, con la mente aun no deformada, razonablemente aceptar, esa imagen a medio hilvanar de la historia sagrada, como un mundo real? ¿Cómo  equilibrar los conceptos  de paz y de igualdad en un mundo donde brillan por su ausencia y donde las necesidades aniquilaban más que las enfermedades? Realmente los conceptos allí expuestos no resistían el análisis, la fe que se predicaba iba enderezada únicamente a la aceptación incondicional  de preceptos no demostrados  o, en el peor de los casos, el mantenimiento de una casta social poderosa, insensible por lo demás, a los padecimientos ajenos. En la casa los ritos y normas religiosas se cumplían a rajatabla. Las tías todas las tardes, después de la cena, reunían a los chicos en la sala y rezaban unas plegarias antes de irse a dormir. No siempre ese espíritu de recogimiento terminaba bien, las plegarias se recitaban de menoría mientras la mente volaba hacia otras latitudes  o se hacía  burla del recogimiento de los mayores, las risas a hurtadillas los delataban y la sanción no se hacía esperar. De todos modos los actos religiosos que se celebraban eran las liturgias de adviento las que con mayor fuerza recogían el ánimo y buena voluntad de los chicos, la participación en la preparación de las fiestas  no era exigible, estaban dispuestos para colaborar para que el acontecimiento del nacimiento de Jesús  consiguiera el boato posible. A partir del 16 de diciembre  hasta el 24 se rezaba la novena navideña, se realizaban verbenas, se apostaba a los aguinaldos y se escribían las cartas al niño Jesús  pidiendo los regalos y de contera por la salud de todos en el hogar. Las tías se volvían más comunicativas y se esforzaban en la preparación  de las viandas navideñas, colaciones, pastelitos, envueltos de  mazorca, tamales, embutidos, dulce de leche y la lechona rellena o el pavo que se consumía el día 24 de diciembre después de la misa de gallo. Hay una navidad que los niños no olvidan y recuerdan con nostalgia, se encontraban en la hacienda del abuelo, la abuela Justina y las tías habían preparado el bizcochuelo , los dulces,  y el asado para la cena mientras que el abuelo jugaba con sus nietos  detrás de la casa a la gallina ciega. El juego era sencillo, de gallina hacia el abuelo que había quedado ciego aclarando la melaza en los fondos en  la segunda cochura del zumo de la caña para preparar azúcar, por lo que no había que vendarle los ojos para el juego, sentado en un banco de madera, cogía un zurriago  en la mano diestra y lo arrastraba lentamente de derecha a izquierda, en tanto que, los niños lo rodeaban en medio de una gran alharaca para desconcertarlo mientras uno de los chicos se acercaba sigilosamente o se precipitaba vertiginoso y le tocaba la cabeza . Equivocarse  significaba recibir en las piernas un zurriagazo, la hilaridad de todos y no pocas veces el llanto del afectado. En esas raras ocasiones el abuelo sacaba un dulce del bolsillo para calmar al nieto. Mientras el juego se desarrollaba se empacaban los regalos y se colocaban rodeando el nacimiento, a cada niño se le ponía un juguete, alguna ropa o zapatos y algún pequeño libro de cuentos, de esa labor se encargaba Abraham, quien, como de costumbre, siempre sorprendía por sus ocurrencias, dichos, dizques y diretes. En una ocasión envolvió en papel de seda blanco una caja vacía  la ato con una cinta roja, le hizo un nudo de mariposa y le coloco un clavel blanco  y por ultimo en una tarjeta escribió: “para todos los niños” y la coloco al lado de los demás regalos. Poco a poco esa tarde se fue reuniendo toda la familia en un entorno distendido y alegre, el olor del asado invadía el ambiente, se  canturreaban villancicos acompañados por la guitarra y las panderetas y se lanzaban a los aires voladores  que explotaban en el firmamento  en múltiples  colores. La fiesta comenzaba, la abuela preparaba la mesa vistiéndola con un mantel  blanco estampado con adornos navideños, se colocaban los platos y la cubertería así todas la viandas  que habían sido preparadas que habían  sido preparadas para la ocasión, teniendo lugar de preferencia el asado, un lechón relleno en cuyas fauces se había colocado una apetitosa manzana roja. Los comensales se distribuyen alrededor de la mesa, los niños se sientan con los adultos y toda la familia disfruta de la opípara cena. Finalizada la comida los abuelos invitan a sus hijos y a sus nietos a pasar a la sala para rezar la novena y dar gracias a Dios por los bienes recibidos.  Todos se recogen alrededor del nacimiento elevan sus plegarias y finalizado el rito religioso se disponen a repartir los regalos y a abrirlos en medio del jolgorio general. Abraham hace de maestro de ceremonias y comienza a distribuir los regalos llamando a cada agraciado por su nombre. Los niños reciben su obsequio y al final solo queda una caja grande vestida de blanco. Todos preguntan para quien es, ¡Que se lea la tarjeta! gritan todos.  Abraham, la toma ceremoniosamente y lee: “Para todos los niños”. La gritería y la alegría crecen… Abraham les alcanza la caja a los niños y les pide que la abran. Acto seguido, entre los cinco chiquillos, le retiran el papel y la abren… ¡Pero si está vacía¡ Protestan . No. No. Niños, les dice Abraham, esa caja está llena de besos, de caricias y de abrazos que os envía vuestra madre desde el cielo…. Un silencio sepulcral lleno el ambiente las miradas de desconcierto estaban en todas las caras, lo cierto es que los niños recibieron el mensaje y todos a una le enviaron besos a la caja, las caras recuperaron la sonrisa, se distendió el ambiente y la fiesta no ceso hasta la luz de la aurora…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminadas las festividades se vuelve a la vida real, cada cual a su destino; los abuelos despedían a sus hijos y a sus nietos que regresaban a la ciudad, les daban la bendición y les recordaban, como siempre lo hacían, no resignarse ante las adversidades sino luchar y superarlas. No olviden, les decían, que el hombre es un desgraciado cuando la adversidad lo olvida; a los nietos, con ocasión de la molienda de la caña de azúcar, les alistaban alfandoques y alfeñiques para que llevaran a la escuela para la hora de la merienda, pero, como les pasaba a los merengues que les preparaba la abuela, no duraban ni un suspiro a pesar de la buena administración que hacían las tía del avituallamiento. Volver a la ciudad era regresar a lo cotidiano. No entender porque no se puede cambiar era lo que les ocurría a las  tías. Ellas querían a sus sobrinos, procuraban darles todo lo mejor, orientarlos, darles buenos consejos pero las travesuras, la inquietud de los niños la superaban, no estaban hechas para ser madres o,  al menos, la vida no les había dado tiempo para aceptar una maternidad sobrevenida ajena a su propia voluntad. En la medida en que los chicos crecían los desencuentros eran mayores,  las diferencias de criterio se acentuaban, y, por alguna extraña razón, no compartían los mismos sentimientos. No era falta de buena voluntad, que les sobraba, era la vida que las había atropellado impidiéndoles buscar nuevas oportunidades. De otra parte, su acendrada religiosidad y estrictas costumbres  les llevaban a limitar la visión que los chicos tenían del mundo  incidiendo negativamente en su personalidad. La casa, la escuela y el credo se confabulaban para borrar todo vestigio de carácter individual, toda particularidad personal, todo razonamiento, imponiendo la sumisión como actitud personal el acto de fe como principio de verdad  y la masificación de criterios como estatus social. Los ¿por qué? No encontraban justificadas respuestas que les permitieran no sentirse injustamente tratados y dieran paso, luego, a la autoconfianza permanente lo que más sentían del regreso a la ciudad  eran las noches en que reunidos bajo la higuera del patio, el abuelo y Abraham les contaban cuentos  incidentes reales o fantásticos que les quitaban el sueño y les provocaban no pocas pesadillas. Todo el ambiente se impregnaba, gracias a la palabra y a la mímica, en el aire que respiraban, en las voces que oían y en las vidas que vivían vidas ajenas que hacían propias por una horas y que les permitían conocer otros mundo fabulosos aportando un alivio imaginario a las tensiones y opresiones del diario vivir. El abuelo en muchas ocasiones dejaba discurrir su memoria sobre la guerra de los mil días, otra sobre la historia reciente y muy de tarde en tarde sobre cuentos de fantasmas y de terror. El abuelo se empeñaba en hacer de sus narraciones orales modelos de comportamiento que permitieran erradicar actitudes reprobables y que sirvieran además para transmitir enseñanzas positivas. De él y de Abraham escucharon los primeros mitos, leyendas y epopeyas, y,  también, el espíritu de responsabilidad y libertad. Vivian entre la contradicción permanente que les ofrecía la comparación del mundo quimérico del abuelo y Abraham  con el de las tías Rosa y Chinca real, frio y estricto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresar a la escuela era una liberación y una pesadilla, una liberación porque se alejaban de la opresión y rigidez del hogar y una pesadilla porque no siempre los maestros estaban dispuestos a soportar la diaria algarabía de la chiquillería. Al principio los enviaban a la escuela con Diva una chica que colaboraba en la casa en las labores del hogar. Ella se ocupaba de que nos les faltara nada dentro del maletín, de salir a tiempo para no llegar tarde a clases y de evitar que por el camino se distrajeran jugando con otros chicos o azuzando a los perros  del vecindario. Diva también ponía su granito de arena en la educación de los muchachos, por el camino los reprendía por no apurar el paso o porque se distraían pateando una piedra o una pelota de papel, sino le hacían caso les amenazaba con contárselo a las tías o a los maestros y en especial a Manasevich  que la trataba con cierta deferencia y ella a él con descarada coquetería. La verdad nunca lo hizo pero la tenia atemorizada, a pesar de todo, los chicos la hacían pasar malos ratos cuando se acercaban a las riveras del río y saltaban de un lado a otro en las estrechas gargantas. Para la celebración de la semana mayor semana santa, se organizaban en la escuela, con el apoyo del cura de la parroquia, los retiros espirituales en los que la oración y el arrepentimiento eran los protagonistas y el diablo y el pecado los legítimos contradictores. El cura se empeñaba en enseñarles a  los chicos la diferencia entre el bien y el mal se extendía explicando el evangelio y poniendo ejemplos para que fuera lo más comprensible. No siempre sus ejemplos daban en la diana y hacia más nebulosa la comprensión de las historias. En alguna ocasión hablando del bien y el mal contó que la compañía de Jesús envió un misionero al Congo, por aquella época, según dijo, era una colonia recién descubierta por los belgas y que sus habitantes eran paganos por lo que la misión del sacerdote era cristianizar a los indígenas de aquel país. Según afirmo, el misionero reunía todas las tardes a los negritos para explicarles el evangelio y hacerles ver la importancia de obrar bien. Sus esfuerzos para hacerles comprender los conceptos de bueno y malo se estrellaban contra el muro de la incomprensión pero el resignadamente insistía y les daba ejemplos que les permitiera comprender lo que quería trasmitirles. Pasaron los meses, les enseño a persignarse, el Padre Nuestro, el Ave María y otras oraciones que repetían como loros sin llegar a comprender su significado. Una tarde reunió a sus alumnos en pequeña asamblea para examinarlos  y le pregunto al joven Ombure  que era una obra buena y que una obra mala, a lo que respondió el aludido: “Una obra mala es que otro robe el ganado de mi señor y una obra buena que mi señor robe el ganado de otro”. Con lo que el aprendizaje había sido en vano y los ejemplos poco claros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cura era un hombre de unos cuarenta años, vestía pulcramente, sus  modales eran exquisitos y algo amanerados, sus ojos azules e inquietos lo escrutaban todo, no perdía ningún movimiento como si  interiormente tuviera miedo de verse sorprendido en alguna fechoría, o, como si temiera ser atado por alguien se encontraba siempre a la defensiva. Provenía, según decían, de una familia de rancio abolengo de la provincia de Sonsón  y él lo reafirmaba con su porte elegante, el cuerpo bien erguido y la cara levantada; miraba a la gente de frente aunque siempre se tenía la impresión de no ser vistos. Saludaba, si, con un leve movimiento de cabeza y solo se detenía si el parroquiano le hacia alguna pregunta. En la parroquia se le tenía por un hombre bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa parroquial y la iglesia siempre estaban abiertas al público. Recibía a los fieles en la sacristía, un pequeño recinto poco iluminado en el que se encontraba un amplio armario donde guardaba las casullas y demás vestiduras y ornamentos propios del servicio o, en el salón de su casa donde sobre tupida alfombra estaban colocados dos grandes sofás, una mesa larga en la mitad con un mantel blanco de lino sobre el que descansaba un misal, la biblia y un crucifijo de mármol blanco, las paredes blancas de la estancia carecían de adornos por lo que la luz que entraba por la pequeña ventana la hacía ver más clara y límpida . Lo asistía un acólito, un chico de quince años que en las misas vestía una cota blanca de algodón sobre una túnica roja; se encargaba también del campanario y de tocar las campanas para llamar a misa. La torre del campanario era alta de unas seis alturas divididas por pequeños descansillos, en lo alto, bajo un grueso travesaño de madera, cuelgan las campanas a la luz de los arcos. Más abajo  el mecanismo del reloj funciona rítmicamente. En lo alto de la torre no se podía estar cuando los badajos golpeaban las campanas, el ruido que producían era ensordecedor. Desde los arcos se divisaba la ciudad el parque y la escuela. La puerta de la torre permanecía cerrada para evitar que los niños subieran al campanario y se produjera una tragedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los viernes en las horas de la tarde, llevaban  a los jóvenes, en perfecta formación, a la iglesia para la confesión. Salían de la escuela por una calle lateral, empinada, bordeada por los frondosos sauces , que desembocaba en el amplio parque adornado con parterres  cubiertos de margaritas y magnolias que daban acceso a las escalinatas de la iglesia. Los alumnos recorrían la distancia en absoluto silencio en fila india, dando signos de recogimiento: No miraban hacia los lados, la cabeza agachada y los ojos mirando al cielo. Caminaban bajo la severa mirada de sus maestros y en el entendimiento de que la contrición los redimiría de los pecados cometidos en la escuela, los jóvenes están siempre ocupados y en sus ratos de solaz y de descanso, les está prohibido toda clase de juegos y distracciones fuera de la vista de los maestros para evitar que las locuras propias de la juventud y el vicio, que siempre acecha, perviertan su inocencia. El sacerdote les esperaba en el portón de la iglesia, los hacia pasar dentro y los distribuía en las bancas laterales al confesionario. Se dirigía a la sacristía, vestida la casulla, tomaba el misal, ingresaba en el confesionario y se disponía a escuchar las tímidas confesiones de los alumnos. A las niñas las escuchaba por las ventanillas laterales y a los muchachos por la entrada central la cual siempre estaba cubierta por una larga cortina de color violeta; con las chicas era seco y distante, con los chicos meloso y cariñoso. Cuando entraba en el confesionario el sacerdote olvidaba las proporciones, las medidas, el ritmo del mundo ordinario y se dejaba llevar por el enloquecido ritmo del éxtasis. Su cuerpo era un diapasón por el que se desbordaban todas las pasiones, era un hombre lleno de conflictos y emociones  en constante lucha con lo que representaba la mayoría de los jóvenes iban a disgusto a cumplir con el sacramento de la confesión entendían que sus caricias y meloserias iban más allá de lo permitido. Cuando los jóvenes lo rechazaban saltaba como un neurótico haciendo valer su preeminencia y su supuesta autoridad, entonces, lo dejan hacer, sin protestar, hasta que les imponía la penitencia reconviniéndolos para que fueran buenos, sumisos y excelentes hijos de Dios. Nunca comprendió que la mayor penitencia era confesarse con él , responder a sus preguntas sin participar de su locura, entrar en su macabro juego sin participar en el, pero la mayor decepción se encaraba cuando sintiéndose ofendidos y mancillados se producían las quejas, entonces, nadie escuchaba, eran malas apreciaciones sobre las buenas y sanas intenciones del prelado, un bulo inventado por los chicos para evitar la confesión las tías y las madres en particular no permitían que se hablara del párroco, para ellas y para el resto de los feligreses era un hombre santo, sensato, comprensivo y cariñoso. El oprobio estaba santificado había que cargar con el porqué no era siquiera objeto de redención. Dicen que la etapa de la vida que mas marca al hombre es la de la infancia, y hay otra que se deslizan  sin dejar huellas sensibles, pero aquellas que nos marcan, dejan una profunda huella como si el fuego del hierro del herrero hubiera dejado en ellas su impronta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordar los días de la infancia es acumular en breves momentos una inmensa carga de historias casi imposible de haber sido vividas en tan corto periodo de tiempo. Es vivenciar situaciones alegres unas veces, trágicas y grotescas otras vividas a menudo con desasosiego, como un mal sueño. Hoy aun recuerdo los luctuosos momentos  de la trágica muerte de mi madre y el endiablado remolino de acontecimientos que produjo su temprana desaparición; la pesadilla duro mucho tiempo amparada por los juegos de mi amiga fantasma jugaba y departía con ella por todos los rincones de la casa, solazándome con su presencia presentida y provocando en los adultos de la casa una amarga zozobra. Recuerdo también el asesinato del negro Gaitán , el incendio general, la vocinglería, el olor a quemado, los muertos, los heridos, la policía tomando partido por unos o por otros, el ejercito sin orden ni concierto y los francotiradores apostados por todas las esquinas y en los edificios más altos disparando a todo lo que se movía, la preocupación en la cara de los mayores, la radio incendiando las conciencias y desde el gobierno, atizando los rescoldos para no perder el control de los acontecimientos con tanto esmero preparados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver a la realidad de esos días, con la perspectiva de los años, la distancia y los anales de la historia ya fijados es no pocas veces un acto de fe, o en el peor de los escenarios, de desorientación total porque nuestros recuerdos difieren radicalmente de lo que nos cuentan o lo nos cuentan no encuentra un lugar donde acomodarse dentro de nuestras propias vivencias. Planteándonos con frecuencia una disyuntiva sin respuesta: Si lo que nos cuentan es verdad o si lo que contamos pertenece a la ficción. La vida así se disocia el pasado es un borrón  el presente se vive a saltos y el futuro nace sin esperanzas. Con esta urdimbre el hombre avanza por un camino de abrojos con el culo al  aire lo único que puede salvarlo, sacarlo de la sima donde se encuentre es la armonía mental y su propia entereza de carácter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio del huracán aprendí pronto a tener la boca cerrada a escuchar más que hablar, a observar más que a mirar y a actuar con la velocidad del relámpago sin dar tiempo al legitimo contradictor a reflexiona. Hay cosas y hechos que son inolvidables con ellos y ellas hay que llenar el alma rebozar los sentimientos y atemperar los recuerdos las otras las desagradables en lo posible hay que apartarlas dejarlas a un lado procurando olvidarlas. Si, ya sé que no es posible, que siempre esta4ran ahí, molestando, pero vale la pena intentarlo para seguir adelante sin el pesado fardo de su sombra.&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Las tías nacidas en un siglo en el que el mérito se lo lleva el más fuerte, los hombres más ricos y las mujeres más bellas, las tías  eran coquetas; maquillaban su cara, se pintaban los labios, se arreglaban las uñas, se las pintaban  de un rojo pálido, un color rosa intenso  seria mas cercano, se colgaban un pañuelo, vaporoso, de atractivos colores en la garganta, anillos en los dedos y pulsera en la muñeca, corpiño de encajes, blusas de seda y faldas que resaltaran su talle, cuando no, en ocasiones especiales,  trajes sastres de paños ingleses, zapatos de tacón alto y suaves aromas.  Con esos mimbres las tías tuvieron muchos pretendientes pero unos por una razón y otros por  otras nunca llenaban sus aspiraciones del hombre ideal que recrearon  con sus lecturas, ninguno les  llegaba a  la suela de los zapatos.  La tía Rosa tuvo un pretendiente que podía llenar  las expectativas propuestas: Buen mozo, emprendedor, mayorista de telas, tejidos, confecciones y creyente confeso y practicante, de buena familia y no muy lejano a su mismo linaje. Pero la Tía Rosa, veía mas allá  que los demás, tenía ese sexto sentido que tienen muchas mujeres para escrutar las almas de su entorno y no pocas veces el futuro: El pretendiente era sobre modo tacaño, ambicioso sin medida y egoísta, de él se decía  a soto voz, que dormían en  estancias separadas, para economizar esfuerzos, con quien fue su mujer y que cuando el uno necesitaba  del otro  se desplazaba hasta la habitación vecina, daba tres golpes  suaves en la puerta, para no despertar a los hijos, y entraba. En las ocasiones en que lo hacia ella recurrentemente le contestaban del otro lado: “Deja para mañana María”. Su hermano le acuño un aforismo que le venía como anillo al dedo: A mi hermano mama le dejo lo que tenia, que era mucho, y a mí lo que sabía, que era poco, Dios la tenga en su seno”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tía Chinca no se quedaba atrás, no podía ser de otra manera, su alegre espíritu, su gayo decir y su fuerza interior eran suficientes avales para atraer  pretendientes que inveteradamente se estrellaban contra el muro  de su escrupulosa selección. No ocurrió así con Hipe, odontólogo de  profesión  que  deshizo  el hechizo con sus buenas maneras: conquisto el corazón de la tía y durante muchos años atravesó, con ella, virgen su noviazgo. Algún día decidieron casarse y pusieron una fecha  que tenía como  limite una intervención quirúrgica, de una ulcera estomacal, que padecía el odontólogo.  Cuando la tía conoció a Hipe pudo descifrar muchas cosas de la vida, actuales y futuras.: Adivino su soledad, también su ternura, esa mezcla de pasión y humanidad que nos hace más próximos. Sus paseos los domingos por la plaza, antes de la misa, la hacían reflexionar en el futuro, pensaba en el amor cuando estuvieran solos, en el deseo de acariciarse mutuamente. También pensaba en abandonar el pueblo e ir a la ciudad en el convencimiento de que la única decisión sería era  la  de resignarse a la vida que le ofrecían. Creía en Hipe y descubrió  gracias a su sentido innato de la vida que solo se vive de  verdad cuando  cada día nos rinde una sorpresa. Hipe en esas ocasiones le repetía hasta el delirio que, “todo, absolutamente todo nos puede suceder, quiéralo Dios o querámoslo nosotros, pero  siempre será queriéndonos y contentos el uno del otro inventemos lo que inventemos”. La frase  no expresaba una opinión ni un juicio, ni expresaba un deseo, era una comprobación, una vieja verdad. Nada de lo que ellos hicieran podría debilitar su amor, esa locura sin salida  ni alteraciones. La vida sin embargo  nos juega malas pasadas, no el destino, porque si así fuera,  seriamos galeotes, esclavos de un mal creador. El tiempo paso y llego el día  de encontrarse con la sala  de operaciones; la intervención quirúrgica se  realizo y nada salio bien: Hipe fallecía días después y la tía Chinca quedaba en medio de su dolor, por caprichos de la vida, no para vestir santos sino para vestir sobrinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que confesar que en medio de mis travesuras y las de mis hermanos, una tarde, buscando entre los papeles de las tías, lo que no se nos había perdido, encontré, entre las tapas de un pequeño libro, no sé si era un misal  o una novela o un cuaderno de apuntes, un papel bien doblado, con unos pétalos de rosa en su interior, con un pequeño poema de WILLIAM  Blake (1757- 1827), fácil de memorizar, que dice así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Rosa estas enferma!&lt;br /&gt;El gusano oscuro&lt;br /&gt;Que vuela en la noche,&lt;br /&gt;En el ronco trueno,&lt;br /&gt;Descubrió tu lecho&lt;br /&gt;De ruboroso gozo,&lt;br /&gt;Y su negro amor secreto&lt;br /&gt;Te destruye la vida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces no comprendía nada de lo que allí  se decía, ni era capaz de interpretarlo. Si sabía que algo escondía, que reflejaba una realidad que me era ajena, pero que estaba  ahí para ser desentrañada. Lo cierto, la única verdad  es que su existencia denota todo lo que Hipe sentía por la tía y lo que ella, a su vez, sentía por él al guardarlo con tanto mimo. Hoy, a mis sesenta y siete años aun me acuerdo de  ese trozo de papel y de los versos en él escritos de puño y letra del enamorado de mi tía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tías se dedicaron a cuidar de sus sobrinos, quizás apartadas de lo que ellas querían hacer y que de alguna manera  la vida les negaba. Lo hicieron de la mejor buena fe, seguramente en algunas ocasiones se excedieron por el celo puesto en su función, pero aceptaron con humildad los altos y bajos de la convivencia familiar. La tarea no debió ser fácil, no se lo pusimos fácil y menos aun cuando lo que esperaban de la vida era  otra cosa. La vida quiso que con los años  la tía Chinca  se realizara plenamente como madre: Su hermana Ligia tuvo una niña, Adriana, a la que ayudo a criar, desarrollando en ella  todo el instinto maternal de que fue capaz, y luego, tuvo la satisfacción de ser abuela de tres niñas que hoy  lloraran su pérdida con amargura. La única nostalgia común que uno tiene con sus  hijos son las vivencias compartidas, cada uno con motivos diferentes, como debe ser, y con un dolor o una alegría distintos como siempre ocurre. Siempre pensamos que estamos muy lejos de ser felices, hoy pensamos lo contrario, fuimos felices, y esa felicidad, lo que hoy somos, se lo debemos en gran parte a las tías Rosa y Chinca.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; La última vez  que vi a la tía Chinca fue en el lar de ancianos, estaba allí, en un rincón de la casa, sola, como si estuviera abandonada, con la vista perdida en el infinito. La enfermera de turno nos manifestó que, “a pesar del tiempo no se acostumbraba…”. No era para menos, no podía ser de otra manera, ella que siempre había sido tan activa no podía acostumbrarse a aquella vida lenta, chata y  sin  perspectivas, entre cuatro paredes frías, no era que la casa no estuviera bien habilitada para prestar el servicio, sino que era una casa ajena, sin el calor humano que ella demandaba. Nos vio, nos miro asombrada, en silencio, con reproche. Nos reconoció a pesar del avance del alzhaimer. Nos abrazo demostrando una vez más su tacto sensible, su capacidad de anticiparse a los acontecimientos como quien quiere exorcizar su destino. No olvidaba nuestros nombres, sabía quiénes éramos. Mijo, me dijo, -lléveme a la finca, mire, los animales y la niña están solos… y no me gusta… Hay mucha gente mala. Chelita, dirigiéndose a mi esposa, -¿cómo están las niñas?, a usted la veo más gordita, mucho mejor  que la última vez. Chelita, porque no se queda aquí y me acompaña, tengo una cama grande ahí podemos dormir juntas y hablar de la familia. Chelita, mire, en la cama hay una sola almohada, pero no se preocupe, en ella las dos podemos poner la cabeza. Su manera de hablar  fue para mí toda una revelación, demostraba su entereza de carácter. En un momento dado se inclino hacia adelante, se paso la mano por la cara, puso su dedo índice sobre los labios, nos miro de frente  y nos dijo: “Si sigo aquí no volveré a reír”. Quizás sea este el más duro reproche  que escuchara de sus labios, e intuí que estaba diciendo de verdad lo que sentía. En la sala estaba  ella, Inés, Chela y yo, los cuatro, fundidos en la atemporalidad de sus palabras. En la medida en que se expresaba la imaginábamos fuera de nuestro propio  tiempo, ni el tic tac del reloj  colgado en la pared, nos sacaba del hechizo, entendíamos que se acercaba a su final y que su reclusión en aquel lugar la estaba convirtiendo en polvo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tia Chinca y tia Rosa, si cometimos un error, solo podemos pedir  vuestra benevolencia y teneros por siempre en nuestro recuerdo. Q.E. P D.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Herrera Rozo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-5624242361079068619?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/5624242361079068619/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=5624242361079068619' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5624242361079068619'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5624242361079068619'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2011/01/la-tia-rosa-y-la-tia-chiquinquira.html' title='LA TÍA ROSA Y LA TÍA CHIQUINQUIRA'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-4159834834379303237</id><published>2010-09-08T13:17:00.000-07:00</published><updated>2010-09-08T13:17:53.409-07:00</updated><title type='text'>LA CONDICIÓN HUMANA</title><content type='html'>LA CONDICION HUMANA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cien Libros y Una Frase&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querido lector, hace días… ¡Que digo!  ¡Meses! Unos por vacaciones y otros por infaustos sucesos que no viene a cuento dilucidar aquí y no pocos por la superchería de las nuevas tecnologías, suspendí la publicación de Cien Libros y Una Frase. Superados los contratiempos vuelvo a  emprender la misión con el ánimo dispuesto. Pido en consecuencia excusas  por mi  falta de entusiasmo y quizás  por mi poco respeto con la labor  que me prometí. Hoy al reiniciar estas sucintas críticas literarias debo recordar al amable lector y, a mí mismo,  los versos de Emily  Dickinson:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anduve  de tabla en tabla&lt;br /&gt;Con paso lento y prudente.&lt;br /&gt;Sentía en derredor las estrellas,&lt;br /&gt;En torno a mis pies el mar.&lt;br /&gt;Sabía que  quizás la siguiente&lt;br /&gt;Fuera la pisada final.&lt;br /&gt;Y anduve con ese precario paso&lt;br /&gt;Que algunos llaman experiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos, hombres y mujeres, caminamos por senderos  diferentes y, a pesar de la disciplina que se nos aplique, siempre nuestro sendero será individual, es lo irónico de la vida, es la diferencia la que nos iguala y la que hace posible lo sublime. Cuando comenzamos a rondar la setentena nos apetece poco mentir, leer mal o vivir mal así como escribir mal aunque pocas veces conseguimos escribir bien. En fin, permítaseme esta disculpa a modo de sucinto prolegómeno al reinicio de la labor que deje desangelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Frase&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todos sufren- pensó- , y cada uno sufre porque piensa. En el fondo, el espíritu del hombre no piensa más que en lo eterno, y la conciencia de la vida no puede ser más que angustia”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Se necesitan nueve meses para hacer un hombre, y un solo día para matarlo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Abandono y silencio. Cargadas con todos los ruidos de la mayor ciudad de China, las ondas zumbadoras se perdían allí, como en el fondo de un pozo, los sonidos procedentes de las profundidades de la tierra”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El mundo es como los caracteres de nuestra escritura. Lo que el signo es a la flor, la flor misma lo es  a alguna cosa. Todo es signo. Ir del signo a la cosa significada es profundizar el mundo, es ir hacia Dios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La función de la inteligencia no consiste en prescindir de las cosas. La inteligencia es la posesión de los medios para dominar a las cosas o a los hombres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Soy también ese cuerpo que usted quiera que sea solamente. Su presencia me aproxima a mi cuerpo con disgusto, como la primavera me aproxima a él con júbilo”•&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El maestro dice que si supiera que va a morir, cree que pintaría mejor, pero no de otro modo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Siempre había pensado que es bueno para uno morir de su muerte, de una muerte que se asemeje a su vida. Y que morir es pasividad, pero matarse es acción”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Avanzaban en silencio entre los muros, que el cielo amarillento y cargado de bruma tornaba pálidos, en una soledad miserable, acribillada de detritus y de hilos telegráficos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La vida futura vibraba tras todo aquel silencio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el camino de la venganza se encuentra la vida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Aunque haya vivido dos horas como un hombre rico, la riqueza no existe… Entonces la pobreza no existe tampoco. Que es lo esencial. Nada existe: todo es un sueño”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuantos más heridos hay, cuanto más se aproxima la insurrección, más se copula”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Su gesto y la expresión violenta de su rostro se compaginaban mal con aquella indiferencia. Ella lo contemplaba, extenuada, con los pómulos acentuados por la luz vertical. También él contemplaba sus ojos sin mirada, sumidos en la sombra, y no decía nada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La tarde de la guerra se perdía en la noche.  Al ras del suelo se encendían las luces, y el río invisible llamaba hacia sí como siempre, la poca vida que quedaba en la ciudad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Entregarse, para una mujer, y poseer, para un hombre, son los dos únicos medios de que los seres puedan comprenderlo todo, sea lo que sea”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La  Obra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Condición  Humana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para defender al hombre hay que maltratar al hombre. Este no es un dilema sino una dura realidad, la democracia no es suficiente defensa  a los derechos personalísimos y los totalitarismos se aplican sin reatos de conciencia en conseguir la uniformidad. El ser humano se debate en su propia humanidad: Somos generosos y monstruosos, prepotentes e impotentes, magníficos y ridículos, racionales e irracionales, nos agitamos en vano tratando de darle un sentido a la vida y a la muerte, no solo a la nuestra sino a la de los demás, de forma especial a la de nuestros  amigos y camaradas.  La Condición Humana es una novela, es más que una novela de aventuras, es una novela comprometida, de denuncia, del idealismo desengañado, es decir, una novela del siglo XX en el que todos los valores se han tambaleado sin encontrar a un sitio ni asidero. Citemos como ejemplo las últimas palabras del final del libro: “Todos sufren –pensó-, y cada uno sufre porque piensa. En el fondo, el espíritu del hombre no piensa más que en lo eterno, y la conciencia de la vida no puede ser más que angustia. No hay que  pensar la vida con la imaginación sino con el opio”. André Malraux se implico en la guerra de España y luego  en la resistencia Francesa y afirmaba que, “Es el arte el que fija mis  citas con la historia…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si queremos ironizar un poco, sobre la obra de Malraux,  tendríamos que afirmar que por muy trágica que resulte la condición  humana jamás será aburrida, siempre veremos la botella medio llena…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Autor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;André Malraux&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre la realidad y la ficción, aventurero, mitómano, político, ensayista y, ante todo, novelista, André Malraux (1901-1976) supo crearse para sí mismo un personaje digno de sus libros. Malraux  creó una perfecta comunión entre el escritor y su obra, comunión que va más allá de las palabras y las convierte únicamente en destellos de una verdad más pura. Este intelectual francés, no se contento con vivir intensamente y con participar en los principales acontecimientos de su tiempo, ni estuvo nunca satisfecho de haber escrito un buen puñado de obras maestras, algunas de las cuales figuran sin lugar a dudas entre las mejores del siglo, se entregó a lo largo de toda su vida a la empresa de alimentar su propia leyenda: construyo un personaje capaz de recoger en sí la convulsión y agitación de toda una época. Ni fue el primero en proponerse tal cometido, ni desde luego fue  el último, en pretender introducir la ficción en la realidad y firmar la historia entera con su propio nombre;  vanidad o genialidad, lo cierto es que a tal obstinación debemos la existencia de una de las figuras más fascinantes y sugerentes del S.XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARLOS HERRERA ROZO&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-4159834834379303237?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/4159834834379303237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=4159834834379303237' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/4159834834379303237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/4159834834379303237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2010/09/la-condicion-humana.html' title='LA CONDICIÓN HUMANA'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-8446672102014126680</id><published>2010-05-31T16:27:00.000-07:00</published><updated>2010-05-31T16:27:04.468-07:00</updated><title type='text'>EFRAIN PEREZ BALLESTEROS</title><content type='html'>EFRAIN PEREZ BALLESTEROS&lt;br /&gt;Para casi todos los que nos dedicamos a la escritura, la memoria se convierte en el génesis de la fantasía, en el inicio impredecible de un largo  viaje hacia la ficción. La memoria, los recuerdos, el mito, las invenciones, el tiempo y el que hacer diario se mezclan en la literatura de una manera tal que, traspasando el mundo de la realidad, lo recordado se transpone en lo soñado: Al mirar los cuadros de Efraín Pérez nos asalta de pronto la sensación de que nos encontramos ante la narración de un paisaje descrito  por Faulkner  o por García Márquez.  Un ejemplo de lo que afirmamos lo encontramos en el Francés Javier Marimier, quien al describir una tormenta en los Andes escribió:" Hay tempestades que pueden durar hasta cinco meses. Quienes no hayan visto esas tormentas no podrán formarse una idea de la violencia con que se desarrollan. Durante horas enteras los relámpagos se suceden a manera de cascadas de sangre, rápidamente la atmósfera tiembla bajo la sacudida continua de los truenos, cuyos estampidos repercuten en la inmensidad de la montaña. Pocos de nosotros viven con tanta intensidad como para nunca sentir nostalgia de aquel reino Saturnino al que Virgilio, Shakespeare, Rafael o Claude pueden llevarnos en volandas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he planteado la pregunta obligatoria, al mirar con detenimiento la obra pictórica de  de Efraín, de si,  ¿pinta un cuadro o nos narra una historia? Y la verdad se disuelve al comprender que él pretende narrar una historia, sujetarla estrictamente a la realidad de lo vivido, pero que, con más frecuencia de lo que él quisiera, naufraga para contento nuestro, en el mundo iridiscente del color, que es en suma un simulacro de lo recordado convertido, gracias al arte, en el espectáculo de la naturaleza eternizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se da  la especial circunstancia de que la obra de Efraín Pérez se desarrolla en latitudes diferentes de acuerdo a sus querencias y añoranzas; cuando esta en España, en las Islas Baleares, sus recuerdos y su pincel se inclinan por los paisajes de su infancia en tierras Boyacenses y, cuando viene a Colombia, tras sus ancestros, le persiguen los demonios mallorquines volcando toda la fuerza de su creación en ese otro mundo que le atenaza el corazón donde ha visto crecer a sus hijos y descansa en el regazo   de lo que mas ama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo hacer de critico de arte, lejos de mi tamaño desliz, solo pretendo glosar de modo sucinto esta exposición, más por la amistad que nos une y por el interés común por las artes y las letras, que por elaborar una apología de su obra. Ella por si sola sabrá hacerse un lugar en la memoria de quien la vea por la inquietud sembrada por la plasticidad de sus imágenes. El arte, como la literatura, nos acercan a una realidad sublime: Al niño que llevamos dentro, que va siempre en busca del amigo invisible, que no es una fantasmagoría malsana sino el glorioso descubrimiento de una mente que aprende a ejercitar todas sus facultades. Seguramente es ése el momento, misterioso y eterno, en que nace un nuevo artista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Herrera Rozo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-8446672102014126680?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/8446672102014126680/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=8446672102014126680' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8446672102014126680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8446672102014126680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2010/05/efrain-perez-ballesteros.html' title='EFRAIN PEREZ BALLESTEROS'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-705992345807577130</id><published>2010-04-25T00:25:00.000-07:00</published><updated>2010-04-25T00:25:41.356-07:00</updated><title type='text'>LA ULTIMA CARTA</title><content type='html'>La Última Carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos Papá y Mamá, Queridos Hermanos, Querida Familia, Queridos Amigos y Amigas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo que me ha sucedido lo mismo que ocurre a los manuscritos pegados en sus rollos tras largo tiempo de olvido: Hay que desenrollar la memoria y de vez en cuando sacudir todo lo que allí  se halla almacenado.&lt;br /&gt;                                                                            SÉNECA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He salido esta mañana, como siempre, con las prisas, a tomar el bus  para ir a la universidad. Como de costumbre eran las cinco de la mañana. Curiosamente he sentido que la luz de la aurora era distinta, mas blanca quizás, más luminosa y me  hacía sentir más cómodo, más seguro de mi mismo. Salí al parque y tome el bus, el de siempre, con el conductor de siempre, nos saludamos cordialmente y tome  asiento en el mismo lugar  que acostumbro, me arrellene y me puse a pensar en las labores del día, en tanto, el bus avanzaba por su ruta con su movimiento lento y rítmico. Me entretenía en mis pensamientos y de pronto  observo, sorprendido de mi descuido, que a diferencia de otros días hoy viajo solo, que el bus no se ha detenido a recoger a los pasajeros habituales y que el conductor tampoco se ha sorprendido por este  hecho insólito, lo afirmo porque recuerdo haberme levantado de mi asiento y preguntado al conductor: ¿Qué pasa hoy que  nadie  nos ha  hecho la parada? –A lo que respondió-  No se preocupe usted a veces ocurre… Pero siéntese, continúe en lo suyo que pronto llegara a su destino. – Gracias, le respondí. Minutos después arribo a la parada y me indico  que debía bajarme, cosa  que hice con resolución. Me apee del bus en mi parada habitual, frente al  vestíbulo de la facultad, el pavimento entre la parada y la puerta estaba húmedo y brillante y la luz en el cenit de un claro azul profundo, adentro, la luz fría de las lámparas iluminaban las estancias. Atravesé el portal, allí estaba el portero que me  saludo cordialmente invitándome a pasar, nunca lo hacía, siempre se le  veía adusto  reafirmando con su gesto el cumplimiento integral de sus deberes, le sonreí y le agradecí su gesto de buena voluntad. Seguí adelante y comprendí, sobresaltado, que aquel lugar que conocía de sobra, porque en él había pasado los mejores años de mi vida, se encontraba sensiblemente cambiado. Lo notaba  más amplio, más luminoso, como esos grandes centros comerciales que invaden hoy las principales ciudades del mundo con gente  yendo y viniendo. ¡Qué grande!  ¡Qué magnificencia! ¡Qué altura de techos! Pensaba  mirando sorprendido el vestíbulo. La luz del techo resplandecía, parecía un velo  que no dejaba apreciar la bóveda del techo. La luz era deslumbrante pero agradable, tuve la sensación de que me daba la  bienvenida. He llegado a pensar que el conductor del bus me ha dejado en otra parte y, que yo al bajarme apresuradamente, tampoco caí en cuenta del error. ¡Qué más da!  ¡Tengo tiempo! Además me siento bien. Hacía tiempo que no me sentía tan bien como hoy, libre  de peso y de disgustos. Quizás el buen tiempo, el cielo azul profundo, la mañana fresca y esta luz sin igual invitan a pasear. Salgo de nuevo y un suave olor a hierbas invade el ambiente; la arboleda cercana susurra un canto ignoto mecida por el viento; las Tibouchinas lepidoptas, los siete cueros, están  florecidos, y sus flores compiten con el  azul del cielo y las freijoas, frutecidas, perfuman el ambiente. ¡Qué gran idea plantar estos arbustos!  El suelo que piso es una  alfombra verde, el césped sembrado de diamantes inunda mis zapatos, siento su humedad en mis pies y me siento más cerca de mi barrio, en el portal de mi casa o en la casa del abuelo compartiendo mi alegría con los míos. Pienso en las películas que he visto, en los libros que he leído, en mi adolescencia deslumbrada al descubrir el amor o, quizás, en el descubrimiento de la carne ardiente, o en la debilidad de una rosa  abierta a la furia de la intemperie. ¡Qué suerte he tenido!  ¡Qué suerte al equivocarme en la parada! Así  me he redescubierto a mí mismo y he  encontrado un lugar de solaz que ni siquiera había presentido. Estoy seguro de que  volveré a este lugar cada vez que  me  sienta  solo, triste y  amargado… Lo que me sorprende  de este  lar es  su luz, adentro no veía el techo; aquí afuera no veo la  bóveda celeste, la luminosidad lo cubre todo, como una calima brillante, de un azul profundo cuando llegue, ahora, varían los colores, como un arco iris iridiscente, de colores suaves, pasteles, todo sosiego, me siento sobre el prado y respiro profundamente, me siento como en una nube, ¡Esto es vida! ¡Cuánto me gustaría compartirla con todos!&lt;br /&gt;Mis recuerdos me llevan por otros derroteros, voy al aula de clase y me siento junto a X, esa niña preciosa de cabellos rubios y ensortijados, de mirar profundo y pícaro, esa imagen tan suya, en su pupitre, con una pierna, larga, blanca y  bien contorneada estirada,  la otra replegada  bajo la silla, con sus manos sobre la rodilla esclavizaban la mirada del profesor extraviando su discurso. Los alumnos nos reíamos de aquella situación y no pocas veces  hacíamos burla de su tierna mirada. Hoy comprendo a aquel viejo que bebía, sin afán, hasta el último sorbo de la copa de su vida en deliciosa desorientación… ¡La vida! ¡Cuántos mueren sin probarla! ¿Cuánta gente vemos pasar, como sonámbulos, sin comprender  que hacer? ¡Cuánto petimetre desocupado!&lt;br /&gt;El mundo sigue rodando, el tío vivo no se para, el paraíso necesita de muchos brazos para que no se detenga  su desarrollo. Si  miramos hacia atrás, al día de su inauguración, comprenderemos que no es el mismo que conocimos entonces, en consecuencia no será el mismo que  veamos mañana.&lt;br /&gt;El tiempo no se detiene. No sé cuánto tiempo llevo aquí. Ahora que trato  de mirar el reloj,  que llevo generalmente en mi muñeca, descubro que lo he dejado en casa. Inexplicablemente lo he dejado y solo me queda barruntar el tiempo que llevo en este paseo trascendental. Sé que son muchas horas. ¡Cómo pasan las horas!  Seguramente van siendo las tres y, a pesar de que he ido de un lugar a otro, no he sentido ninguna necesidad física, ni hambre ni cansancio. La he pasado como un  niño con una viva curiosidad creciente y la sensación imborrable  de ya haber estado aquí, de conocer, sin lugar a dudas, este lugar. Reflexiono: ¡Imposible! ¡No puede ser! Pero acepto sin rechazo y con gusto todo lo que me está sucediendo. Nunca he rechazado lo extraño, al contrario, me atrae, llena mi curiosidad, no me inquieta. ¿Por qué habría de inquietarme sintiéndome tan seguro, tan bien, tan placido consigo mismo? Es verdad que en estas horas he sido asediado por los recuerdos, unos claros y otros difusos. También he creído -¿lo sé?- que me he inventado algunos recuerdos. No lo sé. Pero si así fuera estaría inventando un nuevo tiempo, la a temporalidad, un tiempo reversible, o al menos, eso es lo que creo que me está sucediendo. Es como el tiempo de las obras de ficción. Allí también se inventa, todos inventamos, a veces  creemos que ha sucedido lo que no ha pasado o, al contrario, que no ha ocurrido lo que estamos viviendo. Olvidamos, con frecuencia, lo que debemos tener presente y recordamos sin quererlo lo superfluo. Lo afirmo sin ninguna obsesión. Ahora no sé porque tengo el presentimiento de estar acompañado por el ángel de la guarda que me vio nacer, deslumbrándome, hace  veinte cuatro años, la otra, la certeza acuciante de que  no comprendo de donde ha salido la primera idea… Me pregunto un poco alucinado ¿Qué quiere recordarme? ¿Me  equivoque de bus al venir aquí? ¿Extravió el conductor la ruta? ¿Tenía alguna cita aquí que había olvidado? No lo sé. Hago un esfuerzo por recordar sin conseguirlo, pero la incertidumbre no me altera, mi bienestar cada vez es mayor, la atemporalidad se instala en mí. Siento una paz infinita; los ruidos, de afuera, no me agitan, me siento cómodo en el aire que me envuelve. Percibo que todo ha cambiado. El sol no salió por la mañana y la comba astral se extiende al infinito. Esto me resulta curioso, inexplicable, pero no dudo. No perturba mi ánimo este flotar  sobre lo desconocido no pocas veces intuido. Es como recorrer los pasillos en la universidad  o, los lugares  que nos han impresionado, en tardes de añoranza. Siempre tenemos la tentación de creer que ya  hemos visto a alguien, de que su cara no nos es desconocida  o, de que hemos estado antes  en un lugar  como en una vivencia anterior.&lt;br /&gt;Dirijo nuevamente mis pasos hacia  el restaurante de la universidad, quiero un poco de agua aun que no tengo sensación de sed. ¡Sera por eso mismo! Entro y pido un botellín de agua. La dependienta me observa y me alcanza la botella. Que vale le pregunto.  &lt;br /&gt;No vale nada. –Contesta-&lt;br /&gt;¿Por qué?  -inquiero-&lt;br /&gt;¡Aquí nada se cobra! –responde-&lt;br /&gt;No comprendo nada. –le digo-&lt;br /&gt;No se preocupe, suele ocurrir, siempre hay alguien que piensa en nosotros, nuestros padres, algún familiar, un amigo y no pocas veces el ángel de la guarda…&lt;br /&gt;La voz de la dependienta es cordial, melosa pero rotunda. Le doy las gracias y me retiro  reflexionando en mis recuerdos, en esos lugares comunes donde todos hemos estado y donde nos encontramos con frecuencia. Salimos, nos  topamos con alguien que hace  algún tiempo no vemos y nos sorprendemos al reconocernos:&lt;br /&gt;-¡Hola, que es de tu vida!&lt;br /&gt;-Bien, ¿Tú eres Paola, no es verdad?&lt;br /&gt;-Sí, claro y tú, ¿Pablo?&lt;br /&gt;-Sí, sí, el mismo&lt;br /&gt;-Que joven estas…&lt;br /&gt;-Tú también, ¿de qué te sorprendes? Las personas en la memoria no envejecen. Sigues igual, como en los bancos del colegio, con la maleta al lado, los libros y el lápiz  sobre el escritorio.&lt;br /&gt;-Me recuerda Usted bien, pero… ¿Qué hace en este lugar?&lt;br /&gt;-¿No lo sabes? ¿No lo recuerdas? Soy yo quien  debiera preguntarte ¿Cuándo has venido?&lt;br /&gt;-No sé, el tiempo aquí es muy extraño. Creo que vine esta mañana en el bus que me traía a la universidad pero por alguna razón que desconozco el conductor me dijo que me quedara aquí y así lo hice…&lt;br /&gt;Ah, eso lo explica todo, a veces ocurre Pablo, ¿Te sorprende?&lt;br /&gt;-No, no estoy sorprendido, es más, me encuentro muy bien, lo que no recuerdo es a que he venido, quizás más tarde me acuerde, este lugar es tan acogedor que dan ganas de quedarse  en él y olvidar todo lo demás… Paola, no sé qué otra cosa decir, este lugar embriaga…&lt;br /&gt;-A lo mejor a eso has venido Pablo, a vivir mejor, a gusto, sin estar pendiente de las pequeñas y grandes cosas que antes nos agobiaban… Ahora  tendremos tiempo para hablar de muchas cosas o  leer en el árbol de la vida. Aquí se encuentra uno con mucha gente que hace mucho tiempo no ve y a la que nunca ha olvidado y cuando quieres saber algo basta con pensarlo para que todas las preguntas se diluyan en respuestas incontestables. Ya te acostumbraras poco a poco a todo esto que es nuevo para ti.&lt;br /&gt;-Ya veremos, creo que aquí tiene uno que acostumbrarse a lo raro, Paola. &lt;br /&gt;-Lo conseguirás Pablo, todos lo conseguimos. Ahora te dejo y nos vemos luego, tengo  que realizar algunos deberes, ya sabes, aun que no es lo mismo  es parecido…&lt;br /&gt;-Bueno, bueno, Paola, ya me contaras…&lt;br /&gt;Me quedo solo meditando en lo que me ha dicho Paola. Voy a la Biblioteca y ojeo algunos libros, revistas y periódicos. La situación del país sigue siendo caótica, voy a mirar el reloj para saber la hora y recuerdo que lo he dejado en casa. El Tiempo pasa, o eso creo,  me recrimino porque no he hecho nada desde que llegue aquí y tengo que admitir, en contra de mis principios o a pesar de ellos, que me siento bien como nunca antes me había sentido.&lt;br /&gt;Queridos Papá y Mamá, queridos hermanos, querida familia, queridos amigos y amigas, estas letras que acabáis de leer solo se proponen hacerles saber que estoy muy bien y que aquí, en este lugar, de donde nunca más se vuelve, algún día nos encontraremos y entonces estrecharemos nuestros lazos familiares y de amistad mucho más si cabe. Recordad que, como dijo Antoine De Sait- Exupéry, “No somos sino peregrinos que, yendo por caminos distintos, trabajosamente se dirigen al encuentro de los unos con los otros”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un beso y un abrazo para todos.  Pablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Herrera Rozo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-705992345807577130?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://clasicosliterarios.wordpress.com/' title='LA ULTIMA CARTA'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/705992345807577130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=705992345807577130' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/705992345807577130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/705992345807577130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2010/04/la-ultima-carta.html' title='LA ULTIMA CARTA'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-4709603517975186412</id><published>2009-06-24T13:07:00.000-07:00</published><updated>2009-06-24T13:19:16.402-07:00</updated><title type='text'>UNA  MALETA  AGRADABLE</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Palma de Mallorca a 23 de junio de 2009&lt;br /&gt;Una maleta Agradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los años no pasan en balde. No lo digo porque la cabeza pinte canas, ni porque los años  nos avasallen, que es lo natural, sino porque los sentimientos salen a flote en la medida en que vamos perdiendo facultades. Parece que se reblandece el espíritu y con él el  carácter. Hace 25 0 30 años que no visito  mi lugar de nacimiento, mi patria chica, pero, a pesar de ello, guardo en la memoria mi pequeño pueblo y los lugares de ensueño donde pase parte de mi infancia y adolescencia. No fue mucho tiempo, es cierto, pero allí  “viví”  los mejores días de mi vida, quizás, también, los más trágicos, pero está es otra historia. A mi pueblo iba y volvía con frecuencia en aquella época pero siempre tuve presente en mi corazón, en cada partida, que pronto regresaría.&lt;br /&gt; En mi pueblo y de mis mayores aprendí lo que es la vida, sus grandezas, sus sinsabores y pronto me amoldaba a su cotidianidad, a la rutina de sus gentes amables, cariñosas y en modo superlativo generosas. Allí aprendí a amar a la naturaleza en sentido amplio y a ser  dialogante con el hombre gracias a las enseñanzas del abuelo Crisóstomo y de algunos personajes que de alguna manera impresionaron mi espíritu. También conocí los primeros amores y, quizás, el dolor de no ser correspondido, o la felicidad de un encuentro no previsto, o el encuentro, a hurtadillas, que aceleraba el corazón  y ponía todos los sentidos a prueba en el silencio cómplice de los cafetales.&lt;br /&gt;Nunca imagine que llegaría el momento en que me alejara del pueblo y transcurrieran 25 0 30 años sin volver a él.  Cuando se ha vivido en una ciudad o en un pueblo  con intensidad y a edad temprana, cuando todo resulta ser crucial porque sus vivencias se hacen indelebles, marcando para siempre el espíritu y el carácter, se puede afirmar que, el tiempo y la distancia, por largos que sean, no son capaces de borrar de la memoria y del corazón  su grata presencia. Yo llevo a Chaguaní incorporado a mi ser, y a veces  tengo la grata sensación de salir de una de sus calles o de una de sus casas, me invaden a veces sus aromas: el olor penetrante del guarapo de caña hirviendo en los calderos; el agridulce  olor de la cereza del café, o de una fruta madura que exalta los sentidos, bien decía el bardo que, /hay días en que somos tan lúbricos , tan lúbricos/ que nos depara en vano su carne la mujer/ tras de ceñir un talle o acariciar un seno/ la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer... Parece increíble que hayan pasado 25 o 30 años desde  mi última estancia en él. Es curioso, aquí, en Mallorca, en ésta isla mágica, estoy instalado en otra realidad, diversa a aquella del pasado, con otras emociones y otras responsabilidades, y, sin embargo, no pierdo ni por un instante la momentánea visitación de lo remoto. ¿Qué es lo que hace posible  esta atemporalidad de la percepción de sentimientos, objetos y lugares? El tiempo y el espacio se comprimen y dan lugar a un espacio nuevo donde se depositan los recuerdos. Por ello, en esos momentos de abstracción y efluvio da igual estar en Mallorca, en Bogotá, en Atenas o en Chaguaní. Lo digo, sin arrogancia, porque cualquiera que sea el lugar de residencia o de visita ocasional de un país o de una ciudad podemos evocar nuestros lugares de ensueño y sentir su grata presencia. Vamos por un camino cualquiera y de pronto, sin ningún pretexto, una fragancia, un árbol o una flor nos traen a la memoria lo que presumíamos olvidado. Sentado en el balcón de mí casa, mirando el Mar Mediterráneo, dejo correr la imaginación, me aventuro por lugares conocidos y me pregunto si seguirán  siendo iguales o si, por el contrario, han cambiado al ritmo de los nuevos tiempos o de mezquinas necesidades. El mar, frente a mi ventana, los bañistas del verano y el calor que todo lo invade y lo posee me llevan con frecuencia a los remansos de las Sardinas, la Vieja o la Guacimalera, a esas tardes de solaz  en los playones de un rio.&lt;br /&gt;Pienso que cuando regrese encontrare el pueblo con su ritmo habitual: ahí seguirán  en la plaza, debajo de la centenaria ceiba, los tenderetes domingueros y sus gentes bullangueras; los puestos llenos de fruta y pan coger y el titiritero para regocijo de los menores; los vendedores  de paraísos y nirvanas para escarnio de ingenuos e incautos; el culebrero vendedor de ungüentos, desfacedor de entuertos y reconstructor de virgos; la gitana que echa las cartas y lee el futuro en las líneas de la mano; los compradores de café y panela pagando a precios de subasta el esfuerzo de los productores; los reducidores y expoliadores; los saltimbanquis mendigando una moneda para mitigar el hambre; los usureros en busca de los necesitados para terminar de exprimirlos; los quincalleros ofreciendo baratijas; el político de turno vendiendo expectativas incumplibles; los niños, con sus juegos inocentes, recreando la vida; el alcalde y el  cura manteniendo el orden establecido y la “moral” cristiana  y las campanas de la iglesia del Señor de la Salud llamando a misa.&lt;br /&gt;Que grato y agradable es comprobar que hay personas y lugares que siempre están presentes aunque se encuentren lejos o que creíamos olvidadas o extraviadas en no sé qué recovecos de la memoria. La verdad es que solamente olvidamos aquello que no nos seduce, o lo que rechazamos por ingrato o perverso, todo lo que no queremos llevar en nuestra maleta, en nuestras pobres odres. En ella solo llevamos lo que consideramos agradable,  todo aquello que hemos incorporado a nuestra propia vida, todo lo que de tarde en tarde, apesadumbrados, alegres  o nostálgicos, nos contamos así mismos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos A. Herrera Rozo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-4709603517975186412?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/4709603517975186412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=4709603517975186412' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/4709603517975186412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/4709603517975186412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2009/06/una-maleta-agradable.html' title='UNA  MALETA  AGRADABLE'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-5551574540781020514</id><published>2008-01-20T11:52:00.000-08:00</published><updated>2008-01-20T12:15:31.497-08:00</updated><title type='text'>UN  VIAJE</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/R5OqBsREMWI/AAAAAAAAHmY/dTDFsa-5rGM/s1600-h/chiva_campesinos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/R5OqBsREMWI/AAAAAAAAHmY/dTDFsa-5rGM/s400/chiva_campesinos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157652944308679010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UN  VIAJE&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Recorría perezosamente los caminos herrumbrosos de mi memoria, caminos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;retorcidos por el tiempo y la distancia, hollados miles de veces por diversas plantas sin dejar huella en muchas ocasiones o dejando algunas enseñanzas y amarguras; eternos caminos de sopor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;perdidos en la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conciencia universal: Mis recuerdos, los tuyos, los de todos, mariposas olvidadas en el candil de un filosofo cuyo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nombre no recuerdo o del cual no quiero acordarme, o dejados por puro azar en la lámpara maravillosa de Aladino o en los paraísos y Nirvanas que nos ofrecieron de niños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;De tarde en tarde&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuando el sol del medio día calcinaba mis “pobres odres”, a decir de Leo Legris el funámbulo, desandaba los caminos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por donde se perdió la inteligencia: allí, en los profundos abismos de la nada emergía una tenue luz, mezquina, hija putativa de mi vagabundeo. Entonces, sin saber porque, inesperadamente, renacía, recorría jadeante y raudo cosas, hechos y lugares. Acariciaba los objetos de mis deseos y anudaba hechos y parajes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;olvidados y siempre presentidos: la vida es una herida abierta, herida que acaba por matar a los heridos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;“No,- decía el poeta-, la vida es una flor con fragancia de mujer, es la simiente abierta. La flor es más bella que el fruto, éste es redondo y cerrado, sin fisuras aunque sus colores estimulen los sentidos”. Yo prefiero el fruto con el gusanillo que corroe sus entrañas y las mías y nos lo entrega vacío&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;permitiéndonos llenarlo de contenido haciendo del ocio un rincón edificante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En estos menesteres andaba entre el sopor del viaje, el sudor, los malos olores y el trepidar de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la escalera de tumbo en tumbo, cuesta abajo, por la redonda y arrugada carcasa terráquea. El carreteable se asemejaba a mis recuerdos y en cada recodo la nube de polvo levantado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los sepultaba uno a uno como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;densa neblina&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;producida por los años. Quizás, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;no pocas veces, esperamos que eso ocurra para olvidar los malos ratos y era precisamente eso lo que aspiraba mi corazón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en mi viaje hacia el Cenit: Nombre rimbombante y peregrino de mi destino, ¡Cenit! Cargo con mi somnolencia a cuestas todos los días de mi vida y posiblemente de todas las vidas que he vivido…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;De mis divagaciones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;me saco el chasquido de un cerdo. Rodábamos a toda marcha por las polvorientas calles, avanzando sin ton ni son&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la amargura a la alegría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;rozando por segundos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el milagroso estado de la felicidad. Hicimos el ingreso triunfal a la ciudad añorada. No sé cuantas horas pasaron; fueron muchas, el espejo pinto canas y muchas líneas comenzaron a surcar mi cara. Mis vecinos de viaje estaban rucios y en las arrugas de su rostro se podían contar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las edades de la tierra por miles de años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;La puerca había parido 10 lechoncitos y en otro rincón de la chiva piaba una camada de pollos o cantaba un gallo o balaba una oveja. El arca de Noe en que iba convertido nuestro transporte era un hervidero de vida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que, con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;indistintas voces, reafirmaba su presencia. Mientras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;seguíamos avanzando aumentaba el bullicio interior. El arca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;continuaba su viaje y aumentaba sin cesar el numero de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pasajeros sin que cambiara&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ni su tamaño ni su forma, lo único verdaderamente cierto es que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los pasajeros y su equipaje aumentaban&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin cesar, tanto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que se &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;paso rápidamente del paraíso donde Adán reino a solas con Eva, a las comunidades primitivas y al intercambio de “mercancías” en la más amplia acepción de la palabra; del comunismo primitivo a la propiedad privada, de la propiedad privada al derecho divino y a la protección patrimonial; de la protección patrimonial &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;al capitalismo cerrero y al socialismo y por ultimo al movimiento de los neo-con: &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;a la envidia, al egoísmo, a la rapacería y a la supervivencia de las mayorías a costa del sufrimiento ajeno ocasionado por la felonía de unos pocos. Con estos movimientos surgieron a la vez&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los partidos políticos y sus mesiánicas ideologías: La democracia, el socialismo, las religiones, las dictaduras y fascismos, la demagogia, los sindicatos, los ricos y los pobres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Inmune a todo cuanto ocurre en su periferia y en el centro y en los lados y en todas partes, la escalera, bus, chiva o arca de Noe sigue avanzando hacia su destino incierto. Cada cierto tiempo se apea del viaje un pasajero y se suben&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trescientos o más. ¡No sé donde caben tantos!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero ahí vamos acomodándonos como podemos. A veces pienso que la vida nos va desnudando, mostrándonos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las llagas y sus purulencias: perdemos la camisa en cualquier burdel, los zapatos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se terminan por &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;las suelas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de tanto desandar lo andado, los pantalones hechos jirones, con las rodillas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;rotas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y la bragueta intacta, de tanta jaculatoria, abluciones, genuflexiones y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pedir perdón por lo que no hemos hecho y no pocas veces nos tenemos que cambiar por otro, por el que no queremos ser, o, en el peor de los casos, por el que realmente somos y siempre hemos ocultado y, a los pies de nuestra cama,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el gato o el perro duermen plácidamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nuestro &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;roto jérsey&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de invierno. Hemos sudado tanto nuestra existencia que la camiseta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desapareció en hilachas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;colgado de la pared del cuarto el frío tic- tac de un reloj&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;nos anuncia, segundo a segundo que, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;al final, nos pondrá una trampa de la cual no podremos escapar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En estas reflexiones andaba cuando &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;uno de mis vecinos de viaje contó la siguiente anécdota:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma;"&gt;Una pareja se fue de vacaciones a una laguna donde se podía pescar. El esposo amaba pescar al amanecer y a su mujer le encantaba leer. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Una mañana, el esposo volvió después de varias horas de pesca y decidió tumbarse y dormir una pequeña siesta.&lt;br /&gt;Aunque no estaba familiarizada con el lago, la esposa decidió salir a pasear en el bote.&lt;br /&gt;Remó una pequeña distancia, anclo el bote y retomó la lectura de su libro.&lt;br /&gt;Al poco rato apareció el guarda y le dijo:&lt;br /&gt;- Buenos días señora... Qué esta haciendo?&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Leyendo - respondió ella-.&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Se encuentra en un área de pesca restringida-le dijo el guarda.&lt;br /&gt;- No estoy pescando, estoy leyendo -respondió la mujer-.&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Tahoma;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Si, pero dentro de la barca tiene todo el equipo de pesca. Tendré que llevarla conmigo y ponerle una multa-sentenció el guarda&lt;br /&gt;- Si usted hace eso lo denunciaré por violación- dijo la mujer indignada.&lt;br /&gt;- Pero si ni siquiera la he tocado...-dijo el guarda-&lt;br /&gt;- Si, pero tiene todo el equipo -sentenció la mujer-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto es lo que deparan los viajes, en mas de una ocasión sale lo que no se espera.  &lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-5551574540781020514?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/5551574540781020514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=5551574540781020514' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5551574540781020514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5551574540781020514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2008/01/un-viaje.html' title='UN  VIAJE'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/R5OqBsREMWI/AAAAAAAAHmY/dTDFsa-5rGM/s72-c/chiva_campesinos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-8566149821862627130</id><published>2008-01-16T12:37:00.000-08:00</published><updated>2008-01-16T12:38:21.629-08:00</updated><title type='text'>Familia</title><content type='html'>&lt;div style="visibility:visible"&gt;&lt;embed quality="high" allowscriptaccess="sameDomain" align="middle" flashvars="ql=2&amp;amp;src1=http://pic50.picturetrail.com/VOL1649/10514163/flicks/1/3550695&amp;amp;src2=http://widgetize.picturetrail.com/flicks/3550695" type="application/x-shockwave-flash" height="350" src="http://flash.picturetrail.com/pflicks/3/spflick.swf" bgcolor="#000000" style="height:350px;width:460px" width="460" wmode="transparent" name="acrobat_cube"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;p style="whitespace:no-wrap;margin-top:10px;height:24px"&gt;&lt;a href="http://www.picturetrail.com/misc/counter.fcgi?link=%2FphotoFlick%2Fsamples%2Fpflicks.shtml&amp;amp;cID=924"&gt;&lt;img border="0" src="http://pics.picturetrail.com/res/pflicks/pt.gif" align="left" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.picturetrail.com/misc/counter.fcgi?link=%2FphotoFlick%2Fsamples%2Fpflicks.shtml&amp;amp;cID=925"&gt;&lt;img border="0" style="margin-left:5px" src="http://pics.picturetrail.com/res/pflicks/pt2.gif" align="left" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img border="0" style="visibility:hidden;width:0px;height:0px;" width="0" src="http://counters.gigya.com/wildfire/CIMP/JnB*PTEyMDA1MDgyODgyNjkmcD*zOTUxJmQ9Jm49YmxvZ2dlcg==.jpg" height="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-8566149821862627130?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/8566149821862627130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=8566149821862627130' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8566149821862627130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8566149821862627130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2008/01/familia.html' title='Familia'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-5157405325287477251</id><published>2007-08-14T11:26:00.000-07:00</published><updated>2008-01-16T12:35:12.948-08:00</updated><title type='text'>El PISO  X</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsH0SNaLV0I/AAAAAAAAEE8/_aVX3USSThE/s1600-h/07wtc2.l.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsH0SNaLV0I/AAAAAAAAEE8/_aVX3USSThE/s400/07wtc2.l.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5098624846834390850" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ciudad, erizada de inmensos rasca cielos se agitaba, no solamente por el murmullo habitual de su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;cotidianidad&lt;/span&gt;, sino, particularmente, por la fuerza subterránea de su historia, por los ruidos permanentes y familiares producidos por el rugir de los motores, el chirriar de los frenos, el desenfreno de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;cláxones&lt;/span&gt;  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;multitónos&lt;/span&gt;, gritos, voces, cantos, susurros y el monótono rodar y crujir de los piñones en las fábricas, conforman, todo ello, el fuelle cansado , rítmico y sofocado del inmenso pulmón de la ciudad, cósmico éxtasis del hombre en sociedad: Se había adherido a él un desconcierto general, un presentimiento de zozobra , un extraño ruido metálico que arañaba las conciencias, lastimaba los sentimientos y quebraba los criterios de valor mantenidos por ciertos e inmutables por las almas buenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arriba, en los rasca cielos, con unas vistas panorámicas que hablan de la grandeza del hombre y del gélido frío de sus mentes, se extendía basto el horizonte, mas allá de los limites de la ciudad, de las chimeneas de las fabricas , de las colmenas, ciudades dormitorio  donde malviven sin cadenas  ni cepos visibles  hombres, mujeres y niños que mantienen vivos los motores de la producción en cadena , y, más allá, más tierras y más hombres y más fabricas y más necesidades y más hambre y más miseria y minas de ricos minerales y petróleo y más ambiciones y codicias y los  cientos de millones de esclavos del siglo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;XXI&lt;/span&gt;  disfrutando de la libertad garantizada por organismos internacionales, constituciones, y cientos de miles de normas  que dictan sus  derechos, deberes y obligaciones, sin contar para nada  que la única, la de riguroso cumplimiento, no esta escrita,  como si fuese una norma de derecho &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;consuetudinario&lt;/span&gt;,&lt;br /&gt;el hambre, que se arrastra por las calles con facciones desencajadas, ojos extraviados y una palidez próxima al sepulcro en tanto, en el Piso X , en mullidos sillones en salones donde las maderas nobles expelen suaves  aromas y sedas pinturas y tapicerías ennoblecen el ambiente y la luz del sol es atenuada por finos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;velos&lt;/span&gt; y cortinas, alrededor de una larga y amplia mesa de cedro negro, se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;reúne&lt;/span&gt; un grupo variopinto de ciudadanos rozagantes , llenos de vida, pletóricos de autoridad, vestidos por los más importantes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;modistos&lt;/span&gt;  y muchos de ellos luciendo  brillantes condecoraciones  y, otros,  capelos y birretes , venidos de todos los confines del globo, con la importante misión de salvaguardar las tradiciones de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;pangea&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo, afuera de las impresionantes torres de cristal y acero, calculadas por el cuerpo de ingenieros y arquitectos, contra terremotos y posibles atentados, orgullosas de su verticalidad y ostentación ornamental además de la magnificencia añadida por contener  en su seno  el nuevo diseño económico mundial  representado en las compañías  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;multipangeales&lt;/span&gt; con sede en las grandes ciudades del mundo y sus filiales, sus fabricas, distribuidas por los sitios mas necesitados de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;pangea&lt;/span&gt;, no con el animo de solucionar el hambre y la miseria sino para  llevar la codicia y el expolio al máximo refinamiento y perversión; en la calle, el pulmón de la ciudad resopla: los vendedores de ilusiones pregonan por todas las esquinas la buena nueva: paraísos y nirvanas; los vendedores de prensa vocean vanas esperanzas, conocedores los editores de que la esperanza es el sustento de los débiles, dóciles  y sumisos; la ciudad se altera no al ritmo de sus gentes, fabricas, vehículos que ruedan por  sus calles sino al ritmo trepidante de la bolsa de valores, movimientos de capitales y los resultados  al alza y a la baja de los títulos valor. En las calles el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;rio&lt;/span&gt; humano  se desplaza a sus que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;haceres&lt;/span&gt; comentando las ultimas noticias  de las paginas amarillas  o el partido de fútbol de su equipo favorito ajenos  al destino que les trazan los hombres del piso X; algunas veces el pulso del hormiguero se altera por una palabra imprudente, por una fotografía demasiado explicita o por una medida demasiado restrictiva de la libertad fundamental, la única: la miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En extramuros, donde se apiñan las necesidades, el analfabetismo, las enfermedades, la delincuencia, las bandas juveniles, los vendedores de estupefacientes, los estafadores de poca monta, los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;reducidores&lt;/span&gt; de objetos robados, los sindicatos de las grandes empresas, los subversivos, los terroristas, las sucursales de los sindicatos del crimen, los creyentes, los orates y, en fin, los desposeídos de la resurrección y la vida; todo es convulso  fuera de las puertas del templo, dentro, recogimiento, obediencia y esperanza. El hombre del montón acostumbrado a que piensen por él, a que decidan por él pone  todo su ser en manos de Dios y de los  prohombres de la nueva ideología. El ejercicio de los deberes ciudadanos esta supeditado a elegir a quien señalen los jefes y los grandes rotativos, a obedecer la consigna, a ser parte activa de un ejercito, a tener por estandarte una bandera  de un color determinado o de otro pero del mismo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;jaez&lt;/span&gt;; de una ideología o de otra bajo consignas similares. Para ellos el hombre solo es una cifra grabada en un chip bajo la  piel de un brazo que debe producir el máximo de rendimientos y el mínimo  de problemas  para que justifique su subsistencia y la estabilidad del  sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge es uno de ellos, uno mas de entre el montón, con su juventud a cuestas y un nada que hacer permanente, no porque no lo desee sino porque no encuentra que hacer, ha de atenerse a las  leyes del mercado donde siempre hay mas demanda de trabajo  que ofertas,y, por lo mismo los salarios son cada vez mas raquíticos, tanto o mas que sus usufructuarios; su pobreza la compartía con su compañera, su hijo, y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Florian&lt;/span&gt;, su amigo,  con quien &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;ademas&lt;/span&gt; simpatizaba con  su afición al balón pie, a los puros y a la cerveza los fines de semana. Ninguno de los dos tenia nada salvo su pobreza y buena voluntad  de animo para disfrutar los  buenos momentos que  pudiera &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;depararles&lt;/span&gt; la vida. Vivían en el mismo barrio y en la misma calle de tierra pisada que se empinaba hacia el cerro y que en periodos de invierno se convertía en un lodazal intransitable; al final de la calle, en el valle, cerca del río  se levantaban las fabricas, en la zona  grande, en una sucesión de barracones mal terminados, de techos bajos, poca o ninguna ventilación, apiñados en calles estrechas y cercados, por seguridad, según decían, con alambre de espino, atalayas cada  cien metros, cerrojos y candados en las puertas y guardias que controlaban la entrada y salida de trabajadores y mercancías  al exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La arquitectura, si así puede llamarse, de la "zona industrial", la conforman barracones inmensos de planta cuadrada donde, sobre lozas de hormigón para protegerlas de la corrosión se ancla la maquinaria industrial; los corredores  formados por las diversas piezas industriales son de tierra pisada y húmeda o en el mejor de los casos de adoquinado cocido por donde transitan diariamente los cientos de trabajadores del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;barracon&lt;/span&gt; dentro de un ambiente  insalubre y falto de las mínimas normas de higiene para su funcionamiento. Todo en ellos esta organizado de forma tal que, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;reconverción&lt;/span&gt; de las fabricas, si fuera necesaria, se haría de forma rápida y eficiente. Nada  se ha dejado al azar. Todo esta preparado  tanto para los fugaces tiempos de paz  como para la guerra. Lo único que no esta preparado es el hombre. A él se le obliga, no con un fusil a su espalda, sino con el acicate de sus necesidades, de su pobreza e inanición permanente muy a pesar de sus denodados esfuerzos. El hombre intenta esquivar la pobreza, alejarse de ella como se aleja de una enfermedad contagiosa ,porque &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;ademas&lt;/span&gt; de ser contagiosa es una enfermedad incurable en la mayoría de los casos. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Observese&lt;/span&gt; que cuando se esta  dentro de una comunidad con esta patología lo mas relevante  es el estado general de sus gentes, su abatimiento, su incertidumbre, su incapacidad física , mental  y anímica para encontrar una salida que por lo demás no existe... La trampa esta permanentemente cerrada no hay salvación ni escapatoria. La tenaza  se cierra sin dejar salir a nadie: Es una tela de araña donde las redes de dependencia lo sofocan todo hasta conseguir la sumisión y, al final del proceso, la esclavitud silenciosa: El sagrado derecho de morir de inanición sin poder protestar. El hambre se ha convertido en un instrumento de sometimiento, represión y tortura. Quienes dirigen  las organizaciones saben que el hambre somete y mata especialmente a los niños... Y que la  violencia y la criminalidad crecen en su entorno convirtiendo la convivencia en un infierno desviando el interés de las gentes  hacia su propia supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La  guerra &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;despues&lt;/span&gt; de los dos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;ultimos&lt;/span&gt; conflictos parece &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;exorsizada&lt;/span&gt;. Los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;organimos&lt;/span&gt; internacionales han sido creados para garantizarlo y los  prohombres del piso X sirven de avalistas del proceso. Sus frecuentes reuniones de alto nivel para confirmar la buena voluntad  de la causa así lo confirma. La guerra,  desde esta perspectiva, se sucede  entre dos fuerzas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;irreconciliables&lt;/span&gt;, entre dos enemigos con la misma &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;ambicioin&lt;/span&gt;  y con pocos principios. Éste no es el caso. El espejo no refleja toda la realidad, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;atras&lt;/span&gt;, mas allá de azogue, se esconde la esencia, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;elñ&lt;/span&gt; estado mental y  emocional que la hace posible: La codicia de unos pocos solamente retenida a intervalos cortos de tiempo mientras se prepara  el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;proxomo&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;zarpaso&lt;/span&gt; sobre una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;victima&lt;/span&gt; inerme, sobre la que se descargan a discreción bombas, disparos, muerte, destrucción, ruinas, heridos, refugiados y  y el parte de victoria para encubrir el saqueo monumental  de sus riquezas. La miseria adquiere con estos métodos carta permanente de naturaleza que tratan de esconder con nuevos y denodados esfuerzos llamando a la solidaridad mundial en defensa de las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;victimas&lt;/span&gt;. Los organismos internacionales se aplican con el mayor interés en la reconstrucción del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;pais&lt;/span&gt; destruido y los agresores son los primeros en ofrecer soluciones, créditos y ejércitos  para garantizar las instituciones  perdidas con el consiguiente hundimiento final de la economía &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;fagocitada&lt;/span&gt; por la guerra. Se persigue y se humilla  en nombre  de la nueva ley a los supervivientes, se fusila a los infractores, se nombran gobernantes adictos a los invasores, se  envilece o se sobornan a los medios de comunicación independientes para que propaguen las nuevas doctrinas y se somete a la población restante para que cumpla con los nuevos designios que le sean trazados. Los supervivientes viven aterrorizados por amenazas dispersas, solo presentidas, pero reales. Ya no se le tiene miedo a las bombas o a las balas perdidas, que también ocurre, sino al vecino, al que viene de frente por la misma  calle a plena luz del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;dia&lt;/span&gt;, al mercenario, a los grupos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;paramilitares&lt;/span&gt; que deben mantener la zozobra. La rebelión, la exigencia legal de ser persona, es violentada con las armas. En este entorno, el hombre se resigna, pierde el deseo de lucha, acalla  la protesta, reprime su desesperación y se limita  a intentar sobrevivir con su familia rompiendo los lazos con el resto de la sociedad que padece como él los mismos síntomas. El progreso anhelado se convierte en un bien imposible porque amenaza no se sabe que intereses del piso X: La lucha inmoderada por el control de las reservas naturales no renovables es el eje sobre el que giran todas las estrategias  del piso X aun a costa de la vida humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;Florian&lt;/span&gt;,Jorge y familia viven dentro de esta realidad pero no lo saben: Su inocencia, su ingenuidad, su falta de conocimientos, su analfabetismo funcional, las campañas de los medios de comunicación para manipular la realidad los mantienen en la perfecta ignorancia de conformidad con las directrices del poder. Sus necesidades las cubren con trabajos a tiempo parcial, saltando de una empresa a otra, trabajando por odias o por semanas pero nunca a termino fijo, sin derechos sociales reconocidos, con una seguridad social deficiente, evitando caer, con esos escasos medios en brazos de la miseria, del dolor y la angustia: Cuando el trabajo en las fabricas escasea recurren al trabajo negro: venta de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;DVD&lt;/span&gt;, casetes, cigarrillos de contrabando y cuanto cachivache pueda exponerse en el rastro para regocijo de los necesitados y nuevas fuentes de ingresos para los ricos quienes se deshacen de sus prendas y objetos obsoletos vendiéndolos a los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;reducidores&lt;/span&gt; y estos a los vendedores del rastro. El circulo siempre esta cerrado y a buen recaudo de la autoridad competente. Si no bastan estas argucias recurren  a los prestamistas, a los usureros: Bancos o montes píos donde por intereses leoninos, autorizados por la ley, es decir, por ellos mismos, los necesitados terminan dejando su existencia. ¿Amoral el procedimiento? ¿Falto de ética?. No. Para eso esta la ley. Es un acto limpio, puro en el mejor sentido de la palabra. sabían lo que se hacían. Son responsables de sus actos. Después de firmados los contratos la ruina es segura. Es el mismo destino de los pequeños comerciantes, corredores de bolsa y parvos inversores quienes han de sacrificarse, perderlo todo, para salvaguardar la solvencia del entramado financiero. En este ir y venir permanente recorriendo calles y caminos, dejándose la vida a jirones en un perenne estado de inseguridad y de violencia ejercida desde todos los puntos cardinales, no se ve la luz al final del túnel: El futuro, del que tanto esperan, tanto mas si hay niños que cuidar, se presenta como una vana esperanza. El hambre y las enfermedades dan rápida cuenta  de los infantes y sus progenitores cegados por la sin razón de sus vidas, comienzan a albergar rencores allí donde antes descansaban las ilusiones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;Florian&lt;/span&gt; trabajan, saben de tantos oficios como fabricas han visitado y no saben,en realidad, de ninguno ; en uno ponen un botón; en otro una tuerca o un tornillo; en el de mas allá mezclan cemento o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;po&lt;/span&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;nen&lt;/span&gt; un ladrillo; limpian pollos;hacen hamburguesas; sirven copas y un sin fin mas de trabajos igualmente mal remunerados y bien vigilados por capataces sin &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;escrúpulos&lt;/span&gt;. Los patronos ciertos del bien que le prestan a la humanidad y a las comunidades donde instalan sus &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;factorías&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;son&lt;/span&gt; cada vez mas exigentes, no les preocupan los trabajadores en tanto seres humanos sino como &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;mercancía&lt;/span&gt;, compran la fuerza laboral independientemente  de    quien la vende: es la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;máxima&lt;/span&gt; abstracción, por ello, aquí no cabe la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;compasión&lt;/span&gt;: la maquina debe &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;trabajar&lt;/span&gt; no es un objeto &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;susceptible&lt;/span&gt; de sentimientos. La vida es un teatro de titiriteros donde la libertad depende de la cuerda que hale el titiritero, el sino es el cordel del cual pendemos y nuestra &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;representación&lt;/span&gt; depende no tanto del &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;guión&lt;/span&gt; que se nos ha asignado como del estado de animo de quien mueve los hilos, y estos son movidos de conformidad con los intereses de quienes se reunen en el piso X, de la torre de cristal y acero, en alfombrados salones rodeados  de mobiliario de finas maderas que expelen suaves aromas:Las autoridades de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;pangea&lt;/span&gt;, reunidas en el piso X , civiles, militares y religiosas, vestidos de acuerdo a sus rangos y rodeados por una pléyade de sirvientes: asesores,técnicos, consejeros, ministros, &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;ideólogos&lt;/span&gt;,  y lagartos que entre reverencias y salemas van trazando en eruditas &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;cogitaciónes&lt;/span&gt; el porvenir de la sociedad de naciones mientras van despachando, en el gran reparto, los despojos  de los que serán los futuros despose idos y receptores de la caridad, la benevolencia y mejor buena voluntad de los invasores. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;En&lt;/span&gt; medio de &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;ágape&lt;/span&gt; los señores de la paz  y de la guerra aprueban juiciosamente las recomendaciones que con tanto esmero han presentado a su consideración el cuerpo de &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;ticónicos&lt;/span&gt;, asesores, consejeros y ministros. Ahora el futuro solo depende  de una orden. La prensa hablada y escrita y los medios de comunicación audiovisuales se &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;harán&lt;/span&gt; eco de las importantes medidas y las magnificaran hasta hacerlas &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;creíbles&lt;/span&gt;. Los ciudadanos son asaltados en su buena fe, su ingenuidad y su inocencia y se &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;convertirán&lt;/span&gt; en multiplicadores de la buena nueva independiente mente del bien o el mal que pueda causarles: Han hablado  los sabios, los que conocen los problemas, los lideres y hay que apoyar sus &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_63"&gt;desiciónes&lt;/span&gt;, todo lo &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;demás&lt;/span&gt; sera considerado como un atentado contra  la patria &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;común&lt;/span&gt; y los principios de una sana convivencia: El artificio ha dado el resultado esperado. Contando con la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;sumisión&lt;/span&gt; del pueblo, con su abulia, con su falta de &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_67"&gt;análisis&lt;/span&gt; de los &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_68"&gt;fenómenos&lt;/span&gt; que lo afectan, con el &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_69"&gt;éxito&lt;/span&gt; del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_70"&gt;eslogan&lt;/span&gt; tantas veces repetido:"NO PIENSE NOSOTROS PENSAREMOS POR USTED", el monopolio de las riquezas esta garantizado y el sometimiento de otros pueblos a tiro de &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_71"&gt;cañón&lt;/span&gt;, sin preguntas ni respuestas, solo un acto mas de la inteligencia, de la superioridad intelectual, de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_72"&gt;obligación&lt;/span&gt; de propagar la nueva fe a los pueblos descarriados y alejados de la nueva &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_73"&gt;religión&lt;/span&gt; impartida desde el piso X. No comprenden, cegados por la codicia y sus &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_74"&gt;sórdidas&lt;/span&gt; decisiones  que &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_75"&gt;están&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_76"&gt;larvando&lt;/span&gt; el odio y el resentimiento entre los destinatarios de sus &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_77"&gt;desvaríos&lt;/span&gt;. El futuro sera diferente y las reacciones diversas. Las actitudes de los disidentes  &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_78"&gt;recibirán&lt;/span&gt; nuevos nombres y se colgaran en los &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_79"&gt;códigos&lt;/span&gt; nuevas leyes y sanciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge, su mujer, su hijo y su amigo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_80"&gt;Florian&lt;/span&gt; pasaran de conformidad con la nueva &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_81"&gt;legislación&lt;/span&gt; y con las nuevas tendencias &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_82"&gt;ideológicas&lt;/span&gt; de ciudadanos a anarquistas, de anarquistas a  rebeldes, de rebeldes  a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_83"&gt;subversivos&lt;/span&gt; , de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_84"&gt;subversivos&lt;/span&gt; a terroristas y de terroristas a ser la diana de la mira del fusil o del &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_85"&gt;cañón&lt;/span&gt; del piso X. Jamas &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_86"&gt;tendrán&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_87"&gt;razón&lt;/span&gt;, no han sabido hacer uso de la libertad ni de las oportunidades que se les han ofrecido. Estas &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_88"&gt;serán&lt;/span&gt; las rezones que se &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_89"&gt;esgrimirán&lt;/span&gt;, desde los medios de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_90"&gt;comunicación&lt;/span&gt; y  el gobierno de turno, para justificar el atentado  contra los derechos humanos. Nunca &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_91"&gt;dirán&lt;/span&gt; que son los condenados de  la tierra por expresa &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_92"&gt;razón&lt;/span&gt; del piso X.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-5157405325287477251?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/5157405325287477251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=5157405325287477251' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5157405325287477251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5157405325287477251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/08/el-piso-x.html' title='El PISO  X'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsH0SNaLV0I/AAAAAAAAEE8/_aVX3USSThE/s72-c/07wtc2.l.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-5721944836384855375</id><published>2007-08-14T09:16:00.001-07:00</published><updated>2007-08-14T11:22:43.172-07:00</updated><title type='text'>LOS DADOS</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsHWJdaLVzI/AAAAAAAAEE0/YVtt4dqbTb0/s1600-h/los+dados.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsHWJdaLVzI/AAAAAAAAEE0/YVtt4dqbTb0/s400/los+dados.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5098591711161702194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lado,  cuadrado, cubo, dado. Geometría plana y del espacio. Creación en síntesis. El ojo de Dios  entre un &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;triángulo&lt;/span&gt; equilátero mirando de lado. La túnica de cristo. Los dados dando giros y giros y .¡&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Urra&lt;/span&gt;! ¡&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Urra&lt;/span&gt;!, ¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Bájate&lt;/span&gt; de ahí si eres el Dios de los judíos!... Los dados con sus lados rodando,tras, tras, tras, tras contra el tapete verde y, ¡As! ¡ Es mía! ¡La túnica es mía!... La suerte es un regalo de los Dioses, ¡ bebamos por ella!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Desde cuando se vinculan los dados con los Dioses? ¿Donde aparecieron por primera vez los dados? Vamos por partes. Primero el origen. Dios creo el universo. Debió ser a imagen y semejanza de si mismo, redondo para que rodara eternamente, para que alcanzara para todos, para que fuera mas manejable, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;moldeable&lt;/span&gt;, acomodaticio, sin aristas, opaco, sin destellos, gris, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;antireflexivo&lt;/span&gt; y anárquico. No lo hizo cuadrado por que le pareció  demasiado ordenado  o, quizás, muy parecido a si mismo, formal, calculador, frió, reflexivo y cortante en las aristas. ¡Excesivos cálculos,-pensaría-, para tan poca cosa, &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;además&lt;/span&gt; si lo hiciera cuadrado no podría  jugar a los dados... Pero ahí esta, redondo, mostrando su mejor cara el planeta  azul,para regocijo de su inventor, que lo ve desde la gran pantalla...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dados al parecer son oriundos de oriente e ingresaron en la cultura occidental presumiblemente por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Grecia&lt;/span&gt;, eso dicen los historiadores, lo cierto es que en todas las culturas  se han encontrado vestigios de su uso: En el sitio de Troya Dioses y hombres jugaron con ellos; los romanos los usaron en y sus oráculos, en la adivinación, en lo bueno y en lo malo. Su vinculo con los  Dioses los hacen de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;mejor&lt;/span&gt; linaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas frases dicen &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;relación&lt;/span&gt; a los dados y nos descubren parte de su significado: "La suerte esta echada ", Julio Cesar. "Un lanzamiento de dados nunca &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;abolirá&lt;/span&gt; el azar",&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Stephane&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Mallarme&lt;/span&gt;. "Estoy convencido de que Dios no juega a los dados", &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Albert&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Einsten&lt;/span&gt;. "Dios no solamente juega a los dados sino que aveces los lanza donde no podemos verlos" &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Stephen&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Hawking&lt;/span&gt;. "Si Dios jugara a los lados &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Ganaria&lt;/span&gt;" &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Ian&lt;/span&gt;  &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Stewart&lt;/span&gt;. "el dado del juicio...el mismo que ustedes, caballeros, usan en éste su tribunal", &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Francois&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Rabelais&lt;/span&gt;. Y muchas otras  que no citaremos  para no hacernos prolijos del azar... de los dados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer no hay acuerdo, los dados, esos pequeños cubos numerados por los lados siguen rodando. Robusta redondez de su significado, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;abur&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;abur&lt;/span&gt;,azar, azar... Pares o nones y siempre lo mismo. Dios no juega a los dados porque si jugara ganaría, y, si no ganara, los lanzaría allí donde no pudiéramos verlos. La trampa esta en el origen. Es un galimatías, la razón de la sin razón: ¡El origen de la ciencia!.  Que conste que no es de mi cosecha tal afirmación y que, para validarla, he citado a las mejores mentes de nuestro tiempo. Ahora bien, ¿Qué decimos los hombres?  ¡Nada!. Si nos sometemos al azar, si es el dado del juicio el que se usa en el tribunal, si los fenómenos de causa y efecto son puro azar, si puro azar es la vida y azar es la creación, ¡que rueden y rueden los dados!  ¡Que sea lo que los dados quieran!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea como fuere, con dados y sin ellos, aun nos queda la esperanza de ganarle una partida a la vida, de jugar la suerte del burro y arrancarle un destello de luz a nuestro pobre &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;cacumen&lt;/span&gt; a pesar del acierto del poeta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Relato de Sergio &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Stepansky&lt;/span&gt;  de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Leon&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;Greiff&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Juego mi vida, cambio mi vida.&lt;br /&gt;De todos modos&lt;br /&gt;la llevo perdida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la juego  o la cambio por el mas infantil espejismo,&lt;br /&gt;lo dono en usufructo, o la regalo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La juego contra uno o contra todos,&lt;br /&gt;la juego contra el cero o contra el infinito,&lt;br /&gt;la juego en una alcoba, en el &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;ágora&lt;/span&gt;, en un garito,&lt;br /&gt;en una encrucijada, en una barricada, en un motín;&lt;br /&gt;la juego definitivamente , desde el principio hasta el fin,&lt;br /&gt;-en la periferia, en el medio,&lt;br /&gt;y en el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;sub&lt;/span&gt;-fondo...-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juego mi vida, cambio mi vida,&lt;br /&gt;la llevo perdida&lt;br /&gt;sin remedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la juego, o la cambio por el mas infantil espejismo,&lt;br /&gt;la dono en usufructo, o la regalo...:&lt;br /&gt;o la trueco  por una sonrisa y cuatro besos:&lt;br /&gt;todo, todo me da lo mismo:&lt;br /&gt;lo eximio, y lo ruin, lo trivial, lo perfecto, lo malo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo, todo me da lo mismo:&lt;br /&gt;Todo me  cabe  en el diminuto, hórrido abismo&lt;br /&gt;donde se anudan serpentinos mis sesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambio mi vida por lamparas viejas&lt;br /&gt;o por los dados  con los que se jugo  la túnica &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;inconsutil&lt;/span&gt;:&lt;br /&gt;por lo mas anodino, por lo mas obvio, por lo mas sutil:&lt;br /&gt;por los colgajos que se guinda en las orejas&lt;br /&gt;la simiesca mulata,&lt;br /&gt;la terracota &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;nubia&lt;/span&gt;,&lt;br /&gt;la pálida morena, la amarilla oriental, o la hiperbórea rubia:&lt;br /&gt;Cambio mi vida por un anillo de hojalata&lt;br /&gt;o por la espada de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;Sigmundo&lt;/span&gt;,&lt;br /&gt;o por el mundo&lt;br /&gt;que tenia en los dedos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;Carlo&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;Magno&lt;/span&gt;: para echar a rodar la bola...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambio mi vida por la cándida aureola&lt;br /&gt;del idiota y el santo;&lt;br /&gt;la cambio por el collar&lt;br /&gt;que le pintaron al gordo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;Capeto&lt;/span&gt;;&lt;br /&gt;o por la ducha rígida que le llovió en la nuca&lt;br /&gt;a  Carlos de Inglaterra;&lt;br /&gt;la cambio por un romance, la cambio por un soneto;&lt;br /&gt;por once gatos de Angora,&lt;br /&gt;por una copla, por una saeta,&lt;br /&gt;por un cantar;&lt;br /&gt;por una baraja  incompleta;&lt;br /&gt;por una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;faca&lt;/span&gt;, por una pipa, por una sambuca...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o por esa muñeca que llora&lt;br /&gt;como cualquier poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambio mi vida ,-al fiado-, por una fabrica de crepúsculos&lt;br /&gt;con arreboles;&lt;br /&gt;por un gorila de Borneo;&lt;br /&gt;por dos panteras de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;Sumatra&lt;/span&gt;;&lt;br /&gt;por las perlas que se bebió la cetrina &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;Cleopatra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;o por su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;naricilla&lt;/span&gt; que esta en cualquier museo;&lt;br /&gt;cambio mi vida por lamparas viejas,&lt;br /&gt;o por la escala de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;Jacob&lt;/span&gt;, o por su plato de lentejas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡ o por dos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;huequecillos&lt;/span&gt; minúsculos&lt;br /&gt;-en las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;cienes&lt;/span&gt;- por donde se me fugue, en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;griseas&lt;/span&gt; podres,&lt;br /&gt;toda la hartura, todo el fastidio, todo el horror que almaceno en mis odres...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juego mi vida, cambio mi vida.&lt;br /&gt;De todos modos&lt;br /&gt;la llevo perdida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-5721944836384855375?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/5721944836384855375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=5721944836384855375' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5721944836384855375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5721944836384855375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/08/los-dados.html' title='LOS DADOS'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsHWJdaLVzI/AAAAAAAAEE0/YVtt4dqbTb0/s72-c/los+dados.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-3750866352199446099</id><published>2007-08-13T23:19:00.000-07:00</published><updated>2007-08-14T00:56:54.313-07:00</updated><title type='text'>El OJO DE DIOS</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsFKSdaLVyI/AAAAAAAAEEs/fXtPmnYF90U/s1600-h/ojo+de+dios.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 259px; height: 239px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsFKSdaLVyI/AAAAAAAAEEs/fXtPmnYF90U/s400/ojo+de+dios.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5098437934152636194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sabemos si el Domingo fue el primer día de la creación o si fue el último. Sea como fuere, el Domingo se convierte en un día de bostezos , de abulia irreprimible, de un esplín sin fronteras, de nada que hacer, no tanto porque no haya nada que hacer sino porque no dejan hacer: La televisión, la entrada y salida de gentes de la casa, el ladrido de perro, cuando no, el aullido porque le jalan de la cola, la carcajada de cualquiera sin ningún propósito, la visita de un amigo desaprensivo,el teléfono que no para de sonar, el grito descompuesto del vecino y un largo etcétera  que mas vale la pena no registrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Domingo, si fue el primer día de la creación, el día de "hágase la luz y la luz fue hecha", fue tal su impacto que nos cegó, nos cegó hasta de la luz de la razón a tal punto que, hoy seguimos dando palos de ciego a diestra y siniestra. Palos de ciego contra todo y contra todos sin ningún concierto. Por el contrario, si fue el último día de la creación entonces fue el día del gran bostezo: Me imagino a Dios, reclinado en una nube, muelle, resplandeciente,totalmente complacido por su creación, por su ingenio, tomando una taza de café de Colombia y fumando un buen tabaco habano, mirando por la pantalla gigante del cielo el magnifico espectáculo del planeta azul : Hay muchos fuegos artificiales en diferentes puntos del planeta, serán fuegos fatuos, pero no toma nota, es el dia de descanso, es el día del señor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres,esos hombres que creo a " su imagen y semejanza",- de ellos mismos claro esta-, pasan de la zancadilla a la dentellada, de la dentellada a la puñalada, de la puñalada a la bomba, y de la bomba indiscriminada a la desaparición seleccionada de todos sus congéneres que no se le parecen  por los cambios biológicos de adaptación territorial o por anodinas diferencias ideológicas. Dios en su infinita sabiduría nos hizo semejantes  en el " libre albedrío", es decir, en la anarquía, no en el espíritu de concordia, ni en la caridad, ni en la voluntad de entendimiento, ni en el deseo de acertar en el ánimo de convivencia. Lo imagino en su descanso dominguero, mesándose los cabellos y soltando una sonora carcajada frente a la gran pantalla, la visión que tiene ante si, del planeta azul, no da para otra cosa. Ademas  no hay nada tan reconfortante, que alivie mas el espíritu, que reírse de sus propios fracasos. De nuestros pequeños  errores hacemos una tragedia, de nuestros grandes fracasos  una  sonora carcajada. Pero es domingo, el día de descanso, el día del Señor. Mañana sera otro día y se tomaran los correctivos a  que haya lugar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si miramos bien las cosas Dios no nos hizo iguales sino diferentes, diferentes hasta en la diferencia, diferentes a él inclusive. Pero si lo hacemos notar los avispados nos hablan de "libre albedrío", es decir, de la anarquía, seguramente porque la creación también fue anarquica:Eva salio de una costilla de Adán y Adán del barro, he ahí la diferencia, lo que no se nos dice es de donde saco todo lo de mas, o, como mínimo, se nos hurta, al fin y a la postre tampoco a nosotros nos importa. Ahora bien, si queremos ser racionales, los científicos en un acto de responsabilidad suprema, como si se le pudiera pedir responsabilidad al "libre albedrío", nos hablan del BIG-BAN, de la tremenda explosión de la que todavía se escuchan sus ecos  en la radiación de fondo de microondas, en Medio Oriente, en varios países Africanos, en Colombia, en Afganistán, en Irak y, en fin, allí donde el "libre albedrío" se utiliza con cualquier motivo. Pero dejemos de preocuparnos que hoy es domingo, el dia del Señor...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-3750866352199446099?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/3750866352199446099/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=3750866352199446099' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/3750866352199446099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/3750866352199446099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/08/el-ojo-de-dios.html' title='El OJO DE DIOS'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsFKSdaLVyI/AAAAAAAAEEs/fXtPmnYF90U/s72-c/ojo+de+dios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-6364498969903939408</id><published>2007-08-13T15:11:00.000-07:00</published><updated>2007-08-13T15:47:39.220-07:00</updated><title type='text'>CURIOSIDAD</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsDXydaLVxI/AAAAAAAAEEk/XEUBHDYbcgc/s1600-h/ojos-curiosos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsDXydaLVxI/AAAAAAAAEEk/XEUBHDYbcgc/s400/ojos-curiosos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5098312040071255826" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La vida es una curiosidad constante tanto más si se es niño.Perdemos la inocencia con la juventud y de adultos perdemos la memoria. Cinco años, cara y ojos de plato. Preguntas y más preguntas e insatisfacción constante. Prontas respuestas de fallido razonamiento. Y por qué y por qué y por qué....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le gustaba el sonido de la radio, las voces saliendo de la pequeña caja...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Donde están los hombres papá? ¿Donde? ¡En esa caja no caben es muy pequeñita! ¡Déjame verlos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si. Si, ahí están. Son muy pequeñitos pero están ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se iba  al trabajo y el niño, en tanto, le daba vueltas a la caja. Adentro tubos y cables. Giraba un botón y adentro  se encendían múltiples lucesitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresaba del trabajo y el niño insistía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Papá donde están? ¿ Donde están los hombrecillos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde cansado de darle vueltas a la caja, decidió buscar a los hombrecitos hasta encontrarlos. Desmonto tubo por tubo, pieza a pieza. Nada. No encontraba nada. Martillo en mano lo deshizo todo. No estaban. Todo rodaba por el piso ante su desconcierto. Aun se preguntaba, ¿Donde estaban?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre regreso al atardecer. La radio por el suelo hecha pedazos.  La cara  se le puso blanca  de la ira y luego de un rojo intenso. Miro fijamente al niño sin proferir palabra. Miraba la radio y luego al niño. Silencio. Se encamino al sofá, se arrellano en él, se meso los cabellos, miro la radio, miro al niño, se sonrió y resignado pidió una taza de café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-6364498969903939408?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/6364498969903939408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=6364498969903939408' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/6364498969903939408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/6364498969903939408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/08/curiosidad.html' title='CURIOSIDAD'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsDXydaLVxI/AAAAAAAAEEk/XEUBHDYbcgc/s72-c/ojos-curiosos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-4924597140906793854</id><published>2007-08-13T09:52:00.000-07:00</published><updated>2007-08-13T14:05:06.184-07:00</updated><title type='text'>El CUERVO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsDHX9aLVwI/AAAAAAAAEEc/72pPoiwKaBg/s1600-h/cuervo-marcelo-aurelio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsDHX9aLVwI/AAAAAAAAEEc/72pPoiwKaBg/s400/cuervo-marcelo-aurelio.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5098293992618678018" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde aquella mañana olvido muchas cosas.Recuerdo que era un sábado y que el día había amanecido frío y oscuro.  El capitán, la tarde anterior, nos había  extendido los permisor para ir a visitar a la familia, antes de salir a ocupar el nuevo destino, en el campo de entrenamiento de infantería  localizad cerca de la frontera.  Tenía la convicción, como hombre de  armas, de tener un espíritu bien templado,  eso decían  en el cuartel, gracias al arrojo que siempre había demostrado en las acciones bélicas  en las que había participado contra los alzados en armas. Siempre pensé que era, en parte, generosidad de los compañeros  y los mandos. Hoy lo sé con certeza, después de mi reacción  ante el extraño acontecimiento que me ocasionaría la perdida  de libertad, por mi falta de frialdad  ante el suceso. El día  había amanecido borrascoso. El cuartel situado en la parte mas elevada del páramo estaba levantado sobre un amplio mirador: El valle  se abría amplio y extenso a nuestros pies  y era visible solamente los pocos  días del año en que amanecía despejado y el sol lucía en el cenit. La oscuridad, la calima, el frío y el agua que no paraba de caer, lenta y monótona, empapándolo todo, eran parte del ambiente cotidiano. Los bosques húmedos, los árboles vestidos de líquenes y musgos , el deambular de la diversa fauna por los alrededores del cuartel y el trinar de los pájaros, nos distraía el animo en las tardes  de invierno: alces, osos y lobos merodeaban cerca de las alambradas buscando desperdicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante días enteros reinaba una niebla blanca y espesa  que no permitía ver a mas de  dos metros de distancia. También es cierto que los desplazamientos dentro del cuartel eran cortos y seguros: El comedor, la enfermería, los lavabos y los dormitorios estaban separados por amplios corredores de fácil acceso mientras que la cabeza de mando se encontraba situada contra un empinado e inaccesible muro de granito que coronaba  la montaña. Las garitas se distribuían cada sesenta metros, sobre un basto perímetro, en un terreno quebrado y tortuoso, a las que se accedía, las primeras veces, por puro instinto de orientación, desarrollado por necesidad, bien guardado en la memoria, como lo hacen los animales  que viven en el bosque. Tampoco necesitábamos de termómetros para acertar con la temperatura exterior, bastaba con mirar cuidadosamente las plantas de alfalfa, si sus hojas reflejaban la luz, las temperaturas  estaban bajo cero; si se observaba el rocío sobre sus hojas la temperatura se encontraba por encima de los cinco grados atigrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era la primera vez que abandonaba el regimiento para visitar a los míos. He de aclarar que llevaba tres años  prestando el servicio en la misma guarnición. Debe quedar claro, que los senderos que recorría los conocía bien, guardaba en la memoria cada vuelta y recoveco del camino, cada árbol, cerca o acequia que lo atravesara, donde estaba habitado o donde el bosque era mas espeso, mas denso y por lo mismo menos seguro. Estaba acostumbrado a él. Lo seguía como quien va al trabajo, tranquilo, seguro, a salvo de  cualquier sorpresa. No importaba la estación del año en que lo recorriera. En primavera era mas dulce, mas vivo, mas lleno de colorido, del piar de los rajaros y de los ruidos producidos por los diversos animales que lo recorrían; los árboles se vestían con nuevas galas ,musgos líquenes y flores y el aire de suaves olores; las fuentes bajaban henchidas  y cantarínas. El verano  era seco , caluroso y en el camino se agradecían los remansos en las quebradas para refrescar el cuerpo  en sus mansas aguas. En Otoño, gracias a las lluvias y antes de que empezaran las nevadas, recorría el sendero dejando sobre el barro fresco mis pisadas, para seguir, pasadas las brumas del invierno, mis  recuerdos. Durante el invierno,nada,allí no se podía ni pensar, el frío, la nieve, y la calima lo congelaban todo y, el último, había sido  especialmente duro, las dificultades se habían multiplicado y se había hecho intolerable la convivencia. Todos esperábamos  a que terminara el invierno  para regresar a la normalidad y alejar, con ella, el espanto de la monotonía, la rutina y la incertidumbre. La noche iba a ser larga, como siempre ocurrida, cuando nos anunciaban que tendríamos algunos días de descanso. Todos nos poníamos nerviosos, como niños, y cualquier ruido proveniente del exterior nos sobresaltaba. Pensábamos en las novias y en los besos que nos debíamos; en las juergas que nos esperaban al lado de nuestros amigos. Acudían a nuestra mente los recuerdos de otros días y, esta vez, en lo que nos depararía nuestro nuevo destino, en la nueva guarnición, cerca de la frontera. La casa, como de costumbre, nos abriría sus puertas con el calor y los olores  de siempre,y, al rededor del hogar, los niños y los cuentos del abuelo:Las hadas, las brujas,las ninfas y los maravillosos personajes de nuestra fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana me levante temprano, el frío era intenso, atenuado por mi alegría, por la voluntad de salir y emprender el camino,  por el ansia de ver a mis padres, a mi novia y a los amigos. Todo en mi era una barahúnda de emociones incontroladas. Desayune con prisa y salí del acantonamiento con paso marcial. En la puerta, saludé en posición de firmes la bandera, me despedí de los compañeros y del Capitán al grito de ¡ Buen viaje!.&lt;br /&gt;-¡Buen viaje!  -respondieron-&lt;br /&gt;-¡En la frontera nos vemos, no lo olvides!&lt;br /&gt;-¡Hasta pronto, hasta pronto, Capitán!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emprendí el camino a buen paso, sin esforzarme, conociendo la larga jornada que tenia por delante y confiando en que haría buen tiempo. Entre el petate llevaba lo indispensable, el menaje propio del soldado compuesto por unas mudas de ropa, rancho para dos días, un puñado de municiones y sobre el hombro derecho el fusil: La novia, según el comandante, la cual debía estar siempre reluciente, bien puesta y lista para prestar el servicio. El camino de la montaña al valle era agreste y empinado y en ésta estación, duro, frío y resbaloso. La nieve no terminaba de fundirse, el empedrado del camino estaba liso, por lo que con frecuencia  me deslizaba golpeándome al caer.. En algunos sitios podían verse , sin esfuerzo, las huellas de diversos animales que invitaban a estar alerta. Los árboles del entorno, la gran mayoría de hoja caduca, estaban aun desnudos, esqueletos donde se peinaba el viento, silbando con monotonía y a veces se enredaba en las delgadas ramas quebrandolas con estruendo poniendo en alerta todos mis sentidos. La acequia no rielaba, su superficie estaba congelada y un extraño rumor se producía en su vientre. Era el ruido de algo que se mueve con fragor, raudo, precipitándose contra las rocas del lecho, sin dejar huella de su presencia, salvo cuando entraba en los remansos, apaciguándose, meciendo las algas. Hacia el medio día hice un alto en el camino para descansar  un poco y reponer las fuerzas. Tome algún alimento y cerré los ojos un rato. Pensaba en la soledad del camino. En toda la mañana no me había cruzado con nadie ni había visto ningún animal, solo el canto de algún gorrión preparando preparando su casa de primavera o el canto de algún búho sorprendido  al amanecer y, en lo mas profundo del bosque, el canto del urogallo o el berrear de algún ciervo. Estaba cansado y el paisaje no terminaba de gustarme. Los árboles desnudos, de contorsionadas ramas, parecían gesticular, como si quisieran abrazar al viajero, tomarlo entre sus brazos para quedarse con él. Recordé, entonces, los cuentos de fantasmas, de ninfas, de bruja, de hadas , gnomos y personajes maravillosos con que el abuelo lleno nuestras tardes de hastío en fantásticas veladas. Me estremecí pensando en aquellos personajes de ficción y en la noche que  se aproximaba. Recogí los bártulos y apreté el paso. El camino se hacia cada vez mas pendiente y escabroso en la medida en que se aproximaba al valle. Era como si fuera indispensable saltar al vacío para alcanzar las tierras bajas  y, con ellas, la tranquilidad de espíritu. Se adhirió a mi mente, a mi cuerpo, a todo mi ser un extraño presentimiento. Tenia miedo. Era un soldado acobardado sin saber  a qué...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol rumbo al  ocaso. La tarde color malva y la neblina que comenzaba a cubrirlo todo hacían el camino mas difícil. Se difuminaban los contornos de las cosas y el esfuerzo visual era cada  vez  mayor. Avanzaba con dificultad por los difíciles recodos del camino. Me esforzaba adivinando lo que tenia al frente: Todas las formas se confundían y los ruidos, no se por que eran mas perceptibles, lo que me obligaba a agudizar el oído.No quería ser sorprendido por un animal o por un salteador de caminos. Seguía adelante con determinación puestos los cinco sentidos en cada paso. La luz del sol escapaba por el horizonte y estaba quedando a merced de las  tinieblas. Escuche  un fuerte batir de alas sobre las copas de los árboles y luego un  ruido fuerte de algo que cae... luego silencio..., un profundo silencio. Me detuve un instante, afine el oído y la vista pero no escuchaba ni veía  nada fuera de las sombras borrosas del entorno. Me coloque el  petate a las espaldas y agarre , con fuerza, el fusil con las dos manos, en posición de combate, avance con sigilo, en cuclillas, con el alma en vilo y el corazón  golpeándome en el pecho como un martillo y con la esperanza de que no fuera nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agudice mas la vista y, al fondo del camino, sobre la gruesa rama de un viejo chopo, un pajaro inmenso, negro y misterioso, me miraba fijamente. Quede paralizado por unos instantes sin apartar la vista de aquella vision. Recupere el aliento, puse la rodilla izquierda en tierra y me heche el fusil al hombro, sin pestañear, a la espera del siguiente movimiento. El pajaro no me quitaba sus brillantes ojos de encima. Me miraba como si estuviera midiendo su presa, su pico afilado y corvo brillaba bajo las últimas luces de la tarde mientras permanecia quieto y agazapado en su rama... Depronto, abrio sus inmensas alas, estiro el cuello, abrio el pico y se lanzo sobre mi en medio de un horroroso graznido.  Un fogonaso ilumino el entorno y retumbo por el bosque  y por entre las cañadas un seco estampido. No vi caer el animal... No pare de correr hasta llegar al valle... Los recuerdos aun me estremecen...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soldado X , salio Usted de franquicia el sábado  de los luctuosos hechos?&lt;br /&gt;-Si, si Señor, así  fue.&lt;br /&gt;-Se encontró Usted, por el camino, con alguna persona?&lt;br /&gt;-No. No señor.&lt;br /&gt;-¿Vio o hubo algún suceso extraño que llamara su atención?&lt;br /&gt;-Si. Si, Señor, al atardecer, cuando el sol se ponía en el horizonte y la neblina subia del valle para instalarse  en las cumbres, escuche en el bosque, sobre las copas de los árboles un ruidoso batir de alas que me sorprendió. Luego, sobre un viejo chopo vi un pájaro inmenso, negro de corvo pico que me miraba fijamente. Yo me asuste. Me eche el fusil al hombro  y le dispare cuando  emprendió el vuelo para atacarme. No vi si cayo o no porque me lance  a correr, sin tomar aliento, hasta que alcance el valle...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Soldado, el pajaro de que Usted habla era la vieja Achieta, mujer de ochenta años, mal llamada por sus vecinos  la bruja. ¡Queda Usted detenido por homicidio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-4924597140906793854?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/4924597140906793854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=4924597140906793854' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/4924597140906793854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/4924597140906793854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/08/el-cuervo.html' title='El CUERVO'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsDHX9aLVwI/AAAAAAAAEEc/72pPoiwKaBg/s72-c/cuervo-marcelo-aurelio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-2639423471789813156</id><published>2007-08-08T04:31:00.000-07:00</published><updated>2009-08-26T02:32:17.308-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chaguaní'/><title type='text'>BARBARITA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/Rro9XdaLVuI/AAAAAAAAEDc/4HaS5Z4WMxo/s1600-h/barbara.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 235px; height: 202px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/Rro9XdaLVuI/AAAAAAAAEDc/4HaS5Z4WMxo/s400/barbara.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5096453401563846370" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le llamábamos Barbarita. Era una chica venida de las profundidades de la selva. ¿Quien la trajo a casa? Ya no lo recuerdo. Solo  recuerdo que una mañana  se presentaron con ella  en casa y que nuestra sorpresa fue mayuscula, no por que fuera una indigena, sino por las pinturas o tatuajes sobre su piel. ¿Cuantos años tenia? No lo se, pero frisaban entre la  pubertad y la adolescencia, por su estatura y su cuerpo menudo  se adivinaba que aun era una niña. Al principio de su estancia en nuestra casa su conportamiento fue osco, uraño,desconfiado y retraido. Se ocultaba de todo y de todos y buscaba para ello los lugares  mas apartados y oscuros. Sus ojos  grandes y negros miraban con desconcierto, asustados, fijamente, como mira un felino el proximo movimiento de su presa o de un casual oponente. Su actitud nos producia  sorpresa y perplejidad. Aun que nos esforzabamos no acertabamos en el trato, el lenguaje se habia convertido en una  barrera  casi infranqueable impidiendonos una comunicación aceptable.Barbarita aunque entendia algunas palabras del castellano se empeñaba en hablar la lengua de los Muiscas levantando una barrera mas en nuestra difícil relación. Por todo ello el lenguaje muchas veces más que servirnos de vinculo de unión sirvió para desatar tempestades. Barbarita se enfurecía, no manifestaba sus estados de animo llorando, simplemente se ocultaba y la recatábamos de su escondite no sin cierta dificultad, con muchas risas, muchos dulces y mucho deseo de agradar: Salia de su refugio  con una amplia sonrisa pero sus ojos delataban malestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barbarita no era bonita ni fea, tenia bien marcados los rasgos propios de su etnia: piel cetrina,fina, del color del aceite de olivas, de un amarillo verdoso intenso; pelo largo, negro y liso; baja de estatura pero bien conformada; Cara ovalada,casi redonda, donde los ojos de mirada fija y recta indicaban la altivez y el orgullo de su raza, su inteligencia y  un extraño conocimiento del entorno donde lo que le era ajeno lo asimilaba con curiosidad y rapidez sin limite. Todo lo escrutaba como si quisiera poseerlo, no hacerlo suyo por el prurito de la propiedad sino por pasar a pertenecer de ese otro, asimilarse, hacer vida en común con el, comulgar de alguna manera con lo desconocido. Esta actitud era quizás lo mas singular de Barbarita. Tengo, aun hoy, la profunda impresión de que sus ojos no le pertenecían, eran ajenos a su cuerpo, habían sido puestos en su cara para que miraran mas allá del espejo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su comportamiento también era extraño. Nunca protestaba, no se le oía una  mala palabra, no era sumisa, al contrario,manifestaba permanentemente su independencia. Sus ojos condenaban toda actitud que indicara servidumbre tanto mas si se aplicaba a ella, manteniéndose en callado silencio. Cuando se le reconvenía, de buenas formas, porque había cometido alguna pequeña falta, contestaba con naturalidad, ingenuamente: -decía- "no tenia sueño", "quería probarlo","se me ha caído", "tenia hambre" , " no me gusta", "no quería hacerlo" etc,etc, desarmando cualquier actitud sancionadora, convirtiendo el desaguisado en una anécdota humorística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barbarita tenia una vida espiritual muy amplia y profunda.Muchas veces le pregunte sobre sus Dioses sin recibir respuesta. Eran suyos y los guardaba como un tesoro. Mito o Tabú eran parte de su interioridad, de su ser estremecido ante la deidad. Su recogimiento era real. Se extasiaba en sus meditaciones, su espíritu navegaba, entonces, rutas desconocidas, complejas invocaciones que lo hacían mas antiguo, mas viejo, mas sabio y su rostro y su actitud cada vez mas joven, mas preparado para la vida diaria. Mientras estaba  absorta se convertía en una extraña criatura, su mirada se perdía en el vacío, su cara de niña tomaba las connotaciones de una anciana invadida por una paz espiritual que imponía respeto. Nadie se hubiera atrevido a tocarla en aquellos instantes. Estaba tan lejana. En aquellos momentos  su tristeza era tan antigua como su espíritu. Yo la vi muchas veces en estado de éxtasis. Tuve miedo por ella. Entonces, simplemente velaba su estado en silencio esperando a que regresara del mas allá. De pronto, en unos segundos, volvía a la vida, se activaba como un cachorro e iba de un lad0 a otro desarrollando las labores que había dejado pendientes hasta terminarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando regresaba de ese viaje misterioso era mas luminosa, como si en ese lugar al que viajaba la cambiaran, le dieran vida y mas seguridad en si misma. Se portaba como si hubiera bebido de la fuente de la sabiduría, de una fuente antigua y eterna a la que solamente ella sabia llegar para calmar su sed de conocimiento y sin desvelar jamas su misterio. Misterio que nunca pude aclarar a pesar de mi insistencia. Siempre quise saber en que profundidades se sumergía y hasta donde llegaba su sabiduría o su ignorancia o mi supina estulticia respecto de sus creencias y cultura. Nunca pude averiguarlo.  La única certidumbre que tengo es que Barbarita era analfabeta , un alma buena y de una curiosidad  sin limite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su curiosidad nos llevaba de sorpresa en sorpresa, no había cosa sobre la que no preguntara, sobre la que no indagara. Le atraían los libros, las revistas, los periódicos y en general todo lo que estaba impreso, pero no lo hacia por las fotografías  , dibujos o por las historietas, que también por todo ello, sino por las letras, los extraños símbolos que allí se reunían y que ella no entendía y sobre los que terminaba inquiriendo a quien estuviera presente sobre lo que querían decir, sobre su significado. Ahí no terminaba su curiosidad, lápiz en mano imitaba los símbolos, los copiaba y memorizaba sus nombres y los repetía como un loro: "a", "e", "i", "o", "u", "l", "x", "y", "z", etc.  Su memoria gráfica y verbal eran sorprendentes, tanto mas si se tiene en cuenta que, antes de llegar a nuestra casa, no había  visto una letra. Su mundo hasta entonces había sido la frondosidad de la selva tropical, su exuberancia y colorido, sus múltiples sonidos, la diversidad del mundo animal y los rústicos objetos de la vida diaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco fue cambiando de costumbres, se aplicaba en las labores diarias ganándole tiempo a su devoción: Las revistas, los periódicos y los libros. Pasado algún tiempo no volvió a hacer preguntas, se aplicaba en las paginas, las pasaba una a una, regresaba y repasaba, seguía adelante imperturbable, abstraída en las paginas  impresas que tenia entre sus manos. Su rostro serio nos impedía preguntarle lo que hacia y, como no molestaba, la dejábamos hacer, al fin  ya había  cumplido con sus deberes. Su actitud no me molestaba, me inquietaba, me llenaba de curiosidad. ¿Qué hacia? ¡ Si no sabe leer! Un día cualquiera, cogió un libro de la biblioteca,se sentó en una silla y , como de costumbre se sumió en un profundo silencio pasando las hojas con lentitud, como si leyera. Yo la observaba curioso. Al fin, en un receso de su actividad,en un momento en que levanto sus ojos del libro pude interrogarla:&lt;br /&gt;-¿Qué haces Barbarita? ¿ Quieres que te explique algo?&lt;br /&gt;Me miro en silencio, sonrió, bajo su mirada a las paginas del libro y leyó en voz alta:&lt;br /&gt;-"Veinte mil leguas de viaje submarino"....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-2639423471789813156?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/2639423471789813156/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=2639423471789813156' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/2639423471789813156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/2639423471789813156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/08/barbarita.html' title='BARBARITA'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/Rro9XdaLVuI/AAAAAAAAEDc/4HaS5Z4WMxo/s72-c/barbara.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-7385442047147048354</id><published>2007-08-06T13:04:00.000-07:00</published><updated>2007-08-08T04:30:27.607-07:00</updated><title type='text'>MAS ALLÁ DEL ESPEJO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RreaGNaLVrI/AAAAAAAAEDE/XshVQ0NSBZ4/s1600-h/collage.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RreaGNaLVrI/AAAAAAAAEDE/XshVQ0NSBZ4/s400/collage.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5095710934862354098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;MAS ALLÁ  DEL ESPEJO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablar de si mismo me parece una incoherencia,un acto de arrogancia, falta de humildad, y, en el peor de los casos, faltar a la  objetividad, falsear la realidad y olvidarse que ha de mirarse como  un suceso ajeno a nosotros mismos. No quiero que ésta página en blanco cargue  con mis negras culpas. No deseo mancharla con mis recuerdos toda vez que se alejen de la verdad. No será &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;fácil&lt;/span&gt;. Querré ocultar los hechos que llenen mi vida de ignominia y otros querré magnificarlos para mi propia gloria, mas no seria honesto de mi parte. Es la angustia la que me obliga a obrar. Los fantasmas de mi infancia o el reblandecimiento de las meninges propio de la edad:El &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;espíritu&lt;/span&gt; se reblandece y la voluntad se quiebra. ¿Pero, que delito &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;cometí&lt;/span&gt; entonces? ¿Qué infamia cometí para ser un proscrito? No lo se.&lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Quizás&lt;/span&gt; lo barrunte desmenuzando reminiscencias de entonces, evocando los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;flash&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; de la memoria que diariamente me atormentan, oscureciendo con negros nubarrones el panorama de mi futuro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Registrar la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;crónica&lt;/span&gt; de mi vida de ésos primeros años y su incidencia ahora, cuando llevo el sol cargado a las espaldas, se me presenta como algo intolerable, pero el &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;agujón&lt;/span&gt; de un deseo que me supera esta ahí, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;azuzándome&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, sin dejarme dormir, &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;acusándome&lt;/span&gt; de un crimen que no  recuerdo haber cometido. Soy consciente de que los hombres, incluido yo, con el transcurrir del tiempo vamos perdiendo los valores que nos sustentaron en los años mozos, la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;rebeldía&lt;/span&gt; y la capacidad de asombro, vamos cayendo  lentamente en la bajeza, perdemos la virtud y cuestionamos nuestra propia existencia,perdemos la fe  y dejamos de creer en los Dioses y en los hombres,y pensamos, no sin cierta &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;razón&lt;/span&gt;, que hemos sido esclavos de las &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;circunstancias&lt;/span&gt;, sin percatarnos, que lo hemos sido de nuestra propia debilidad, de las tentaciones  que con tanta insistencia  nos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;prevenían&lt;/span&gt; los guias espirituales: el mundo, el demonio y la carne, y, que a pesar de todo, devoramos golosamente, sin templanza , para compensar nuestra propia abulia, traspasando el umbral de la realidad  pensando que estamos viviendo un agradable sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis orígenes descienden de una estirpe de temperamento recio, &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;pragmático&lt;/span&gt; y profundamente civil que dejaba poco a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;imaginación&lt;/span&gt;  al servicio de la razón. No es mi caso. Herede no se de quien una imaginación excitable, facilidad de palabra y buenos recursos &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;dialécticos&lt;/span&gt; para el altercado verbal. Estas habilidades no siempre me fueron propicias, porque si bien es cierto que ganaba amigos y adeptos con facilidad, no es menos cierto que &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;recogía&lt;/span&gt; con prodigalidad enemigos no siempre gratuitos. Pronto &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;comprendí&lt;/span&gt; que los amigos se ganan por afinidades mas o menos aleatorias y que los enemigos se buscan. Pero si los primeros son fuente de satisfacciones, los segundos &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;permitirán&lt;/span&gt; que te juzguen como un hombre de &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;carácter&lt;/span&gt; bien formado o como a un cualquiera &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;según&lt;/span&gt; la calidad y &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;valía&lt;/span&gt; de los mismos. Ello que debemos  escoger a &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;nuestros&lt;/span&gt; enemigos con el mayor cuidado en la certeza  de que de nuestro acierto siempre estaremos frente a ellos, si no como pares, por lo menos un poco por encima de sus propias  mezquindades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi la luz por  primera vez en una barriada denominada El Vergel,localizada al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;nor&lt;/span&gt;- occidente de la Capital. Su nombre no &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;provenía&lt;/span&gt;  de una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;privilegiada&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;localización&lt;/span&gt; entre parques y frondosas avenidas sino de  un guiño furioso a la mas absoluta &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;deforestación&lt;/span&gt;, ni un &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;árbol&lt;/span&gt;,ni un parque, ni una planta.Era un nombre &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;erigido&lt;/span&gt; al extraño mundo del &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;su realismo&lt;/span&gt;  , anclado a una pica, gracias a las macetas donde nuestras  madres  &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;pretendían&lt;/span&gt; mantener vivos y floridos unos geranios marchitos. El Vergel solo era un oasis en nuestra &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;imaginación&lt;/span&gt;.Todo lo &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;demás&lt;/span&gt; estaba  sembrado de cemento, calles adoquinadas o de tierra pisada, altas tapias propias de las construcciones coloniales, fachadas colgadas de balcones  donde  alguna maceta dejaba ver una planta mas mustia que verde. Mi casa, dentro del barrio, era grande, con muchos dormitorios, puertas y ventanas. Su &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;perímetro&lt;/span&gt; estaba cerrado por un alto y amplio muro, como si de un castillo se tratara y cuya &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;única&lt;/span&gt; salida al exterior la formaba una gran puerta de madera maciza  distribuida en dos hojas y colgada sobre fuertes goznes de hierro que chirriaban al menor golpe de viento.Las habitaciones se &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;distribuían&lt;/span&gt;  adosadas a los muros en los diversos patios y recovecos propios de su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;construcción&lt;/span&gt; irregular. De sus habitantes lo &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;sabíamos&lt;/span&gt; todo, vicios y virtudes, necesidades y angustias y &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;algún&lt;/span&gt; que otro &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;día&lt;/span&gt; feliz  en que amablemente &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;compartían&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;sonrisa&lt;/span&gt;. La casa era un misterio propicia a los cuentos de fantasmas, de terror, de gnomos, hadas y princesas y no &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;pocos&lt;/span&gt; duendes que pululaban por todas las estancias causando no pocos sobresaltos.Los niños que nos &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;reuníamos&lt;/span&gt; en sus amplios patios &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;jugábamos&lt;/span&gt; a todo ello hasta el delirio, las &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;lágrimas&lt;/span&gt;, el susto o el terror. Los corredores, los patios, las habitaciones adosadas a los muros, sus ventanas y balcones se prestaban a los mas variados juegos y hasta los adultos participaban ingenuamente de nuestra fascinada &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;exaltación&lt;/span&gt;, no &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;así&lt;/span&gt; mi Padre que se &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;mantenía&lt;/span&gt; inalterable en sus principios, en el cumplimiento de sus deberes y obligaciones y en tratar de inculcarnos, a toda costa, que es la verdad y la razón la que debe prevalecer en todos nuestros actos. -No &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;dejéis&lt;/span&gt;, afirmaba con frecuencia, que os quiten la razón cuando &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;estéis&lt;/span&gt; ciertos de vuestros actos así vaya en ello vuestra propia vida, la libertad es vuestra &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;única&lt;/span&gt; herencia y nadie puede &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;arrebatárosla&lt;/span&gt;- Para nosotros &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;eran&lt;/span&gt; solo palabras sin &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;ningún&lt;/span&gt; significado, pero que muchas veces repetidas calaron en nuestro &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;espíritu&lt;/span&gt; y se quedaron grabadas en la memoria. En la casa  siempre guste de mirar a la calle  por el ojo de la cerradura, amplio foco de &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;visión&lt;/span&gt; me &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;permitían&lt;/span&gt; ver en un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;flash&lt;/span&gt; a los &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;transeúntes&lt;/span&gt;, mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;imaginación&lt;/span&gt; ordenaba sus vidas &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;ordenándolas&lt;/span&gt; sin &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;ningún&lt;/span&gt; concierto para darle sentido a su existencia. Por ello fui reprendido muchas veces pero, aun hoy, guardo la costumbre de observar por la calle a mis semejantes, mirando con &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;atención&lt;/span&gt; su rictus, la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;expresión&lt;/span&gt; de sus ojos, su &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;afán&lt;/span&gt; de llegar a alguna parte, la angustia y hasta el horror de vivir. Esta costumbre me ha permitido conocer un poco mas a los hombres, aveces, en beneficio propia y otras en detrimento ajeno. Es la vida, su desenfadado desarrollo, las vivencias  que van marcando sin cesar nuestro destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis primeros recuerdos de escolar fueron,¡manes de mi destino!,la liberación de los altos muros de la casa paterna, el campo a cielo abierto, el aire golpeando la cara con los cabellos al viento, el salto alegre o intimidado el corazón ante una nueva situación completamente desconocida. Eso esperaba, al menos, no solo mi impaciencia, mi cabeza demente y mi natural deseo de cambio  hacia nuevos horizontes, pero, como de costumbre, los cambios se producen con mayor lentitud que la duración de una vida. Debo agregar, en honor a la verdad, que todo no fue desilusión y tristeza: se abrieron nuevas puertas y ventanas, nuevos muros, nuevos conceptos de valor, restricciones sagradas y humanas, normas estrictas y nuevos preceptores con un amplio poder y juicio para aplicar normas y disciplina en cumplimiento de su deber. La escuela se encontraba situada en un antiguo monasterio de planta redonda de elevados muros y torres fortificadas, en la cima de la montaña, rodeada de pinares, desde donde podía divisarse la plaza del pueblo, las torres de la iglesia, los tejados de las casas y el ir y venir, sin ninguna prisa, de sus habitantes. Desde que vi la inmensa casona, que los lugareños llamaban el castillo, no me sorprendí, me produjo fascinación, el misterio estaba el ella y en mi propia fantasía, también en la nostalgia de las cosas perdidas, en la amargura de dejar el lar de infancia y en la esperanza de una nueva aventura. Ahora mismo, cuando dejo sobre el papel mis recuerdos, siento, como la primera vez, la refre3scante atmósfera que lo rodeaba, aspiro la fragancia de la pinada y los arbustos que la rodeaban y el exquisito olor de las plantas de  flores cuidadosamente dispuestas en macetas y el penetrante olor del pan recién horneado, me esfuerzo con ternura de niño estremecido en volver a oír , a lo lejos, el eco de las voces provenientes de la plaza y el tañido de las campanas en las torres de la iglesia. Todo parecía un sueño propicio al bienestar del espíritu pero, en mas de una ocasión, las cosas salen como no se esperan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como he apuntado la casona era antigua, de planta redonda, trazo irregular de altos muros y torres fortificadas. Todo indicaba que sus altas tapias eran el limite de nuestros dominios, la libertad, como de costumbre,estaba limitada por cierta arbitrariedad, igualmente nuestras fantasías y deseos. Aquellos muros marcarían para siempre nuestros sensibles temperamentos, decidirían, de alguna manera, nuestro futuro para nuestra gloria o para nuestro infortunio, serian motivo de alegrías y tristezas y fuente inagotable de vagas esperanzas. Las vidas son como las olas, crecen lenta y pausadamente, se encrespan, y pasado algún tiempo, se van desvaneciendo para morir serenamente en cualquier playa o repentinamente, en un espasmo, contra un acantilado. Dentro, el antiguo convento, fue construido a rampas, en espiral, como en una retorcida concha de caracol,y, adosados, contra sus pesados muros, se dispusieron los nichos con pequeños ventanucos y estrechas puertas que les daban acceso. Sus paredes limpias, un camastro y un crucifijo sobre la cabecera denotaban la austeridad de los monjes en sus aposentos. habían otras estancias largas y estrechas que nos servían de aulas o de lugar de reposo y que, en otro tiempo, debieron tener otros destinos. Allí, los alumnos, nunca sabíamos con certeza donde nos encontrábamos.  No podía hablarse con propiedad de pisos dada su disposición en espiral, por rampas. La única forma de encaminarse dependía de la capacidad individual de orientación  y de la observación y conocimiento de la nomenclatura que habían utilizado desde tiempos inmemoriales a tal efecto. Al principio fue difícil, no conocíamos la grafía, encima de las puertas de cada una de las estancias se había grabado, sobre la piedra, una letra del alfabeto griego desde alfa hasta omega y, al final de la espiral, en la última puerta, un signo, que según dijeron, representaba el infinito, un ocho en posición horizontal, en reposo , como todo lo que dura eternamente. Quizás sea éste el recuerdo mas portentoso de  aquella época. Al abrir aquella puerta la sorpresa era maravillosa, se  abría ante los ojos del espectador, durante el día, un cielo abierto e infinitamente azul y, en las noches, un domo nutrido de estrellas motivando aún más la fantasía y el prístino sentido del infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las aulas largas bancas de madera, con estrecho reclinatorio, servían de incómodos pupitres. Los preceptores tenían una mesa  de madera maciza  y una silla colocadas sobre una tarima que les permitía una amplia visión sobre la estancia. ¡Con cuanto asombro y resignación recuerdo a mis maestros!. Hombres reverentes de rostros serenos,sonrisa permanente y aspecto sumiso cuando de sus superiores se trataba o cuando, esporádicamente, se citaban reuniones de la comunidad, cuando no, en las aulas, agrios los rostros, fruncido el ceño, administraban los conocimientos y la disciplina  férula en mano y a grito en cuello. No eran todos, es verdad, los menos,con humildad y entrega  nos enseñaron a vivir y a mirar las letras y las ciencias con curiosidad y respeto. De éstos guardo gratos recuerdos, de los otros, el profundo malestar  provocado por su impaciencia, vanidad sin limite, fatuidad de juicio y engreimiento permanente.Las puertas de las aulas eran de hierro forjado, pesadas, colgadas de gruesos y herrumbrosos goznes que ante cualquier movimiento chirriaban, distrayendo nuestra atención y llevándonos, sin quererlo, al mundo de los maravilloso y el misterio, al mundo de los fantasmas y los duendes, al mundo asombroso de la meditación, la observación y la fantasía, ¡que paradoja!,&lt;br /&gt;de la dispersión de la atención nace la ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pasillos interiores nos servían de patio de juegos y la irregularidad de su construcción llena de  revueltas y salientes de propicios escondrijos. ¡ Que palacio de encantamiento era éste edificio para nuestro solas! ¡ Que misterios  escondía detrás de cada puerta! ¡Que sustos en cada arista! ¡ Cuantas alegrías y cuanto desconcierto general de los espíritus!. Como quiera que dentro de la casona siempre se avanzaba en círculos retorciendo los espacios sobre si mismos y curvando las estancias, siempre teníamos la sensación, con respecto a la casa que era idéntica al signo grabado sobre la última puerta como representación del infinito. Allí aprendí mis primeras letras, malos tratos, lecturas edificantes y unos cuantos dislates. Leer  un libro de su reducida biblioteca era un esfuerzo de rompecabezas, tantas cicatrices tenían,tantas hojas sueltas, rasguños y enmendaduras que dificultaban la labor del pensamiento enfrentándolo a un perpetuo colage de escasa comprensión. ¡Menos mal que el cerebro de un niño no necesita de los sucesos exteriores para ocuparse y divertirse! Bastale  con su imaginación y las pequeñas excitaciones  que le ofrece el entorno en que mora para moldear a satisfacción´n sus vivencias. Adultos, somos incapaces de estas proezas, los recuerdos mas vividos son grises, moran en el olvido, sometidos a la lógica de lo que ya no es, en la inútil esperanza de sentirnos jóvenes ocultando los pequeños placeres y los fantasmagóricos  dolores de los días idos. No es mi caso, me atosigan los recuerdos, los fantasmas se agolpan en mi8 memoria, imágenes vividas y sentidas pidiendo libertad... ¿De qué? ¿Qué tengo que liberar?  ¿Qué oculto crimen he cometido? ¿ Que fatalidad se me oculta?  No lo sé. Me vuelco en mis recuerdos y solo se me revelan las pequeñas riñas, los juegos, las horas de oración,, las cariñosas picardas, los berrinches provocados por las injusticias, el disgusto provocado por las caras hoscas, la férula, la muerte de mi madre que nos dejo sin norte durante mucho tiempo y pocas otras cosas mas sin ninguna importancia. Entonces, ¿por qué éste martirio? Seguiré sumiso su ritmo hasta aclarar el contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nervioso temperamento, mi actividad permanente, mi curiosidad sin limite, el imperio de mis dictados me ganaron pronto cierta ascendencia entre mis condiscípulos. Me mantenía inalterable en todos los sucesos y saraos con la intención de ser el mejor por gamberra que fuera la acción o difícil que se presentara una lección. La puja era constante, tenia un alter ego que se oponía a mis des¡gnios , osaba competir con migo en los estudios , en los deportes, en los recreos y hasta en las pequeñas riñas que se formaban por cualquier menudencia, y, lo que más  me incomodaba era su resistencia a someterse a mi voluntad, a mi omnímodo arbitrio, supremo despotismo que no pocas veces ejercía sobre los mas débiles y menos dotados. La rebelión de mi alter ego  era para mi una fuente de constante disgusto, tanto mas cuanto que,he de reconocer, que en el fondo de mi ser sentía por él respeto y hasta temor. Lo veía como a un igual y no deje de pensar que esa igualdad era en él un signo de superioridad que me obligaba a mantenerme en una lucha perpetua. Siempre supe, por la actitud de los demás, que su competencia, su oposición, su obstinación ante mis propósitos, solo era observada por mi pasando inadvertida para todos los demás. Puede parecer extraño que  a pesar de la contrariedad que me causaba su rivalidad y su intolerancia tuviera por él ninguna antipatía aun  teniendo en cuenta que no había día  que no tuviéramos algún enfrentamiento que se sanjaba con una mirada cómplice, una sonrisa o una venia que deshacía el entuerto. Se las arreglaba bien para que yo entendiera, que a pesar de todo, era mio el control. Siempre me ha resultado difícil entender y resumir  mis sentimientos hacia mi alter-ego. Consustancial mente siempre he tenido y quizás  así lo entendiera mi alter-ego que lo anómalo de la relación encaminaba nuestras inquinas, que eran muchas, abiertas o encubiertas a la apariencia de una diversión convertida en pesadas bromas evitando cuidadosamente  la franca hostilidad. Buscábamos con afán como zaherirnos, con lengua afilada,y, no pocas veces, escarbando en cualquier pequeño defecto que sirviera al efecto, pero siempre chocábamos con la austeridad del carácter que impedía, como un colchón, la explosión incontrolada de nuestros sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No eran solamente las actitudes las que entraban en este juego macabro. En la medida  en que pasaba el tiempo acumulando riñas e inquiriendo en vendettas avanzamos  en un proceso de mimetización  de nuestras personas fisica y mental, copiando modos y actitudes, diccion y hasta lkos pequeños guiños y tics corporales para acentuar nuestros tormentos. Muchas veces llegamos al aturdimiento, al embrutecimiento de nuestras facultades hasta quedar obnubilados por nuestro propio desden hacia el otro, y, en eso0s breves instantes, saltaba como un destello una actitud moral reconciliatoria  en forma de buen consejo cancinamente insinuado, como un susurro al oido, para que solo fuera escuchado a quien iba dirigido. Yo rechazaba esa actitud cobarde que pasabdo el tiempo se acentuaba y, que sin embargo, he de reconocer que dichas sugestiones eran balsamo en nuestro particular litigio. La sensatez las precedia y fueramos mejores si  con mas humildad y menos amor propio las hubieramos acogido con mayor frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No hay mal que dure cien años", al fin, vencidos por el cansancio, terminamos por impacientarnos ante la férrea vigilancia de nuestros actos, ante la arrogancia de nuestro carácter, ante la intolerancia que cada vez más nos ofendía dirigiendo nuestros sentimientos, análogamente, hacia el mas profundo odio y procuramos, sin conseguirlo del todo, evitarnos, pasar de largo de nuestros frecuentes envites y hacernos la vida pasajera. Pero no fué así, el daño estaba hecho, nuestras mentes calenturientas buscaban nuevos motivos para la acción  refinando métodos y desempolvando equívocos. No contábamos, deslices de la juventud, que todo tiene un final, el tiempo nada perdona y los días de  clases  tocaban a su final, también nuestra permanencia en la escuela. Creí que la ilusión tantas veces mantenida y alimentada por nuestras disputas al fin se desvanecía. Nunca pensé que el pesado fardo teníamos que llevarlo fuera de las aulas y menos aún que hiciera parte de nuestro propio carácter como una  herencia genética, entonces, me odie y odie en el otro las marrullerías de que nos valimos durante tantos años para solas de nuestros compañeros y perjuicio propio. Pudo mas el orgullo que la humildad y en lugar de perdonarnos para cerrar el ciclo, ante la inminencia del adiós final, buscamos el toque de gracia, el acto final que sanjara de una vez y para siempre quien era el amo y señor del pequeño corral de nuestr4as intrigas y desavenencias, quien podía levantar la bandera del triunfo ante la algarabía de sus  condiscípulos. Cada cual se recluyo dentro de si, se amurallo en busca de la estocada final, el acto tenia que ser glorioso e impactante para que el jolgorio que produjera  fuera espectacular. El enemigo tenia que ser derrotado y humillado para resarcir tantas noches de insomnio, tantos desvelos y malos ratos. Había que salir airoso del ultimo lance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me recluí en mi cubículo y repase mi tortuosa vida semejante a la antigua casona de planta redonda, tortuosos corredores, recovecos y pasillos donde pase mis primeros años de escolar. Tantas aristas, puertas y ventanas, las grafías griegas  sobre las puertas y el indeleble signo del infinito en perpetuo reposo, la magnificencia de esa última puerta, el cielo abierto y el domo astral en claras noches de estío. Fantasías, ilusiones y esperanzas se agolparon en mi cabeza en un ejercicio de remembranza valorando cada acción, haciendo cuentas, en la vana esperanza de haber acertado. Removí todos mis recuerdos, los puse en orden,y, a pesar de ello,no encontré una  explicación que diera satisfacción a mis acciones. El desconcierto que me produjo el aserto desequilibro mi moderación, mi temperamento y comencé a divagar por senderos aun mas tortuosos. Daba vueltas y revueltas sobre si mismo cada vez mas fuera de si . Me tire sobre la cama para descansar y tratar de organizar mis pensamientos pero fue en vano .Cansado, tembloroso, me levante fui hacia el espejo colgado en la pared y me mire en él, el otro estaba ahí, me miraba con una sonrisa sarcástica detrás del azogue. ¡Habia triunfado! . En la puerta, mis compañeros, soltaron una estruendosa carcajada haciendo aún más ostentosa mi humillación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-7385442047147048354?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/7385442047147048354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=7385442047147048354' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/7385442047147048354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/7385442047147048354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/08/mas-all-del-espejo.html' title='MAS ALLÁ DEL ESPEJO'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RreaGNaLVrI/AAAAAAAAEDE/XshVQ0NSBZ4/s72-c/collage.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-67215638831198102</id><published>2007-05-02T09:23:00.000-07:00</published><updated>2009-10-04T08:44:39.941-07:00</updated><title type='text'>MISIA MARIA MALETAS MACHUCA TERRONES/ CAHGUANÍ</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsCKXtaLVvI/AAAAAAAAEEU/o3qX5DEjb8I/s1600-h/selva.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsCKXtaLVvI/AAAAAAAAEEU/o3qX5DEjb8I/s400/selva.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5098226918114416370" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miércoles 2 de mayo de 2007&lt;br /&gt;MISIA MARIA MALETAS MACHUCA TERRONES/ CAHGUANÍ &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hace mucho tiempo conocí a una anciana que por toda enfermedad cargaba su vejez de la que decía que iba a morir en el recodo enmontado de un camino, por que ellos habían sido su albergue en su vida de trovador y el mundo y los hombres su más cara ilusión. De este mundo, para su ser, tomo todo y, su única extrañeza a pesar de la ignorancia de las letras era la impaciencia, la falta de reflexión y la necedad de sus semejantes. Parlanchina, vivaracha, deseo siempre el silencio de los caminos por entre la flora y bajo el sol que ilumina la historia que la vida en comunidad que no entendía. En sus largas jornadas, sola, su meditación no iba más allá de este mundo porque desechaba a Dios del que hablaba tan bien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días de mercado, María Maletas Machuca Terrones, amanecía en el poblado, con sus trebejos al hombro, con sus manos arrugadas mendigando, con sus ojos centelleantes censurando e inquiriendo, y, por vuelta de lo recibido, a flor de labios marchitos, una máxima lozana que robustecía el espíritu. Su sobre nombre, más que el producto de machacar terrones con su bordón hasta verterlos polvo, era el producto de su posición ante el mundo que tanto amo y al que quiso redimir con su voz de litigante, de regateo frente a sus interlocutores, de quienes muchas veces, entre los más cuerdos, arranco una lagrima a los diques del ungís, y, de otros, los menos, una carcajada de estupidez y una mirada sin pensamiento, que es en el fondo, la perplejidad que causa el reconocimiento de lo que no queremos admitir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre que la escuche tuve la impresión de que aquel cuerpo magro, raquítico, se hallaba liberado de todo menos del mundo, al que se entrego virtuosamente, convencida de que era lo único digno de amar, hundida hasta la saciedad y con la seguridad en la grandeza del hombre, con la siempre joven esperanza en la vida, donde Dios no tiene cabida en los intereses del hombre. Era consciente de que el hombre, muy a pesar de los atavismos religiosos y jurídicos, tenia preferencia por lo que le ofrecían sus sentidos y el instinto, primaban en él los goces del cuerpo sobre los del alma, la vida en la tierra a la esperanza en paraísos y nirvanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el pueblo, se sentaba en los escaños de la plaza, quizás porque allí, en medio del bullicio del mercado reverberaba la vida a los gritos de la oferta y la demanda, y, porque el rictus de las gentes que en ella se agolpaban hacían le esbozar sus máximas rebosantes de sabiduría y realidad, y además, porque era el centro de su auditorio. ¡Que le importaba que el párroco maldijera su nombre y amenazara con excomunión a quien la escuchara si su credo era el hombre y el mundo que existe! Su rebeldía no era una rebeldía individual ni heroica, no pretendía descabalgar el establecimiento ni violentar los códigos, solo pretende educar al hombre en la dignidad moral y en la responsabilidad civil sin atavismos de ninguna índole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre hubo dialogo en rededor de su figura, las preguntas y las respuestas se sucedían atropelladamente, todos querían saber, de primera mano, la última máxima. Un domingo, entrada ya la tarde, escuche éste dialogo:&lt;br /&gt;-Hola, María Maletas, ¿Como estas?&lt;br /&gt;-Con los pies sobre el mundo y mi espíritu y mi bordón sobre el terrón.&lt;br /&gt;-¡Que te entienda el diablo, María Maletas!&lt;br /&gt;-No vivas del pasado, de tus perennes recuerdos, de tus mejores desde aquel otro lamentable, con ello, sepultaras tu presente y el de la humanidad entera. Así no vives, más aún, no dejas vivir...&lt;br /&gt;-No digas esas cosas, ¿cómo se vive sin experiencias, sin Dios, sin fe?&lt;br /&gt;-No, eso no representa toda la existencia, ella es algo más que ese pesimismo fatuo engendrado por los Dioses, por los oráculos y por sus creyentes, por los perjuicios del ser humano que no es capaz de realizar el momento presente sin pensar, más allá de lo correcto, en el que viene y en el que paso para su dolor o para su gloria. No, eso no es la existencia, tenemos que cotejar el pasado sin caer en el remordimiento de la acción fallida ni con temor al futuro aplicándonos, con voluntad férrea, al momento real y objetivo que vivimos y al que viene si alcanzamos... La vida hay que vivirla del todo, con humildad, plenamente, los Dioses no cuentan...¡ Solo el hombre y su acción!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos quedaban ante sus argumentos desconcertados, con la mirada perdida en el infinito y con un rostro de perplejidad que asustaba. ¿Acaso no sería excomulgado quien escuchara la vieja hereje? ¿O era que la realidad de sus palabras asustaba más que aturdía? No sabría decirlo con certeza, pero su influencia pesaba sobre los espíritus muy a pesar de la religiosidad de las gentes para las que siempre tenía palabras oportunas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegada la tarde, en la soleada plaza, quedaba la vieja queriendo retener un transeúnte. En el poblado le horrorizaba la soledad. No quería quedarse sola, le consternaba su insomnio con la iglesia de elevadas torres y campanas lúgubres ante sus ojos. Tenía miedo. Toda ella se apoyaba en el hombre al que quería redimir. Se aferraba a ese ser por quien demostraba tanto interés. No quería abandonarlo a sus pasiones animales e irreflexivas que una religión perdonaba con indulgencia o negligencia. Quería hacer de ese hombre que tanto había amado en la soledad de los caminos o en el bullicio de los poblados un hombre nuevo. Siempre anhelo un auditorio de mentes jóvenes y lo hallo. Laso jóvenes -decía- no saben que la experiencia es una batalla en la que hay que perder lo todo para aprender un poco. Los jóvenes tienen que soportar la vida y despreciar cualquier clase de suicidio. Deben vivir y llegar a viejos, locos, ebrios o sabios, el cómo no importa, su fin en últimas, será un fin digno y admirable, morirán bellamente si mueren viviendo. Para los hombres esto no será un consuelo sino un apremio. Los hombres edifican para la vejez, de la que soy una representante, pero yo no me he equivocado, yo no le di ocio, ese ocio que se dan muchos para descansar, pero que, hundido el espíritu en la edad, comprenden que ese anhelo, en tantos años engendrado, es falso, y, con tristeza, comprenden que necesitan de la juventud de otros hombres para apoyarse y que todo lo viejo es caduco solo en la medida en que no quieren reconocer y vivir de lo nuevo para sustentarse...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un domingo lluvioso, bajo la ceiba de la plaza, sintiendo que su vida se apagaba, agrupo la vieja, difícilmente, a los jóvenes que transitaban por el mercado. Reprimió las lágrimas para que no dudaran de su entereza de carácter, tomo las manos de algún de los allí presentes para darse aliento, y, en los estertores de la muerte, con voz firme, pronuncio su postrer aforismo:&lt;br /&gt;-¡Gritad, jóvenes, que si os dan la vida, que si os dejan obtener vivencias, les devolveréis a cambio una cultura!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-67215638831198102?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/67215638831198102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=67215638831198102' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/67215638831198102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/67215638831198102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/05/misia-maria-maletas-machuca-terrones.html' title='MISIA MARIA MALETAS MACHUCA TERRONES/ CAHGUANÍ'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RsCKXtaLVvI/AAAAAAAAEEU/o3qX5DEjb8I/s72-c/selva.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-2943211248003470950</id><published>2007-02-13T05:38:00.000-08:00</published><updated>2009-10-04T09:08:16.243-07:00</updated><title type='text'>UNA  CARTA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdG_wrL6HFI/AAAAAAAADAg/qZ87OOBAHxo/s1600-h/sello.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 434px; height: 250px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdG_wrL6HFI/AAAAAAAADAg/qZ87OOBAHxo/s320/sello.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031013101696851026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Martes 13 de febrero de 2007&lt;br /&gt;UNA CARTA &lt;br /&gt; Estimados amigos, hemos sabido por X y Y, y también por Z, que el resto del viaje se realizo sin contrariedades y que ustedes, a pesar de los contratiempos en Madrid, por fin se encuentran en casa, hecho que nos satisface, porque sabemos, como ustedes, del afán y la tranquilidad de estar con los nuestros. Nosotros, gracias a Apolo, Júpiter y a todo el Olimpo Griego, nos encontramos con los nuestros, disfrutando de mejor clima y más calor de hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Ginebra en adelante, apurando el peor rato, ocasionado por la tristeza de la separación, especialmente de ustedes con quienes nos divertimos tanto, nos internamos por los Alpes en busca de Italianas tierras pergeñando la historia de la Roma Imperial, del cuattrocento Florentino cuna del renacimiento, y del más vasto imperio ideológico contemporáneo, El Vaticano. Todo lo encontramos y lo vimos, muy a pesar nuestro, a vuelo de neblí aligero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ingresamos por Venecia lacustre, por canales tortuosos y la mar de góndolas en rápido crucero. Permítaseme una anécdota que servirá para reflejar el sol del medio día de ésta romántica ciudad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontramos en un hotel de Roma, de amplias plazas y espaciosa piscina, a una dona de torso ebúrneo, cincelado, seguramente, por Leonardo da Vinci o por Miguel Ángel, vaya usted a saber, que, de piscina en piscina, tantas que contamos hasta cien, sin contar las que no vimos. Nosotros y quienes observaban a nuestro lado, con pasmo, tal estado físico, apostamos todos a una que debía de ser campeona de natación; otros afirmaban que era quien en reiteradas ocasiones había atravesado a nado el Canal de la Mancha, y, los menos, que era una sirena que había adquirido el hotel para atraer a los turistas. Así en estas cábalas, dizques y diretes nuestra dama salió del agua y optamos por preguntarle quien era... a lo que respondió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Puta Callejera en Venecia!&lt;br /&gt;Venecia es además una ciudad impresionante por su arquitectura que cierra con galanura la gran plaza de San Marcos. Son de especial mención sus antiguas fábricas de cristal de Murano, la fundación Pegy, el Guggenheim, el Palacio Ducale, el Puente Rialto, el Campanario de San Marcos, el Palacio de Dux y el Museo de Carrer de Pesaro. En Venecia el agua lo determina todo y azas el silencio, ese silencio profundo solo interrumpido por el ruido rítmico del agua al chocar contra los muelles y paredes de los canales, movida por las góndolas y otras embarcaciones. Sus múltiples puentes y canales le dan el carácter de una ciudad romántica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Venecia nos dirigimos a Florencia y al renacimiento Italiano: Allí se confunden la política y el arte. Los Medícaselos Orbieto, los Uffisi con Rafael, Donatelo, Giotto y Maquiavelo. La gran plaza de la Lonja de la Signoria donde la escultura tiene asiento refundiendo la escultura Romana Antigua con la escultura del Quinientos Florentino entre las que se destacan el David, el rapto de las sabinas, el grupo de Menelao y Patroclo y a su lado la arquitectura, la Catedral de Santa Crocce, el Palazzo Vecchio, el Duomo de Brunelleschi y Ponte Vecchio. Vale la pena destacar la amabilidad de sus gentes, porte y señorío: Salimos a la calle una noche, ni de rumba, ni de copas, sino con el ánimo de contemplar el claro oscuro de la ciudad. Nos perdimos. Y ella rogando por aparecer y yo afinando la brújula, pero nada, en estos menesteres apareció un florentino todo de rosa vestido. Ante la fantástica visión quisimos correr, no dábamos crédito a los ojos, pero, como es costumbre, puede más la necesidad que la prudencia. Nos acercamos a la aparición y le preguntamos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Donde queda el Hotel de Giorgio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, con finísimo ademan, rasgando delicadamente con sus dedos índices los ojos hacia las sienes respondió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ay, mi amor, aquí estoy!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos por fin a Roma, a los Museos Vaticanos y al Coliseo, al Foro, a la Fuente de Trevi donde se deben tirar tres monedas, no para alimentar el hambre de quienes las recogen por la noche, sino para regresar a Italia, a las catacumbas y a los Museos Vaticanos. Ya no sabemos qué admirar más, si la lira, no la de los acompañamientos musicales de Nerón, ni la de colgar, sino la moneda Italiana y la habilidad Vaticana para recaudarla. Definitivamente la iglesia es mendicante por naturaleza. Cristo con todo y ser el hijo de Dios no logro sacar a los mercaderes del templo: En los pasillos del Vaticano te venden desde una medallita, un pañuelo, una cartera, unos zapatos o una joya bien engastada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Vaticano se encuentran también las mejores colecciones de arte de todas las épocas. Allí no se habla de Museo Vaticano sino de Museos Vaticanos arrancando de la capilla Sixtina hasta el arte contemporáneo. En conclusión, se debe ir a Roma, pero ojo con las liras. Hoy comprendemos, con toda claridad, porque Roma es la cuna del Derecho...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansados, con los ojos enrojecidos por la vigilia ingresamos a Grecia, la alegre, la esplendida, la cuna de la civilización de occidente. Allí hasta el sol es más brillante y el mar de un puro azul. En otros sitios de la tierra la abulia se hubiera convertido en pereza y no en creatividad, de ello nos hablan Homero, Sófocles, Pericles, Solón, Parmenides, Sócrates, Platón, Aristóteles y muchos más. Así mismo la grandeza de sus monumentos, los cuales fueron víctimas de sucesivas invasiones, del fanatismo cristiano y de la codicia y rapiña inglesa. Por ellos han pasado los siglos, pero aún siguen siendo el punto de referencia de la historia, la cultura y las artes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Grecia hay sitios que invitan al recogimiento espiritual por todo lo que entrañan de patrimonio científico, cultural y artístico: El teatro Odeón en Epidauro es uno de ellos, allí no se necesitan los avances científicos y técnicos para escuchar desde cualquiera de sus catorce mil plazas el más mínimo suspiro. Delfos, El Partenón, Las cariátides son monumentos que hablan de la grandeza del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estatuaria Griega hay que verla en dos ciclos, el primero, en el Museo Nacional de Londres, el segundo, en Grecia en sus diversos museos localizados a lo largo y ancho de su geografía. Otra cosa son sus Islas con sus pueblos llenos de luz y colorido. En fin, no quiero cansarlos con tanta cháchara, ni estar constantemente recordando les nuestras raíces y el divino destello de lo Dionisiaco...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrer Gracia es vivir su mitología, sentirla, acercarse al mundo de los dioses y recorrer la geografía de mano de los Dioses, protegidos y asediados por ellos, no en balde Prometeo es el benefactor por excelencia de la humanidad, en una ocasión estallo una disputa en Silicón, sobre que partes de un animal sacrificado debían ser ofrecidas a los dioses y con que debían quedarse los hombres. Para dirimir la disputa fue elegido Prometeo. El Titán sacrifico al animal e hizo dos bolsas con la piel, en la primera depósito la carne del animal cubierta luego con las viseras y en la segunda los huesos y la grasa toda bien dispuesta. Terminada esta labor llamo a Zeus y le pidió que eligiera una de las bolsas .Zeus escogió la que estaba mejor dispuesta, la de los huesos y la grasa, que era más atractiva a la vista. Desde entonces se les ofrecían a los Dioses los huesos y la grasa de los animales sacrificados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zeus enfurecido por la artimaña de la que había sido objeto exclamo:" Que coman la carne cruda" y se negó a proporcionarle a los hombres el fuego. Prometeo, comprometido con la causa de los hombres, entro a escondidas al Olimpo, robo el fuego sagrado y se lo entrego a los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disgustado Zeus, por tener que aceptar la peor parte de los animales decidió vengarse. Ordeno a Hefestos que creara y modelase de la arcilla a la primera mujer a imagen de las Diosas; Atenea la vistió, las Gracias la cubrieron de joyas, Afrodita la embelleció y así, sucesivamente los dioses le fueron otorgando gracias hasta que le toco el turno a Hefestos quien le otorgo la maldad, la insidia y fue llamada Pandora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zeus se la ofreció a Epimeteo, hermano de Prometeo, quien acepto el obsequio muy a pesar de las advertencias de su hermano en relación con los ofrecimientos de los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Epimeteo por encargo de Prometeo custodiaba un ánfora donde había logrado encerrar a todos los males de la humanidad. A pesar de que Epimeteo le había prohibido a su mujer abrir aquella ánfora, Pandora acuciada por la curiosidad la abrió. De allí se escaparon todos los males esparciéndose por todos los continentes entre el género humano, en el recipiente solo quedo la esperanza, que Epimeteo logro encerrar tapando la ánfora rápidamente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las injusticias, las insidias, la trapacería, la envidia, la codicia y todos los males siguen sueltos. La esperanza encerrada en una urna desde el principio de los siglos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-2943211248003470950?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/2943211248003470950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=2943211248003470950' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/2943211248003470950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/2943211248003470950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/02/una-carta.html' title='UNA  CARTA'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdG_wrL6HFI/AAAAAAAADAg/qZ87OOBAHxo/s72-c/sello.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-4811432839504466969</id><published>2007-02-12T02:14:00.000-08:00</published><updated>2009-10-04T09:33:11.817-07:00</updated><title type='text'>EL CUMPLEAÑOS DE MI NIETA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdA_ULL6HEI/AAAAAAAADAQ/ltsLY9M2waQ/s1600-h/Balloon.bmp"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 242px; height: 197px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdA_ULL6HEI/AAAAAAAADAQ/ltsLY9M2waQ/s320/Balloon.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5030590399605513282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lunes 12 de febrero de 2007&lt;br /&gt;EL CUMPLEAÑOS DE MI NIETA &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En el salón todo estaba dispuesto, sillas, mesas, manteles, platos, cubiertos, música infantil, y, lo que más llamaba la atención eran los festones de colores, gallardetes y globos que adornaban todos los rincones y los techos donde se celebraba el acontecimiento. Los niños discurrían contentos ante aquel espectáculo multicolor, mientras que los adultos que les acompañábamos, perdida toda nuestra curiosidad, el niño que debíamos llevar dentro, continuábamos con nuestras anodinas conversaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntas van, preguntas vienen, es el entorno de la chiquillería, la expectación, el querer saber, la intriga que despierta sus expectativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y por qué vuelan los globos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque han sido hinchados con un gas especial que se llama helio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Dame un globo! ¡Dame otro! ¡A mí también!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y a mí, gritaba el de más allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre el jolgorio, la música y la algarabía de los niños se escuchaba aquí y allá las explosiones de los globos en medio de risas y gritos de espanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo quiero uno rojo, yo uno verde, a mi uno amarillo y bum...bam... bum... no paraban de explotar y otros, los mas, quedaban pegados al techo sin poder ser arriados, cuando no, salía un rapazuelo, en carrera tendida con una tira de festones enredando cuanto encontraba a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nieta cumplía dos años, miraba inquieta cuanto ocurría a su alrededor o se entretenía abriendo los paquetes con los cuales había sido agasajada, sacaba de ellos muñecas, prendas de vestir, mecanos, lápices de colores y algún juego electrónico, pero no perdía de vista los globos, ella también quería jugar con ellos, divertirse con el ramillete multicolor que pendía en la mitad del salón pero que poco a poco iba desapareciendo. Los globos eran curiosos, unos se quedaban anclados al techo, otros bum, bam, bum, explotaban y otros se deshinchaban y quedaban exánimes, cansados o muertos pero con su color más oscuro y más vivo. Los niños, entonces, los recogían y volvían a hincharlos, pero ya no volaban, habían perdido su capacidad para elevarse y algunos niños, ante aquel desastre inesperado, lloraban, otros los golpeaban y los hacían circular de golpe en golpe por toda la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nieta cogió un globo azul y le pidió a su Padre, mi hijo, que la alzara en brazos; la levanto y salió con ella al patio, el día era luminoso y el cielo profundamente azul. Mi nieta en un descuido dejo escapar el globo, y, asombrada, lo vio elevarse al cielo, no lo perdió de vista hasta cuando su color se mimetizo con el firmamento. Pidió que le dieran otro globo, le alcanzaron uno rojo y lo rechazo, le entregaron otro azul, lo tomo con sus manitas y volvió a soltarlo observando cómo se elevaba hasta perderse en el azul del cielo. Y así, una y otra vez...con una leve sonrisa en sus labios y su mirada angelical perdida en el azul del cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que pensamientos pasaron por la cabecita de mi niña? ¡Nunca lo sabremos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-4811432839504466969?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/4811432839504466969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=4811432839504466969' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/4811432839504466969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/4811432839504466969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/02/el-cumpleaos-de-mi-nieta.html' title='EL CUMPLEAÑOS DE MI NIETA'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdA_ULL6HEI/AAAAAAAADAQ/ltsLY9M2waQ/s72-c/Balloon.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-811333998722895157</id><published>2007-02-08T07:41:00.001-08:00</published><updated>2009-10-04T09:41:32.253-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='asesinato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='abigeos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autoridades'/><title type='text'>ABIGEOS</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdH2uLL6HGI/AAAAAAAADAs/lGTDS6t4zso/s1600-h/abigeos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdH2uLL6HGI/AAAAAAAADAs/lGTDS6t4zso/s320/abigeos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031073531886705762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jueves 8 de febrero de 2007&lt;br /&gt;ABIGEOS &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El cielo estaba oscuro, nublado, amenazaba tormenta, también la tierra estaba cubierta por una neblina gris que se movía lentamente ocultando todo el horizonte, y, el agua del lago, normalmente azul aparecía negra e inquieta. Un grupo de hombres se movía por la parte alta de la montaña, sigilosamente, a salto de mata, ocultándose detrás de los árboles o del ramaje espeso en completo silencio, al compás de una mano misteriosa que les iba indicando las posiciones que debían ocupar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La banda se agrupo de dos en dos, abandonaron el sendero, rodeando poco a poco la casa y el barracón y doblaron por un camino lateral, camino de herradura, en dirección a los corrales y de ahí a los potreros donde pacía el ganado. Caradura, el jefe de la banda, era un hombre de mirada indiferente, esquiva, a quien nada le rozaba, ni la sociedad, ni la justicia, ni las autoridades, salvo su profunda vocación religiosa por la Virgen de los Desamparados a quien siempre se encomendaba antes de dar un golpe, era un perfecto anti social, pero no un inconformista, en él no coexiste la rebeldía, nada que lo indujera a desafiar el orden establecido, obraba con naturalidad despojado de cualquier sentimiento: Ordeno santiguarse, elevar una oración e iniciar el trasiego de recogida de los animales que se iban a robar. Reunieron el hato y pusieron rumbo a los desfiladeros del río viejo donde sacrificaban el ganado, lo desollaban y sacaban la carne que era trasportada en lanchas para ser vendida en los mercados de los pueblos ribereños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las gentes de Chaguaní y de los alrededores, así como las autoridades civiles, perseguían sin cuartel a los abigeos pero era una lucha desigual, nunca podía preverse donde iban a golpear ni cuándo y cuidar todos los hatos de la región no era posible, se necesitaría un ejército de hombres difícil de pagar era profesor de la escuela de enseñanza primaria y en sus ratos libres y fines de semana se dedicaba a la compra y venta de ganado vacuno, recorría toda la región y los pueblos vecinos , las ferias y los mercados para ejercer su comercio. Era bien conocido por todos los ganaderos y muy apreciado por su don de gentes e innata simpatía. No escatimaba esfuerzos colaborando en la persecución de los maleantes, en la recuperación del ganado extraviado y en la búsqueda de soluciones en lo referente a todo aquello que afectara al mundo de los ganaderos incluyendo, desde luego, las ferias y fiestas donde la exposición y venta de animales centraba todos los eventos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X no tenía más de treinta años, cristiano convencido, alegre y parrandero, buen trovador, bebedor de aguardiente y excelente guitarrista. De aspecto sereno y bien dispuesto, pelo rizado, nariz recta, ojos grandes, expresivos y escrutadores y una amplia sonrisa que no desaparecía ni en los momentos más difíciles, su aspecto atractivo, de una juventud arrogante, le facilitaba el trato con las jóvenes. Tuvo muchas amantes solteras y casadas. No pocas veces fue reconvenido por el confesor, por cometer adulterio y por desear la mujer de su prójimo. X, para evitar las reprimendas, disfrutaba contándole al confesor vaguedades, tendiendo un manto gris sobre sus apetitos sexuales y la negra impronta, que según el presbítero, dejaba sobre su alma el pecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adelaida era una mujer joven que había llegado al pueblo una tarde de verano, por el mes de agosto, para las fiestas religiosas del Señor de la Salud: Lo cierto es que Adelaida rebosaba de salud. Su cuerpo grácil y ágil llevaba un vestido vaporoso de gasa floreada en tonos malvas, dentro de él se adivinaba todo su cuerpo, era más lo que enseñaba que lo que ocultaba y lo que enseñaba no dejaba indiferente ninguna mirada. Era realmente bella, elástica, con unos ojos verdes grandes, el cabello liso, negro y largo que le cubría la espalda, cintura menuda, amplias caderas y piernas largas y bien contorneadas, la boca pequeña y la nariz fina y recta. Todo en ella parecía perfecto y no fueron pocos los que sucumbieron a sus encantos: Adelaida alquilaba su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X la conoció por aquellos días de agosto, en los corrales de la feria ganadera, en la competición de ganado de ordeño en la que participaba con una vaca Pardo Suiza, llamada elefante, por sus desmedidas proporciones y alta producción lechera. X se encontraba entretenido lavando las ubres y preparando los utensilios del ordeño cuando apareció Adelaida. Venia cubierta por un parasol que hacia girar sobre su eje, su mano diestra de cuando en cuando hacia un giro y el parasol bailaba compasadamente con el va y ven de sus caderas. Su cuerpo despedía un suave perfume que invadía con impertinencia todos los lugares. Se detenía coqueta a observar los animales conscientes de que todos los hombres la miraban y todas las mujeres la envidiaban. X no se sorprendió al verla pero un frió cosquilleo recorrió todo su cuerpo cuando escucho su voz en un lento susurro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola, hola...&lt;br /&gt;-Hola, ¿como estas?&lt;br /&gt;-Bien, ¿es tuya la vaca?&lt;br /&gt;-Si, eso parece.&lt;br /&gt;-¿Por qué me rehúyes?&lt;br /&gt;-No, si no lo hago&lt;br /&gt;-¿Tú también me desprecias?&lt;br /&gt;-Porque voy de despreciarte si ni siquiera te conozco.&lt;br /&gt;-¿Podemos vernos esta tarde?&lt;br /&gt;-Lo intentare, ya ves, estoy muy ocupado.&lt;br /&gt;-Es igual, te estaré esperando...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y salió rumbo a la plaza. El sol llegaba a su cenit y recordó su tierra natal a orillas del río Magdalena, Mompox, la ciudad de Dios... Recordó la última noche que había pasado en ella, las lagrimas que había derramado, el dolor de tener que abandonar cuanto quería. Se puso furiosa recordando aquellas imágenes. Quería borrar de la memoria todo rastro indeseable de su pasado. Olvidar su desnudez, el monologo eterno de su soledad. Pero no podía, los recuerdos se superponían a sus deseos. Recordó como saco de un pequeño cofre todos sus haberes, dos pulseras de oro, varios anillos, algunos pendientes de filigrana, un rosario y un puñado de monedas. Esto es todo lo que queda de mi vida, dijo. Lo deposito entre el bolso de mano y salió a venderlo al mejor postor, en el monte pío. Con el producto de la venta pago el pasaje en el pequeño vapor que la llevo hasta Barranquilla y de allí a la capital donde esperaba mejorar su situación personal, cambiar su vida. No tuvo la perspicacia de comprender que el torbellino se iniciaba...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al anochecer, X, salió en su busca. Sus deseos eran contradictorios, no quería ir, pero un impulso superior a sus fuerzas lo empujaba a su encuentro. Tomo el camino de la Guacimalera, hacia las afueras del pueblo, la noche era clara y la luna aparecía detrás de los cerros redonda, era luna llena, luna de aullidos y de lobos, pensó X, y siguió adelante hasta alcanzar la puerta de la taberna. La música sonaba con fuerza y las mujeres bailaban contorneando el cuerpo y, los hombres, bebían aguardiente tarareando las canciones y llevando el ritmo golpeando suavemente sobre las mesas. Campesinos, ganaderos y forajidos se mezclaban en este ambiente de jolgorio. Las mujeres se distribuían entre las diferentes mesas y atendían a su clientela obligándolos a beber y a que les ofrecieran una copa en medio de risas y caricias. X entro en el local, se dirigió a la barra, pidió un aguardiente, observo a quienes estaban, saludo a algunos, y busco con su mirada a Adelaida. La vio en una mesa, situada en un rincón apartado, sola, mirándole risueña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de él entro Caradura, siguiéndole los pasos, los campesinos se apartaban al verle, para darle paso, temerosos de aquel hombre monumental, de mirada esquiva y salvaje, cuello de toro, torso y brazos musculados, la cara señalada por un corte profundo en el lado izquierdo, la nariz chata , torcida, de andar lento y pesado. Se coloco en la barra al lado de X, pidió un aguardiente, lo apuro de un solo sorbo, y, sin mediar palabra, se abalanzo sobre X como una fiera. Todos los allí presentes se pusieron en guardia. Adelaida corrió hacia los dos cuerpos que rodaban por el suelo pidiendo que los separaran. Un grupo de hombres los separo. Caradura increpo a Adelaida. Les matare les dijo y salió del lugar. X no salía de su asombro. No comprendía aun por que lo había atacado. Conocía a Caradura y sabía que era un hombre pendenciero pero desconocía sus actividades de cuatrero. Tampoco sabía que Caradura cortejaba a Adelaida. Pasado el incidente X se sentó con Adelaida, charlaron un rato, comentaron lo que había ocurrido y se fueron a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los meses, las autoridades, y los vecinos cada día estaban más preocupados porque a pesar de que se incrementaba la vigilancia el abigeato iba en aumento. Los asaltantes no se detenían ante nada. Mataban o golpeaban a quien por desgracia llegara a enfrentarse les. X organizo un grupo de ganaderos y se turnaban en las noches recorriendo la región o colocando en los caminos puestos de vigilancia que impidieran la libre circulación. A la descomposición social, al latrocinio se sumo un verano tórrido que obligo al movimiento de animales para acercarlos a los bebederos cercanos al río. Hecho éste que llevo a los dueños de los hatos a duplicar la vigilancia para impedirles a los ladrones obrar con facilidad. X, entre tanto, coordino a las autoridades de la región y de los pueblos vecinos en la esperanza de acabar con los abigeos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verano llego sin dar aviso y el alcalde hubo de tomar medidas de emergencia, en relación con el agua, habida cuenta de que el invierno había sido parco en agua. Las fiestas municipales y regionales se acercaban por lo que se dictaban los bandos incitando a la comunidad a participar en la organización y buen desarrollo de los eventos. Se alistaban corrales, se construían las plazas de toros, se contrataban los músicos y se invitaba al párroco para que preparara la fiesta del Señor de la Salud con la que se cerraba el periodo de festividades. En los pueblos vecinos, también, por el periodo estival, se celebraban las fiestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cabecera municipal de Guaduas se encontraban en la exposición equina y ganadera a la cual invitaban a todos los pueblos vecinos y a los ganaderos a participar en ella. X nunca había faltado a ésta cita por cuanto en ella hacia sus mejores inversiones, se presentaba a los concursos equinos y ganaderos y venida y compraba ganado a buen precio. Con antelación en Chaguaní preparo los animales para la exposición, los caballos de paso, las vacas y los novillos para el chalaneo. Embarco los animales en un camión y él se fue en busca de Adelaida para que le acompañara. Llegaron a la plaza de ferias sobre las diez de la mañana, bajo del todo terreno, cogió de la mano a Adelaida y se dirigió a organizar el desembarque de sus animales, terminadas las labores, sobre el medio día, se dirigieron al café a tomar un refresco, en la puerta les esperaba Caradura que, increpándolos, les descerrajo seis balazos, X y Adelaida cayeron sin pronunciar palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día en los tabloides se hablaba de crimen pasional...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-811333998722895157?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/811333998722895157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=811333998722895157' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/811333998722895157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/811333998722895157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/02/abigeos.html' title='ABIGEOS'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RdH2uLL6HGI/AAAAAAAADAs/lGTDS6t4zso/s72-c/abigeos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-5618068388252177299</id><published>2007-02-08T02:26:00.001-08:00</published><updated>2009-10-04T10:45:33.889-07:00</updated><title type='text'>MONSERRATE</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/Rc25Y7L6HDI/AAAAAAAADAE/s9Mc_HjyNFA/s1600-h/From_Monserrate1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/Rc25Y7L6HDI/AAAAAAAADAE/s9Mc_HjyNFA/s320/From_Monserrate1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5029880196698348594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JUEVES 8 DE FEBRERO DE 2007&lt;br /&gt;MONSERRATE&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida en la ciudad o en el campo presenta a los niños y a los jóvenes diferentes alicientes según sea su espíritu y su capacidad de curiosidad. En el campo generalmente las distracciones se orientan a recorrer los cultivos en busca de frutas maduras, a cazar pájaros , a azuzar a los perros para que persigan las liebres o a darse un baño en el río y descansar en los playones mientras pican los peces el anzuelo, y, no pocas veces, con el ánimo de molestar a los vecinos, robando los huevos en los gallineros, quienes furiosos nos echaban los perros. Salíamos en estampida por entre los cafetales y rastrojos haciendo alarde, luego, de nuestras pillerías. &lt;br /&gt;En la ciudad, fuera de recorrer las calles, los centros comerciales, los cines y los parques poco más se puede hacer. Bogotá está dominada por el cerro de Monserrate con una altura sobre el nivel del mar de tres mil doscientos metros; a él se accede o bien por funicular, el teleférico o por un camino de herradura bastante tortuoso utilizado generalmente por los penitentes, gentes que van al santuario del Señor de Monserrate a cumplir sus  promesas y a pedir consuelo al Todo Poderoso. El acceso por cualquier otro lugar es peligroso dado lo escarpado del terreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el colegio nos reuníamos con un grupo de amigos, una banda de rapaces bulliciosos,  que hacía de las pruebas con riesgo un rito iniciático obligado, sin el cual  no era posible ingresar en el grupo. Paralelo al colegio, lindando con el patio de juegos transcurría lento, a escasos kilómetros de su nacimiento, el río Tunjuelito, su cauce bajaba por entre dos barrancos no muy elevados, cuatro o cinco metros máximo, y, en algunos lugares la garganta no superaba los dos metros, la profundidad era escasa y su lecho cenagoso. Allí apostábamos la merienda a saltar de un lado a otro en las gargantas o a caer en las isletas, que se formaban en verano, en la mitad del lecho del río, saltando desde los barrancos, quien caía al agua perdía, y era objeto de burlas de sus compañeros, además de la sanción que recibía, por parte del jefe de disciplina, quien tenía que desplazarse con el afectado y llevarlo a casa para que se mudara de ropas. En alguna ocasión mi hermano mayor salto desde uno de los  barrancos a una isleta sin alcanzar la diana, paso de largo y se hundió entre las aguas, pasados unos momentos solo se le veían las manos fuera del agua intentando coger algo, desesperadas. Sin pensarlo dos veces, salte, caí en la isleta, le sujete por las manos y le hale hacia arriba. ¡Se había clavado literalmente entre el cieno! Hale desesperado hasta que logre izarlo fuera. El susto fue descomunal y salimos de barro hasta la coronilla...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otra ocasión fui yo quien, un domingo, después de asistir a misa, vestido con el terno azul oscuro del uniforme del colegio, salte , por una apuesta, una garganta, no alcance el lado opuesto y caí al agua como una piedra. Salí empapado y lleno de cieno. Sin demora me fui a casa, entre a hurtadillas, me quite las ropas mojadas, las escondí en un armario y allí las encontró mi tía el domingo siguiente&lt;br /&gt;enmohecidas y mal olientes. De la reprimenda y los azotes aun me acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La más insensata de nuestras exhibiciones fue una subida al Santuario de Monserrate. Se reunió el grupo, seis mocosos inexpertos, en deliberación  optamos por no ir a clase el viernes siguiente y acometer la subida al cerro, por su cara occidental, paralelamente al funicular. Ni conocíamos el lugar, ni teníamos elementos de escalada, ni, en nuestra demencia, tomamos la más mínima precaución que pudiera llevarnos a terminar felizmente nuestro cometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos de las casas en dirección al colegio, nos encontramos en el lugar previsto y tomamos un bus que nos llevo hasta el centro de la ciudad, al parque de los periodistas, y, desde allí, iniciamos a pie el recorrido rumbo al cerro. Serian las ocho de la mañana cuando comenzamos la ascensión falda arriba, por entre la arbolada de pinos zarzas y bajo monte. Subíamos contentos, alardeando de nuestra destreza, haciendo grandes esfuerzos por lo empinado del terreno, pero ayudados por las ramas, los arboles y mejor buena voluntad el avance era continuo. A mayor altura las dificultades aumentaban, dudábamos sobre si seguir adelante, pero el coraje podía más que la mesura y dábamos un paso más. El terreno ya no era empinado: comenzamos a ascender por unas repisas verticales despojadas de vegetación en la creencia de que más arriba el terreno cambiaría. Los pasos eran cada vez más complicados y ahora no teníamos la posibilidad de volver atrás. Éramos incapaces de mirar hacia abajo. Estábamos a más de cincuenta metros de altura sobre una cornisa sobre el  precipicio. La angustia se adivinaba en los ojos de mis compañeros de paseo, el sol calentaba y la sed nos acosaba. Saque fuerzas de donde no tenía, les pedí que no se asustaran, que siguiéramos adelante, que pronto saldríamos del mal paso. Subimos unos cuantos metros más y nos encontramos frente a la verdad: ¡No había salida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las caras desencajadas, lágrimas en los ojos, angustia y desesperación. La única ventaja en aquella lamentable situación era que nos encontrábamos sobre una repisa de unos ochenta centímetros de ancha que permitía que permaneciéramos sentados, por lo demás, el precipicio se abría a nuestros pies sin posibilidad de dar la vuelta. Hacia adelante, un escollo aun más preocupante, la repisa desaparecía y se habría una luz sobre el vació de no más de un metro de distancia, casi insalvable, no por lo grande, sino porque no había de que agarrarse para salvar la dificultad sin correr el riesgo de precipitarse y caer al vació a más de ochenta o cien metros de altura. Gritar pidiendo auxilio era una labor inútil , nadie nos oiría, ni los trabajadores del funicular, a los que habíamos visto en nuestro ascenso trabajando en los raíles, porque desde donde estábamos ubicados no teníamos acceso visual a ellos y la distancia que nos separaba superaba los quinientos metros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Optamos por recuperar fuerzas un rato, para calmar los ánimos y buscar una solución, pero también con la esperanza de que alguien nos viera desde el teleférico, que pasaba a unos setenta o cien metros de distancia sobre nuestras cabezas. Olvidábamos que era viernes y que los ascensos y descensos tanto del funicular, como del teleférico eran escasos. Las posibilidades de que nos vieran eran, por decirlo de alguna manera, nulas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde caía inexorablemente y nuestra preocupación iba en aumento. Pasar la noche allí, a tres mil metros de altura y sin ninguna protección, no debía ser agradable. Alguien proponía, Antonio, creo recordar, regresar por donde habíamos subido, pero solo de mirar hacia abajo, desde la cornisa, daba escalofrió. En un acto irreflexivo me levante, me acerque al voladizo, que nos separaba de la otra cornisa y salte. Ni yo mismo creía lo que había hecho, estaba al otro lado sano y salvo sobre la otra saliente, mi corazón latía desaforado, me senté, estaba agotado. Miraba a mis compañeros al otro lado y por su mirada comprendí su asombro, pero también su desconsuelo, se sentían abandonados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repuesto del susto y de la osadía les indique que iba a buscar ayuda, que no se movieran, que estuvieran tranquilos. Avance sobre la saliente hasta alcanzar un terreno firme y cubierto de bosque bajo en pos de los raíles del funicular del que me separaba una densa arbolada de pinos de unos doscientos metros de ancha. Salve todos los obstáculos, me deje la piel entre los zarzales y al salir de la arbolada, cincuenta metros más abajo, un grupo de trabajadores realizaban sus labores, grite a pulmón abierto pidiendo auxilio, los hombres sorprendidos subieron corriendo hasta donde me encontraba, les comente la situación en que había dejado a mis otros cinco amigos, se hicieron con lazos y herramientas propias de sus labores y los conduje hasta el lugar donde el paseo quedo atascado. No daban crédito a lo que estaban viendo. ¿Cómo llegaron hasta ahí? ¿Cómo se las arreglaron para subir por la pared? ¿Cómo salto entre las cornisas? ¡Lo habían hecho! Ahora había que preparar el rescate. No era fácil. Se colocaron arneses especiales, se ataron cuerdas, perforaron la roca y colocaron enganches desde los que improvisaron una pasarela colgante por la que pasaron todos los chicos que se encontraban al otro lado de la saliente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paseo termino en la estación de policía donde fuimos recogidos por nuestros padres...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-5618068388252177299?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/5618068388252177299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=5618068388252177299' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5618068388252177299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5618068388252177299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/02/monserrate_08.html' title='MONSERRATE'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/Rc25Y7L6HDI/AAAAAAAADAE/s9Mc_HjyNFA/s72-c/From_Monserrate1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-7743923459762487102</id><published>2007-02-05T03:32:00.000-08:00</published><updated>2007-02-08T07:01:06.178-08:00</updated><title type='text'>MIS ABUELOS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RccWVj6-uGI/AAAAAAAAC_M/tFjMmWO3R2g/s1600-h/abuelo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 307px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RccWVj6-uGI/AAAAAAAAC_M/tFjMmWO3R2g/s320/abuelo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5028012068658133090" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Mis abuelos, tanto por parte de mi madre como por parte de mi padre, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;tenían&lt;/span&gt; algo en &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;común&lt;/span&gt;: el cariño y la &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;devoción&lt;/span&gt; que &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;sentían&lt;/span&gt; por sus nietos.En todo lo &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;demás&lt;/span&gt; eran diferentes. Por parte de mi padre, mi abuelo &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt;, era un hombre relativamente alto, de aproximadamente un metro ochenta, blanco, de anchas espaldas, manos toscas de hombre del campo, voz recia , ojos soñadores, de recio carácter y don de mando. Era un hombre hecho a las labores del campo como su padre,pero a diferencia de éste, siempre se preocupo por que  sus hijos estudiaran para qué, según él, fueran gentes de bien. Toda su vida no había estado dedicada a las labores agrícolas porque las guerras &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;intestinas&lt;/span&gt; que de cuando en cuando sacudían el país lo habían conducido a tomar partido por alguno de los bandos y, en consecuencia, a tomar las armas en defensa de los ideales que creía defender. Quizás la guerra de los mil días fue el periodo que con mas énfasis  lo marco. No pocas veces en sus conversaciones traía a colación recuerdos de aquella época. Y fueron muchas las ocasiones que en sus ratos de ocio tuvo, como aplicados oyentes, a sus nietos, a quienes jamas dio un consejo porque según él, no perdía el que aconsejaba sino el que se dejaba aconsejar, pero sí con su ejemplo de hombre justo y recto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt;, había nacido en &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Chaguaní&lt;/span&gt;, pueblo sito al occidente de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Cundinamarca&lt;/span&gt;, en tierras que fueran antaño, en épocas del descubrimiento, la conquista y la colonia asiento  de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Paeses&lt;/span&gt; y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Panches&lt;/span&gt;, tribus belicosas  que &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;lucharón&lt;/span&gt; casi hasta su exterminio contra los invasores. Su nombre deriva del nombre del Cacique &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Chaguaní&lt;/span&gt;  que en lengua aborigen significa  "varón del cerro de oro", enclave descubierto por &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Hernan&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Vanegas&lt;/span&gt; Carrillo en 1543. Su clima entre los 22 y los 25 grados centígrados lo hacen apto para los cultivos de la caña de azúcar y el café. Era propietario de una hacienda localizada en la vereda de Campo Alegre cuyos linderos sur-occidentales eran bañados por la quebrada de Las Sardinas; sus tierras estaban dedicadas a la producción de café, caña de azúcar y ganado vacuno y una granja dedicada a los bienes de pan-coger para el auto-abastecimiento diario. Debo afirmar que, llevo grabados en mis genes, en mi &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;ADN&lt;/span&gt;, el gusto por las labores campestres, la libertad de sentirse al aire libre, el olor del humus de la tierra y el perfume agridulce de los frutos maduros o las plantas en flor, por ello, cuando recuerdo mis lugares de infancia me debato entre el mundo real y  aquel otro presentido, imaginado y deseado que me conduce por el mundo de la fantasía, de lo irreal y de lo absurdo, el mundo de mis fantasmas interiores, mi mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo un chiquillo mi predisposición se orientaba, en gran medida por mi inquieto carácter, a perseguir las ranas, los grillos y cuanta pequeña alimaña quedara a mi alcance. El abuelo no me perdía de vista y me explicaba que clase de bichos eran aquellos y, si eran venenosos o no, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;inculcándome&lt;/span&gt;, a la vez, el respeto por ellos, porque , según decía, tenían que cumplir su misión sobre la tierra.Aprovechaba cualquier ocasión en que me encontraba dispuesto a escuchar, que eran pocas gracias a mi &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;dispersión&lt;/span&gt; e inquietud, para contarme cuentos  o para hablar de sus historias,de su vida. Ya dije que la guerra de los Mil días había marcado su carácter, lo había vuelto desconfiado y poco creyente, se sentía, en lo mas intimo traicionado, aun que nunca entendió muy bien que había sucedido, por que habían sido derrotados y porque acto seguido el país había sido desmembrado por quien se decía amigo. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Permitaseme&lt;/span&gt;, en éste lugar, una pequeña &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;digresión&lt;/span&gt;, se lo debo a mi abuelo: Hablar de historia cuando se escribe literatura no es lo más prudente, tanto más cuanto que, son dos actividades diferentes; La historia se  ocupa de la verdad objetiva de los hechos que han ocurrido dentro de un conglomerado social; La literatura, si bien es cierto que se basa en hechos que han ocurrido en algún lugar o que han afectado a quien los cuenta, se basa fundamentalmente en la imaginación del autor, en la invención de situaciones, en la &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;transposicion&lt;/span&gt; de tiempos, en la exageración de las imágenes y de la palabra para hacer creíble una historia. también es cierto que la literatura, sus fantasías, exageraciones y  truculencias sirven para contar verdades y evidencias que de otra manera jamas verían la luz.No quiere decir ésto, que en no pocas &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;ocasiones&lt;/span&gt;, historiadores y gobernantes, hagan literatura de la historia para acomodarla a sus mezquinos intereses, ocurre con mas frecuencia de lo deseado, especialmente donde el respeto por la igualdad de los seres humanos no pasa de ser una quimera; donde los totalitarismos de cualquier &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;índole&lt;/span&gt; se imponen y donde  quienes detentan el poder lo utilizan en su beneficio traicionando toda dignidad y la lealtad debida a quienes de buena fe creyeron en ellos.Normalmente se llega a esta aberrante situación cuando los ciudadanos se dejan consumir por la inercia de la abulia que destruye hasta la raíz lo que las generaciones anteriores han conseguido y  construido  a base  de grandes esfuerzos, sacrificios ,trabajo, dolor y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;lágrimas&lt;/span&gt;.De ahí que mi abuelo nos dijera con mucha frecuencia que hacia mas daño quien no hacia nada que quien hacia algo, que más valía hablar que callarse, más protestar contra las injusticias que hacer como el avestruz, meter la cabeza  bajo tierra y olvidarse de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le debo a mi abuelo la verdad, su guerra, fue una &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;traición&lt;/span&gt; de principio a fin.La &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Colombia&lt;/span&gt; de la segunda mitad del siglo &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;XIX&lt;/span&gt; fue una paradoja.La guerra de 1899 a 1902 fue el &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;colorario&lt;/span&gt; sangriento de las guerras civiles nacionales que enfrentaron dos concepciones políticas, dos estrategias antagónicas: La república liberal  de José &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;Hilario&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Lopez&lt;/span&gt; basada en la soberanía popular y consolidada en &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Rionegro&lt;/span&gt; con la Constitución de 1863 que se enfrento a las fuerzas reaccionarias del &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;conservatismo&lt;/span&gt; y el clero que le declararon la guerra y finalmente la derrotaron con la coalición de la Regeneración , liberales y conservadores,de la misma clase social, unidos por los mismos intereses  de terratenientes, banqueros y comerciantes. Destrozaron a los liberales radicales en la Humareda &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;inaugurándose&lt;/span&gt; la era  de Rafael &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;Nuñez&lt;/span&gt; con la constitución del 86 y el concordato del 87 que r4egreso al país a la era confesional, a las cavernas del poder civil unido al poder eclesiástico reafirmando los privilegios de la propiedad territorial e imponiendo la obsecuencia hacia el poder imperial Norte Americano, despojando a la nación de su soberanía y su potencial prosperidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un tiempo de sangre y turbulencias que se desbordo con la posesión de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;Marroquin&lt;/span&gt; en una atmósfera densa en la que se discutía el asunto del Canal de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;Panama&lt;/span&gt; que enfrentaba  a empresarios Franceses y Norte Americanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las desavenencias, encuentros y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;des encuentros&lt;/span&gt; entre los dirigentes políticos del país desato la guerra el 12 de febrero de 1899 y se cerro con la derrota liberal en &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;Palonegro&lt;/span&gt; en cuyos campos de batalla quedaron más de cien mil muertos. ¿Cuantas veces la traición,las equivocaciones,el desequilibrio de fuerzas,los cantos de sirena, las insidias  y la falta de equidad y de justicia se cuelan por los resquicios del patriotismo conduciendo hasta el patíbulo preparado por los déspotas a los mejores hombres dejando a los pueblos sin vanguardia y sin guía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra culmina con la perdida del Canal de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;Panama&lt;/span&gt;,y, por desgracia,éste no es el fin sino el principio de la gran tragedia de la nación  que entregada al &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;colonialismo&lt;/span&gt; por políticos  y empresarios aviesos que reciben ordenes del Imperio, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;élite&lt;/span&gt; apátrida que  ha permitido que el país este sometido a una vida de ignominia y miseria, exigen aún mas prebendas expoliando hasta la saciedad a sus conciudadanos y a la patria a la que dicen pertenecer. Alguien tiene que reescribir la historia, estos CIEN AÑOS DE SOLEDAD , por  la dignidad, la moral, la paz y la justicia. Aun quedan hombres para quienes la equidad tiene la forma y adquiere el valor  de una  perplejidad constante y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;paralizante&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendía mi abuelo que de alguna manera habían sido traicionados pero no podía explicárselo, aun hoy nos cuesta desentrañar la verdad, no porque no sea posible, sino porque los autores de aquellos hechos y quienes posteriormente escribieron la historia pretendieron ocultarla. Los padecimientos aun no terminan.El ciclo de la violencia no se cierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi abuelo, la única herida de guerra  que le quedo fue la moral, las otras, decía, son las heridas de las necedad. A pesar de todo siguió siendo un hombre de bien, un campesino empeñado en sacar adelante a su prole, y, comprometido en hacer de su lar nativo un lugar donde la convivencia estuviera por encima de cualquier otro concepto.Era un hombre ocurrente y picante al hablar, de  buenos modales y escrupuloso descriptor de acontecimientos y lugares.Su memoria era prodigiosa hecho que demostraría hasta la saciedad cuando, rondando la cincuentena, quedo ciego. Le disgustaba que le ofrecieran la mano en señal de ayuda para llevarlo a cualquier sitio. Se desplazaba  con un bastón por toda la hacienda, conocía todos los recovecos de los caminos, los pasos de la acequia, los  broches en los cierres de los potreros, la disposición del mobiliario de la casa y nos sorprendía dándonos el valor de los diferentes billetes de circulación legal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ir a la hacienda de vacaciones , a visitar a los abuelos, era un acto de devoción,hedonista por lo que de agradable y amable tenia: Eran los sabores y los olores del campo, las comidas preparadas por la abuela, la granja bien dispuesta en teselas, donde la diversa variedad de plantas crecían vigorosas y formaban, en época de floración o de recogida de frutos, un magnifico espectáculo multicolor y de exóticas fragancias  que la retina y el olfato han guardado para siempre en la memoria. Pero no era todo, la recolección de frutos era una fiesta al paladar y a los sentidos, tanto mas si se tiene en cuenta que la abuela los utilizaba para prepara exquisitas mermeladas y conservas que eran la delicia de sus nietos, amen de zumos y ensaladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Abuela &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;Justina&lt;/span&gt; era una mujer  de no mas de uno con cincuenta de estatura, la color cetrina, ojos negros, pelo negro y lacio, boca mediana, nariz ancha,   dientes blancos  y  bien dispuestos  y de carnes enjutas. De carácter nervioso pero moderada, parca al hablar, sigilosa al caminar, muy observadora  sutil y altiva. Su porte  y manera de ser  denotaban enseguida  la altivez de su raza, el orgullo, la presencia de animo y su testarudez  cuando  se sentía sobrepasada  u ofendida por quien quisiera arrebatar le la razón. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;Panche&lt;/span&gt; hasta su muerte siempre le recrimino  a su marido  un desliz de sus años mozos: Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;ademas&lt;/span&gt; de dedicarse a la agricultura era dueño de una recua de mulas de carga con las que solía sacar de la hacienda después de las moliendas de caña, la &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;panela&lt;/span&gt; o el azúcar, o,las cargas de café  a la población de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;Facatativa&lt;/span&gt; donde las vendía. el viaje hasta esta población por los caminos de herradura de la época era largo y lento y les llevaba  real izarlo en temporada de verano  tres o cuatro días y en temporada de invierno hasta una semana. Los pertrechos eran escasos y consistían básicamente en dos mudas de ropa blanca, alpargatas, machete, poncho de lino, sombrero de ala grande una múcura de guarapo dulce, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;arepas&lt;/span&gt; de maíz pelado , carne serrana, un &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;cayado&lt;/span&gt; para hacer el camino menos rudo y un zurriago  para arrear las bestias.En alguna ocasión, seguramente de copas y jolgorio regreso a  casa de madrugada , despojo las bestias  de sus enjalmas y arreos y se dirigió a sus aposentos donde era esperado, con alegría, por mamá &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;Justina&lt;/span&gt;, quien al verlo, cambio el rictus por un gesto huraño y le espeto:- ¡De donde vienes! ¿De quien es la falda que traes sobre los hombros? Mi abuelo sorprendido retiro de su hombro izquierdo lo que creía que era su poncho, lo extendió ante sus ojos, su rostro cambio de color, dio media vuelta, sin pronunciar palabra y se fue a dormir a la enramada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis abuelos paternos murieron muy mayores, rozando el centenario, dejando un inmenso vacío en nuestros corazones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mis abuelos maternos tuvimos menos roce, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;quizás&lt;/span&gt; porque a la muerte de mi madre, mi padre  y  sus hermanas, mis &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;tías&lt;/span&gt;, tomaron la responsabilidad  de la &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;crianza&lt;/span&gt;   y educación de los menores, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;excepto&lt;/span&gt; de mi hermana menor, con  once meses de edad, que quedo al cuidado de mamá Soledad. No &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;hubo&lt;/span&gt; una ruptura ni un distanciamiento emocional sino un distanciamiento físico habida cuenta de que vivíamos en barriadas diferentes y muy distanciadas la una de la otra. La muerte de mi madre fue un cataclismo psíquico y emocional para toda la familia. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;Moría&lt;/span&gt; muy joven, con veintisiete años , en un desgraciado accidente de transito, dejando cinco hijos de los once meses a los siete años.La muerte siempre es una ruptura. La muerte del otro, por mucho que nos afecte y nos duela, es un accidente que altera el desenvolvimiento normal de nuestra vida, abre nuevos cauces a la esperanza  o la priva totalmente de sentido.Por ello, mientras dure la vida, tenemos el deber de realizarla, de hacernos a nosotros mismos, de vivirla plenamente, porque la muerte es como una sentencia, según la cual, se vencen todos los plazos y comienza, sin nuestra presencia, el balance de resultados... Y, sin ir mas lejos fue lo que ocurrió, otro mundo nos asaltaba, un mundo que no era el nuestro, no por no &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;ser lo&lt;/span&gt;, sino porque el giro que tomaba nos enfrentaba  a otras realidades: Esto sera objeto de otro tema sigamos con los abuelos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;Januario&lt;/span&gt; era oriundo de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;Junin&lt;/span&gt;, pueblo enclavado al oriente de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;Bogotá&lt;/span&gt;, cuyo nombre  aborigen  fue &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;Chipazaque&lt;/span&gt; que significaba en lengua &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_63"&gt;Chibcha&lt;/span&gt;  "nuestro padre el Zaque", situado en la parte baja de la hondonada del valle de Gacheta.Por tradición sus gentes han sido en extremo religiosas y conservadoras, muestra de ello son los monumentos que se encuentran en la explanada del cerro &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;Ararat&lt;/span&gt;, parque que ordeno   construir  el presbítero Luis Alejandro &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;Jiménez&lt;/span&gt;, y que al final se convirtió en un panteón con una serie de monumentos de culto católico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;Januario&lt;/span&gt;, mestizo de color hosco, era de profesión maestro, se dedicaba a la educación, en las escuelas públicas de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_67"&gt;Bogotá&lt;/span&gt;. Era un hombre  de recio carácter, ceñudo a ratos, mal humorado cuando sus alumnos no se sabían la lección, estricto en el cumplimiento de su deber, esforzado por hacerse entender cuando de matemáticas se hablaba y muy dado a no gastarse el dinero sino en aquello que fuera eminentemente necesario, y,el resto, para  sus ahorros que nadie sabia donde los guardaba. Sobre su esposa, Mamá Soledad, caía la responsabilidad del cuidado de sus cinco hijos, la alimentación y la educación. Ella era el alma de la casa, quien con sus labores de modista, sentada en su maquina de coser &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_68"&gt;singger&lt;/span&gt;, pedaleando día y noche hasta el cansancio, sacaba adelante a su prole, mientras Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_69"&gt;Januario&lt;/span&gt; ahorraba para la vejez. Puede pensarse que hablo mal de mi abuelo. No. No lo hago.Solo trato de contar lo que conozco.No puedo hacerlo porque con migo fue un hombre especial.  ¡Tantas veces hable con el! Fueron muchos los desayunos y almuerzos los que compartimos en mi adolescencia. Muchos los consejos que me daba. Era esplendido con migo, generoso y sentimental: Te pareces tanto a tu madre, me decía, y se le anegaban los ojos en &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_70"&gt;lágrimas&lt;/span&gt;. Cuando le conté que me había casado, me miro sorprendido, se hizo un silencio  espeso y después de una larga meditación me reconvino aduciendo que era muy joven, que el paso que había dado era muy serio y que quien tenia mujer debía tener casa y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_71"&gt;costalito&lt;/span&gt; para la plaza. No se cuantas cosas mas me dijo con una serenidad que me sorprendía,tanto mas cuanto que yo  conocía las explosiones intempestivas de su carácter. Mi sorpresa fue mayúscula, cuando extrayendo  el talonario de su cartera me extendió un talón, para que compres,dijo, los muebles de la alcoba.Con mi matrimonio, mi nuevo destino  y las nuevas obligaciones contraídas, los encuentros con mi abuelo &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_72"&gt;Januario&lt;/span&gt; se distanciaron. Años mas tarde cuando mi abuelo murió sus hijos se llevaron una gran sorpresa: Mi abuelo había  ahorrado para la vejez, entre su cartera  encontraron títulos bancarios  por una suma considerable de dinero y escrituras de bienes raíces de los cuales nadie, solo él, conocía su existencia....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-7743923459762487102?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/7743923459762487102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=7743923459762487102' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/7743923459762487102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/7743923459762487102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/02/mis-abuelos.html' title='MIS ABUELOS'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RccWVj6-uGI/AAAAAAAAC_M/tFjMmWO3R2g/s72-c/abuelo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-5185764619004858893</id><published>2007-02-03T09:52:00.000-08:00</published><updated>2007-02-06T01:38:56.390-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='erotismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ternura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>GLORIA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RchMhT6-uHI/AAAAAAAAC_Y/jWnOcapOvVg/s1600-h/gloria.bmp"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RchMhT6-uHI/AAAAAAAAC_Y/jWnOcapOvVg/s320/gloria.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5028353119126206578" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RcTNHz6-uFI/AAAAAAAAC-8/cNki2KqXeDM/s1600-h/DES1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 150px; height: 1px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RcTNHz6-uFI/AAAAAAAAC-8/cNki2KqXeDM/s320/DES1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5027368618132682834" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Hacia meses que esperaba a que se decretaran las vacaciones escolares. El año inmediatamente anterior la habia visto por primera vez y por primera vez habiamos hablado, como dos adolecentes, de cualquier cosa. Trataba de recordar ese primer encuentro entre las brumas de la memoria, para sorprenderla si volvia  a verla o consciente de  que ellas tienen mayor capacidad que nosotros para recordar estor hechos. Lo cierto es  que solo recordaba vaguedades; seguramente hablaríamos  del calor que hacia, de los amigos comunes, de la verbena del día anterior o quizás de volver a vernos. No. No creo que hubiéramos concertado ningún encuentro. Si recuerdo  que los chicos revoloteábamos  a su lado como  las abejas  cerca del panal .Lo cierto es que la conocí días antes de terminarse el periodo vacacional y nuestro encuentro fue rápido y fugaz dejándome impresionado su belleza y simpatía. Su piel color canela, su sonrisa suave, sus dientes blanquisimos y bien dispuestos, sus labios carnosos y sensuales y sus ojos expresivos y alegres me seguían a todas partes; su taconeo,el ir y venir de sus caderas, sus piernas largas y bien contorneadas y su cintura suave y fina eran, en las noches, dulces onirodinias y amargos despertares y no pocas veces causa de sueños húmedos... Y masturbaciones intempestivas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba de viaje de vuelta, miraba la carretera con avidez y tenia la sensación de avanzar con mucha lentitud. Cuatro horas nos separaba la distancia. Cuatro horas convertidas  aquella tarde en una eternidad. Antes, cuando venia de vacaciones a visitar a los abuelos, no tenia ninguna prisa, dejaba pasar el tiempo, alegre, contemplando el paisaje y permitiendo que el olor del campo, a musgos líquenes y flores , me invadiera.Hoy, señuelo que golpea en mis odres, eco de su voz, visiones de verla y sentirla cerca me traían crispado, acelerado y sudoroso...El erotismo es una fiesta de feliz regocijo que no siempre termina como quisiéramos. El erotismo es subversivo y transgresor, y, en el mundo de hoy, donde los valores  comienzan a perder su original significado, el erotismo ha comenzado a perder su carga transgresora que le es connatural y se ha convertido en un entretenimiento pasajero y anodino: En el amor hay que matar o morir. Es una entrega donde ha de dejarse todo,  hasta la muerte, como en un juego peligroso  en que se puede alcanzar  la plenitud de los sentidos o su completa destrucción. En estas disquisiciónes  mentales me encontraba cuando el bus en que viajaba tomo un largo recodo de la carretera y, al tomar la recta, apareció su casa a la sombra de un  frondoso almendro. Rápido mire por la ventana, contigua a mi asiento, pero fuera de la casa no había nadie,no la vi. Tampoco debía estar en el patio por que no  me esperaba. No sabia  siquiera que hacia meses mi espíritu no tenia ni paz ni sosiego...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Domingo. El cielo estaba profundamente azul.Los naranjos despedían suaves olores  de azahares y las calles comenzaban a llenarse de gente. No se si fue el calor de la época estival lo que  me saco tan temprano de la cama o mi propio calor interno, ese fuego insólito que nos predispone  a exaltarnos ante la tersura de una flor o la robusta redondez de un fruto.¿ O fueron las campanas de la iglesia llamando a misa de siete? Quizás... quizás. Lo único cierto es que  estaba a las siete de la mañana parado en el atrio de la iglesia observando el ingreso de las gentes a la plaza que se apresuraban a entrar a misa.Gloria no aparecía,deseaba adivinar su rostro debajo de cualquier mantilla. Miraba con descaro los cuerpos de las mujeres en la esperanza de encontrar su cuerpo. Con el ultimo repique de campanas me aventure en la  gran nave de la iglesia y lentamente, con ojo avizor, recorrí banco por banco, cara a cara, hasta convencerme de que tenia que esperar hasta la misa de diez para poder verla. ¡Dios,cuanto tormento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidido tome el camino de Campo Alegre,bajo el sol canicular, para salir a su encuentro. En cuanto empece a caminar vi la vida diferente, con una especie de esperanza ilusoria, si se quiere,pero desconocida horas antes. La decisión fue oportuna. No paso mucho tiempo, en el río, la encontré refrescándose los pies. La mire intensamente, titubeando me acerque, sin pronunciar palabra, sorprendido de mi mismo y de mi atrevimiento.Gloria me miro de frente, sin manifestar sorpresa, como si mi presencia en el lugar fuera natural, me sonrío y se levanto a saludar. Yo la tome entre mis brazos, la apreté contra mi pecho. Gloria gimió:-¡Me haces daño! ¡No! 'No! ¡Ahora no!.. Y me aparto empujándome de su lado. Alegre y risueña echo a correr indicándome que la siguiera que íbamos  a misa de diez...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Gloria para! -le grite- ¡ son las siete y treinta!. Tenemos tres horas por delante y, ademas, hace muchos meses que no nos vemos. Ven. Le tome  de la mano, la oprimí contra mi pecho y se dejo llevar por la fuerza interna de su deseo. Gloria luchaba por liberarse de si misma, del peso de sus creencias, de sus fantasmas interiores. Era consciente del despertar de sus instintos, y, adivinaba que detrás del tupido manto del pecado, el sexo debía ser una fiesta donde se ocultaban los fantasmas del deseo. Sentía  que algo dentro de si había cambiado, algo extraño que dominaba su carácter, que la enardecía. Yo la mantenía a mi lado, ansioso,y ella lentamente perdía los ánimos para seguir luchando...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mire a mi  alrededor. Mi vista penetro en los densos cafetales que teníamos al frente y la convide a dirigirnos hacia ellos, vamos, le dije. ¡Vamos allá! ¡Vamos allá!  Me detuve, volví a mirarla intensamente. Gloria me miro a los ojos. Nos miramos con los ojos brillantes, codiciosos y enamorados. Gloria se abandono en mis brazos, nos besamos y dijo: ¡ vamos allá!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cafetales tupidos, enzarzados, abrazados entre sí,cargados de pequeños y abigarrados frutos rojos dispuestos en racimo, olor dulzón de fruto maduro fermentado, excitaban el olfato. Los guacimos altos y cerrados impedían, exuberantes, que los rayos del sol penetraran por entre el ramaje. Se diría que a hurtadillas el astro nos miraba. Difícilmente encontramos un lugar abierto. A la vera de un ocobo y un palmichal se abría un pequeño claro cubierto de musgos y olor a líquenes y helechos. Tendí sobre el musgoso lecho la ruana de lino blanco y la invite a sentarse a mi lado, bajo los guacimos , a la sombra del palmito e invadidos por  el perfumado ambiente de helechos y fruta fermentada. Entre la espesa fronda eramos dos animales en celo rendidos de caricias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos perdido la noción del tiempo y del espacio.Solo existíamos los dos.El mundo exterior no hacia parte de nuestras apetencias y deseos y por lo mismo no existía. Vivíamos una fantasía digna de las mil y una noches acosados por el deseo y la imaginación esos fantasmas que erotizan el espíritu y lo humanizan o lo convierten en un ser irracional. En medio de la vorágine , ocultos de observadores ocasionales, la besaba, lentamente deslizaba mis manos bajo su blusa, su piel tersa y suave invitaba a las caricias; desabroche su corpiño y palpe sus senos firmes de mullidas carnes. Gloria, quieta,transportada,dejaba hacer,inerte,salvo por un temblor lento y rítmico de su cuerpo y por su respiración entre cortada. Daba la impresión de estar sumida en un profundo sueño totalmente entregada. Yo, electrizado,incansable, la recorría, exploraba con mis manos todo su cuerpo, sus mas secretos rincones. Le quite los zapatos, le acaricie y le bese los pies, subí lentamente por sus piernas a pequeños y tiernos mordiscos,y, ella, pudorosa las apretaba, impedía que mis dedos penetraran  su misterio. Yo insistía... acaricie su vientre liso y firme, su pubis,por entre las blancas bragas,de bello  de seda ensortijado que se enredaba entre mis dedos. Gloria despertaba al lento ritmo de las caricias. Nuevas y extrañas sensaciones subían a oleadas por sus entrañas. Su cuerpo tenso se relajaba, la invadía la lasitud, la entrega. Sus piernas cedieron lentamente, indolentes, receptivas a las caricias. Con ternura le quite las bragas y quede alucinado ante su cuerpo desnudo. Su piel húmeda olía a clavos y a canela. Ahora era yo quien temblaba. Mi cuerpo se fundía. Mi cabeza, demente, busco alivio en su regazo. Gloria tomo mi cabeza y meso tiernamente mis cabellos. Nada interrumpía aquel silencio..."¡La selva negra y mística fue la alcoba sombría!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yacíamos quietos,imperturbables, pensativos sobre el verde musgo, bajo el palmito, escondidos a la luz del sol.Ahora estábamos serenos. Nos mirábamos de frente, sus ojos, como los míos, expresaban ternura y el deseo ardiente de poseernos. Sus manos inexpertas desabrochaban mi camisa mientras yo pasaba  las yemas de mis dedos sobre la comisura de sus labios carnosos y mis ojos se perdían en la asombrosa y profunda negrura de los suyos. Con risas cómplices me ayudo a sacarme el pantalón. Desnudos, nos apretamos el uno contra el otro,comunión de los cuerpos y las almas, rito inicial de entregas presentidas. El calor de los cuerpos se abrió en flor, se estremecían. Mis manos se deslizaban lentamente, a ciegas,  entreteniéndose en sus senos, en sus pezones firmes y erectos, en su ombligo, y, prontas, cálidas, acariciando su pubis. La base de sus piernas comenso a separase y cansina, suave, mi mano acaricio su sexo, flor apenas entre abierta  , fruto maduro y fermentado que éxito mi deseo. Mis manos  vagabundeaban ávidas de placer sobre la orografía de su cuerpo. Nos besamos repetidamente, bese todo su cuerpo sensible, laberíntico y fértil.Su carne inocente me pertenecía. Es el demonio interior que hay en el otro lo que admiramos y nos sorprende, el idealismo, la imaginación y la sublimación de los deseos. Ella respondía a mis caricias con una ternura no exenta de masoquismo en su rendida entrega: Me besaba la cara, el cuello ,los ojos;me mordía los dedos y los labios. Yo sentía que mi sexo se henchía dolorosamente, enervante, presto a explotar. Le tome una mano mano y la puse al rededor de mi miembro. Lo tomo con suavidad y sin codicia comenso a explorarlo del glande hacia abajo hasta el escroto y regresar al glande, frotándolo suavemente hasta dejarme inmóvil con su pezón entre mis dientes entre abiertos.Retire cariñosamente  su mano de mi miembro y, despacio, la coloque de espaldas, metí mi pierna derecha entre sus piernas, las abrí lentamente dejando al descubierto mi apetencia y la penetre en silencio como quien penetra la paz de la tierra. Mi cuerpo estaba en ella con sumido y ella estaba en mi porque yo estaba en ella. Lentamente nos movíamos apurando las ansias en rápidos espasmos, en pequeños suspiros,en pausados gemidos. El éxtasis iba in creccendo, los movimientos se hacían mas rápidos y rudos. Gloria sentía como crecía el pene en su interior y como el ir i venir  de los cuerpos se convertía en un huracán interior que la desquiciaba.Extraño y sutil hormigueo que avanzaba por su espina dorsal, remolino de gratas sensaciones ascendiendo y descendiendo a través de  todos los tejidos hasta la invasión total de la conciencia en un fluir de líquidos y espasmos suaves que le arrancaban gemidos a lo mas  hondo y profundo de la vida. Yo, apuraba voraz sus últimos besos con los últimos envites de mi cuerpo, que rendido y exánime, entregaba su ofrenda a la mujer amada como un guerrero rendido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, vencido por los años, el tiempo, el silencio y la distancia,todo son recuerdos de días idos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Temblabas y eras mía bajo el follaje espeso,&lt;br /&gt;una errante luciérnaga alumbro nuestro beso,&lt;br /&gt;el contacto furtivo de tus labios de seda...&lt;br /&gt;La selva negra y mística fue la alcoba sombría&lt;br /&gt;En aquel sitio el musgo tiene olor de reseda..."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-5185764619004858893?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/5185764619004858893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=5185764619004858893' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5185764619004858893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5185764619004858893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/02/gloria.html' title='GLORIA'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RchMhT6-uHI/AAAAAAAAC_Y/jWnOcapOvVg/s72-c/gloria.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-7624204861272828019</id><published>2007-02-02T05:19:00.000-08:00</published><updated>2007-02-03T09:46:21.846-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tierra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='seminario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='generosidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>ABRAHAM, DEL UTERO AL SEPULCRO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RcM62T6-uDI/AAAAAAAAC-k/NrW-V3dTbQI/s1600-h/muerte+de+estrella.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RcM62T6-uDI/AAAAAAAAC-k/NrW-V3dTbQI/s320/muerte+de+estrella.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026926313810606130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Era muy niño,provenía de tierras cálidas,y aquí, en el altiplano, a dos mil setecientos metros de altura, el frío, no le permitía tener quieta la mandíbula haciéndole castañear los dientes compasadamente.La ropa que llevaba encima si escasamente le servia para cubrir su cuerpo pero no para protegerlo de las bajas temperaturas.Temblaba, tenia las manos ateridas,casi congeladas y la nariz aprecia una fuente congelada en lento deshielo. Sus ojos lo escrutaban todo. Era la primera vez y también la ultima  que venia a la capital.Los altos edificios, los coches, las gentes apresuradas y el ruido monstruoso de la ciudad lo asustaban. Añoraba su lar nativo.Se sentía mas seguro en la espesura de la selva tropical, con sus peligros conocidos, que ante esta vorágine de muros de hormigón, de coches y de gentes  en alocada carrera hacia ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su tío le llevaba al  seminario donde, gracias a una beca concedida por los jesuitas,continuaría sus estudios. No iba muy contento.No entendía por qué no podía seguir viviendo en el pueblo, ni por qué la peste que asolaba el país de sur a norte, había matado a sus padres. Tampoco entendía la actitud de su tío de llevarlo al seminario. En la escuela, le decía, puedes seguir estudiando. Pero no. ¡Al seminario! No lo entiendes hijo, le replicaba el tío,en casa no puedes quedarte y a donde vas te harán un hombre de bien. Tus padres, desde el cielo, estarán orgullosos de ti y yo pagare los gastos  que la beca no cubra, con la administración de tus bienes, porque ahora, lo que pertenecía a tus padres es tuyo y yo lo cuidare hasta cuando tengas la edad de administrarlo . El niño nada entendía, en su fuero interno se sentía castigado, triste y humillado. Nada de lo que veía le hacia cambiar de idea, al contrario, comenzaba a odiar la ciudad sin apenas haberla conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desplazamiento desde Bogotá, al seminario de Zipaquira, fue lento y tortuoso. El Auto-bus iba de tumbo en tumbo, por entre una nube de polvo que impedía respirar y admirar el paisaje sabanero del que le habían hablado también,y, que ahora, solo se vislumbraba detrás de la tormenta de tierra levantada por el vehículo  en su tenas avance. tenia la esperanza de conocer la Catedral de Sal pero la noche se les echaba encima, el frió arreciaba y una pesada calima, propia de los paramos, se esparcía lentamente impidiendo a la berlina avanzar con mayor rapidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zipaquira esta situada al norte de Bogotá, sobre la sabana, de clima frió, alta pluviosidad, buenos pastos excelentes productos  agrícolas y ganaderos, la mina de sal, gentes  introvertidas, cristianas, conservadoras y pusilánimes.El bus arribo al poblado bajo una llovizna pertinaz y en medio de los gritos de las vendedoras de viandas, de loterías,de piedras de sal y replicas de la  Catedral, única en el mundo por sus amplias naves, imágenes, columnas y muros de sal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se apearon del bus, Crisostomo pregunto al primer transeunte que paso a su lado por donde se iba al seminario. La respuesta fue fria y rapida :"Coja buste puay pa rriba y guelba  a preguntar". Crisostomo fruncio el ceño, tomo el niño de la mano e inicio el ascenso hacia el seminario. Nadie mas se cruzo en su camino. Las puertas  y las ventanas de las casas, a diferencia de su pueblo natal, permanecian cerradas. El pueblo parecia desierto y solo interrumpia aquel sepulcral silencio el ladrido de los perros .El niño estaba cansado. Lo tomo entre los brazos y apuro el paso  por un camino siempre en ascenso.El frio calaba hasta los huesos  y la ruana que llevaba puesta no era suficiente para contenerlo. Al final del camino, entre altos cipreces, se divisaba el campanario entre las densas brumas; la torre del campanario superaba en altura al resto del edificio y en la parte mas elevada, debajo de las cornisa del campanario, sobre las gruesas paredes, se empotraba un reloj de gran tamaño  que le recordaba diariamente a los  habitantes del pueblo que la vida es  pasado y futuro, perspectiva sin la cual el presente no tiene sentido o, en todo caso, la vida no se vive del todo o se vive sin darse cuenta que vive. El edificio del seminario es una construcción de cuatro plantas flanqueado por sendas hileras de  viejos eucaliptos  que se iban estrechando para formar un camino de unos trecientos metros que daba acceso a su amplio y empedrado patio adornado con frondosas macetas de margaritas y geranios. En el centro del patio, rodeado por una fuente y sobre un pilar de piedras toscas, bien dispuestas,se rescontraba  colocada una estatua de bronce bruñido  de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a la entrada, ante los inmensos eucaliptos, con la tristeza reflejada en el rostro y en medio del caliginoso ambiente, Crisostomo creyó prudente explicarle a su sobrino, entre zancada y zancada, que la compañía de Jesús había sido fundada en Roma por el año de Dios de mil quinientos cuarenta, por un español nacido en Guipuzcua, llamado Ignacio de Loyola y que era el fraile que representaba la estatua. El niño miro al fraile de la estatua y luego a su tío sin comprender  nada. Subieron  por una  amplia escalera de piedra pulida  que conducía a  un portón   de pesadas hojas de madera lustrosas y bien decoradas. Golpeo  con un aldabón de hierro colocado allí para dicho menester y espero pacientemente a que abrieran las puertas: Un monje  vestido de riguroso negro   les abrió   y les dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pasen, están en la casa de Dios. Les esperábamos mas temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Llegamos  tarde a Bogotá, dijo Crisostomo, y perdimos el bus de las 12.Gracias a Dios ya llegamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pasen, confirmo el sacerdote, el Prior les espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una amplia sala, cubierta por una gruesa alfombra, presidida por un cuadro, de hasta dos metros de altura, que representaba al fundador de la compañía, sentado detrás de un escritorio de madera maciza , atiborrado de papeles, un crucifijo, una Biblia, las confesiones de San Agustín y una lampara de hierro se encontraba el superior, con un papel en la mano que al verlos exclamo:&lt;br /&gt;-¡Adelante, Abraham, hijo, ya estábamos preocupados por  ti!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levanto de la silla, se dirigió al niño,lo tomo en sus brazos y le beso sobre el cabello bruno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Crisostomo, tome asiento, estará usted cansado, el viaje abra sido muy largo y pesado. No debe preocuparse, todo esta dispuesto, se asearan, comerán y dormirán aquí, así el niño se adaptara mejor a su nueva vida y usted estará mejor, así que pasemos a dentro, les enseñare sus aposentos. Cuando estén listos les estaremos esperando en el comedor.Bajáis al primer piso, en el ala de la derecha, en la tercera puerta, los esperamos. ¡Anden con Dios!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomaron una ducha de agua caliente, se cambiaron de ropas y orientaron sus pasos hacia el comedor, en la primera planta. Ingresaron en un recinto abierto decorado por un cuadro que representa la ultima cena, debajo del cual en una placa de bronce aparecía el nombre de Miguel Angel; en los extremos del local dos grandes candelabros  de seis brazos con sus respectivos velones encendidos  proyectaban las sombras desdibujadas sobre el piso de reluciente madera de guayacán. La mesa estaba colocada en el centro de la estancia,era larga y relativamente angosta para sus proporciones, de madera de roble,maciza y robusta, flanqueada  lateralmente por dos  escaños  donde los frailes se sentaban a comer. El superior tomaba asiento en la mitad de la mesa y los demás le rodeaban. La disposición era la misma que representaba la lamina de la ultima cena, y, como en ella, la cena dispuesta  era ligera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pase, Crisostomo, dijo el Prior, tome asiento, y tu, Abraham, siéntate a mi lado.Deseo que se encuentren cómodos. Como ya habrán observado las camas son pobres y la comida  moderada. A estas horas es mejor una comida suave para evitar las pesadillas y malos sueños. Ahora bien, Crisostomo, ¿como están las cosas por el pueblo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Como en todo el país, Padre. Se acusa de comunistas a los campesinos, de guerrilleros, de facinerosos asaltantes de caminos, de abigeos o terroristas, cualquier  sindicación es buena para que sin juicio previo les condenen, les masacren o les persigan. Usted, Padre, conoce mejor que yo el patio. Yo solo le pido a Dios que cese la violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Crisostomo, algunos comunistas habrá,de lo contrario las autoridades no lo dirían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo conozco, Padre, a todos mis vecinos, he convivido con ellos por mas de treinta años y puedo garantizarle que ninguno de ellos es comunista o guerrillero. No sé que se proponen, pero si  a la peste le ayudamos con la violencia, con la falta de entendimiento y con la mezquindad manifiesta de algunos ciudadanos , poca gente  de bien quedara. Hay hombres,Padre, que impiden  que no se haga lo que condenan para satisfacción de sus propias felonías, y , que al final, no logran todo lo que desean, no por que no lo hayan conseguido sino porque su ambición  jamas quedara satisfecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-quizás tengas razón, Crisostomo, aquí en el seminario solo sabemos de Dios y de salvar almas. La política es otra cosa...Nosotros rogamos por que se ilumine la mente de los responsables públicos. No otra cosa podemos hacer. Sabemos que la situación es difícil y confiamos que nuestra voz, nuestras oraciones  sean escuchadas. De otra parte,en relación con Abraham,todo esta arreglado. Este primer año, para que finalice la educación primaria, ira  al colegio de las Carmelitas Descalzas, aquí, a la entrada del pueblo.Finalizado éste periodo continuara con nosotros en el seminario en calidad de "escolar", luego, hará el "juniorado", el "noviciado" y, si todo va bien, como esperamos,coadjutor espiritual. Sabemos que es un niño listo y esto nos ha animado a darle ésta oportunidad.Solo hay un pequeño problema. Algunos gastos no los cubre la beca y debe cubrirlos la familia, me gustaría saber a quien acudimos para cumplimentar este tramite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Padre, a mí, Abraham los pagara con su propio peculio. Sus padres al morir le dejaron algunos bienes y un centenar de hectáreas de tierra. En tales circunstancias  ese concepto esta asegurado.Yo fui nombrado por sus padres, ante notari0, albacea, y espero cumplir fielmente con mi misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces, Crisostomo, no se hable mas del asunto.Pido a Dios que te ilumine en la administración de esos bienes que servirán a la grandeza de Abraham. Ahora, a descansar, mañana te espera otra larga jornada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crisostomo se detuvo unos instantes mirando el cuadro de la ultima sena y, pensando, que a pesar de todos  los esfuerzos de Cristo por redimirnos, Judas seguía sembrando cizaña por todos los caminos.Salio con el niño en los brazos y subieron a descansar. No podía conciliar el sueño.Sus pensamientos vagaban sin poder librarse de la calima en que andaban sumergidos. Pensaba que la condición  humana tenia  un fondo oscuro y violento  cuya abyección tiene que ver con el alma de la especie;  secreta vocación que reaparece con mas frecuencia de lo esperado cuando creyéndola desterrada por la cultura, la civilización y la fe&lt;br /&gt;reaparece de la profundidad de las entrañas en un confuso tropel de males  y desajustes sociales y personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abraham quedo en el seminario, solo, sin su familia,sin sus amigos de infancia, en un lugar que no conocía y donde las brumas cubrían el pueblo la mayor parte del día. Amaneció y salio al patio. Desde su mirador solo se apreciaba un  espeso colchón de nubes sobre los techos del pueblo, el campanario de la iglesia y un que otro ciprés enseñando sus agudas copas. Nada más.En el patio húmedo y frío Ignacio de Loyola seguía rígido, con la mirada altiva, desafiando el ambiente. Abraham se estremeció de frió y volvió a su dormitorio, se envolvió en una manta, se sentó sobre la cama, miro las paredes limpias y blancas y en silencio lloro de amargura...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quince años pasaría Abraham en el seminario, quince años en los que aprendió todo sobre la vida religiosa, sobre la filosofía escolástica, sobre las dignidades e indignidades del hombre, sobre los seminarios, sobre los conventos y la aparente castidad y misoginia del clero. Allí aprendió que hay mas de ladino que de bondadoso en el comportamiento de muchos. Que es mas  difícil ser  justo que bueno y que es mas fácil aparentar ser bueno que serlo. Comprendió que lo único que identificaba a los seminaristas era la sotana porque en todo lo demás eran diferentes. Al seminario iban los hijos de los ricos y como tal se comportaban. Las diferencias de clase si escasamente se limaban en la mesa de la ultima sena, es decir, ante la muerte. Mientras se pudiera disfrutar apuraban los bienes de la tierra sin ningún recato. Para dolores de cabeza, decían, Aspirina. Los seminaristas pobres difícilmente llegaban al noviciado y los que pasaban tenían que ser como el agua que se adapta al recipiente que la contiene. Se educaba para la clase en el poder y para el poder. La doctrina desde el púlpito iba dirigido al sometimiento de los humildes, se les conminaba a disfrutar de la vida en el mas allá donde los goces seles derramarían a manos llenas mientras los ricos y codiciosos se abrasarían en los infiernos.La verdad es que a los ricos nadie les quitaría lo bailado. Nunca, se decía Abraham, el adagio popular había sido tan certero y se lo repetía a diario para no olvidarlo: "Al que es pendejo aquí en la tierra y en el cielo lo condenan, lo joden aquí, y lo joden allá", pero su alma buena le impedía practicarlo.Jamas entendió la reverencia y el culto que se le tenia a la madre de Dios y la manifiesta misoginia contra las demás mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de quince años  Abraham abandonaba el seminario, lo abandonaba por incompatibilidad en todos los sentidos, lo abandonaba por puro amor a Dios. La casa de Dios, decía,  se ha llenado de mercaderes y la mercadería son los hombres rebajados y humillados, esclavizados y aherrojados a extrañas creencias de paraísos y nirvanas en el mas allá. Explotados en nombre del cristianismo que practican. Colonizados por el miedo, la violencia oficial, el hambre,la falta de trabajo, la carencia de educación y salud, el hacinamiento en cinturones de miseria, prostituidos para ganar un mendrugo de pan, pero reconfortados con la bendición papal que acepta todas estas perversiones, sin inmutarse, como algo natural a las escrituras que dice defender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abraham era un rebelde, un hombre raizal, llevaba consigo el espíritu de la tierra con un entusiasmo religioso. Todo lo adivinaba, lo presentía o lo conocía con un solo golpe de vista.Tenia una sabiduría innata,intuitiva,que desafiaba la razón. Tenia un mundo propio e inmemorial. Era religioso y profano  reuniendo en si mismo el misterio de la Grecia pagana, de lo apolíneo y lo dionisíaco. En síntesis, tenia ángel , duende o demonio que le  permitían llevar tras de si seguidores incondicionales que lo veían respetuosamente superior. Nunca abuso de su preeminencia frente a ninguno de sus congéneres. Su vida fue virtuosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso al pueblo, a su tierra natal, al encuentro con los suyos, rememoro su infancia, el lar de sus padres,la casa,los objetos queridos y olvidados, los arboles, los animales. Todo con su personalidad característica. En el seminario había vivido una realidad ficticia que eclipso, por muchos años, la frontera entre los hechos objetivo y sus propios deseos. Ahora, frente a la realidad, recordó sus tiernos juegos de infancia, el canto suave y melodioso del viento por entre  los guacimos y los cafetales, el cascabeleo de las hojas de los caña dulzales abrasados por el fuego  previo al corte, el croar fuerte y ronco de las ranas que introducía entre los botes de galletas, el vuelo silencioso y ágil del gavilán sobre su presa, los peces de colores en los remansos del río, el canto del ruiseñor, el ladrido de los perros y el dialogo de los insectos cuando muere la tarde... Hacia mucho tiempo que sus demonios interiores no se exhibían sin disfraces...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abraham fue bien recibido por sus coterraneos. Nadie objeto su desicion de abandonar el seminario.No hubo reproches por parte de su tío. La voz solitaria de Don Melquiades transgredía inútilmente la solidaridad de los lugareños señalando a Abraham con el dedo de la ignominia y clamando para que ningún cristiano tuviese relación con el hereje. Abraham nunca tuvo palabras disonantes contra Melquiades, al final, decía, él es el cura, yo, solo un hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abraham vivía como un ermitaño, solo, en so bohio, rumiando su filosofía en su profundidad telúruica. Muchas veces, Crisostomo, cuando lo encontraba ensimismado, arañando en los recuerdos y hurgando en el mas allá, le reconvenía para que se casara. Te falta, le decía, una mujer que te acompañe y te haga la vida mas llevadera. Abraham solo se limitaba a contestar: " Cuando muera ya la encontrare, como yo la quiero, rubia y hermosa, espiritual, amorosa y generosa. Aquí ,tío, no las hay. Ya vera que tengo razón" y sonreía maliciosamente . Crisostomo, entonces, le miraba con tristeza y, quizás, en su fuero interno le daba la razón. El mundo había cambiado demasiado. La ciencia y la técnica   transformaban  todo lo conocido y nadie estaba cierto si para beneficio de la humanidad o para su propio trastorno. En éstas cavilaciones, Crisostomo, tomaba el camino de la hacienda en la certeza de que a Abraham lo asistía la luz...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Diciembre, en la hacienda, se reunía toda la familia. Crisostomo gustaba de pasar las navidades con sus nietos ,sus hijos y con Abraham a quien consideraba un hijo.Las reuniones en estas festividades eran alegres. Se rezaba la novena al Niño Dios.Se preparaban viandas y golosinas. Se bailaba  y se olvidaba ppor unos días el diario trasegar. Abraham estaba triste. No se hallaba  a sí mismo. No jugaba con los niños, como era su costumbre, ni les contaba cuentos. La noche  del nacimiento lloro, se seco las lagrimas y en medio de la reunión, como un arúspice, anuncio: -"Este año me voy para el país de donde nunca mas se vuelve. No nos volveremos a ver... O, quizás si. No lo sabremos. Pero deseo que sean felices por que yo lo seré. Tío, me voy a casar muy pronto. La mujer de mi vida ya me esta esperando". Todos callaron, le miraban sin comprenderle, y, él, aprovechando  la sorpresa inicial se arranco a  cantar y a bailar hasta el amanecer. De la estupefacción se paso a la alegría general. Todos le agradecían a Abraham su genialidad, su generosidad de espíritu. Solo él comprendía que sus días estaban contados...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo año se inicio, para todos en la hacienda, con renovadas ilusiones. Abraham se despidió de todos recordando les que  para las próximas navidades él ya no estaría. Se habría ido. Nadie le tomo en serio. Se fue a su bohio. De allí nunca mas salio.Jamas volvió a levantarse de su catre de campaña. No volvió a recibir comida y solo bebía agua para calmar la sed. Crisostomo lo visitaba con frecuencia, tenia largas conversaciones con él, le llevaba médicos pero todo fue inútil.Abraham mantenía que se iba a casar. Todos en la familia, amigos y vecinos llegaron al convencimiento de que había perdido el juicio. Que estaba enfermo de soledad y de tristeza. Pero él, con una convicción superior a sus ya menguadas fuerzas, se limitaba a repetir que no, que solo se iba a desposar. Una tarde  de luna llena, de primavera en flor, hizo llamar a Crisostomo y le dijo, con una voz inaudible: "Tío, hoy es el día, mi esposa ya esta aquí , es ésta mujer de cabellos dorados, torso eburneo y labios de querubín. Quiero  tío, que seas mi padrino y que nos des tu bendición"  Exhalo un profundo suspiro y murió. Crisostomo dejo escapar unas lagrimas a los diques del ungís y con tristeza recordó los versos del poeta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Señora muerte que se va llevando,&lt;br /&gt;todo lo bueno que en nosotros topa,&lt;br /&gt;y solos, en un rincón  vamos quedando,&lt;br /&gt;los otros, gente misera de tropa&lt;br /&gt;de alma de trapo y corazón de estopa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-7624204861272828019?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/7624204861272828019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=7624204861272828019' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/7624204861272828019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/7624204861272828019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/02/la-muerte.html' title='ABRAHAM, DEL UTERO AL SEPULCRO'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RcM62T6-uDI/AAAAAAAAC-k/NrW-V3dTbQI/s72-c/muerte+de+estrella.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-8554393717829308449</id><published>2007-02-01T04:23:00.000-08:00</published><updated>2007-02-03T09:47:48.720-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='politica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dolor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='resignacion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='campesino orgullo'/><title type='text'>ABRAHAM</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RcHcEj6-uBI/AAAAAAAAC-U/GJgy7MOganc/s1600-h/Manos-Trabajadoras.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RcHcEj6-uBI/AAAAAAAAC-U/GJgy7MOganc/s320/Manos-Trabajadoras.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026540630042392594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Siempre bajaba por el camino del silencio silbando.Llevaba la camisa desabrochada de la cintura para arriba. Mostraba un tórax moreno y lampiño.Era un hombre de complexión fuerte, bien &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;musculado&lt;/span&gt;, de pelo castaño y riso, formado a las labores del campo.Podría decirse de él que era un hombre rudo. Pero, bien mirada su cara,era de facciones finas y ojos soñadores.Se diría por su manera lenta de andar, segura, a pie descalzo, que quisiera hollar la tierra para dejar su impronta en ella, para marcarla, señalizando su territorio. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Abraham&lt;/span&gt; se dirigía a su rancho, como todas las tardes,con el sol a las espaldas y un trino de ruiseñor en el ambiente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio se encontraba sito entre los ríos Las Sardinas y La &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Guacimalera&lt;/span&gt;. El primero cruzado por el puente nuevo, de amplios arcos de hormigón,y, el segundo,por el puente de hierro, el puente viejo, el de los enamorados en las tardes  azules de abril. Los ríos corren apretados y tumultuosos entre las gargantas que le sirven de lecho. Bajan henchidos, amenazantes, espumosos, en una danza loca de remolinos furiosos por entre las rocas. Mas adelante se serenan en los meandros, ora, se ponen nerviosos en los rápidos y luego avanzan aterciopelados, bañan las riveras y acarician, tibios, las verdes hierbas de su entorno para ir a morir  como dos afluentes mas del gran río de la Magdalena. Cuando se inicie el verano, cuando cesen las lluvias, aparecerán aquí y allá, en el lecho del río, isletas de cieno y juncos, las ranas cantaran al atardecer hasta bien entrada la noche y los niños, con improvisadas nasas, se dedicaran a pescar las pocas sardinas que aún quedan y que le dieron nombre al río. Los pastores bajarán los ganados a abrevar  y llenarán las odres de agua para su sustento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta época, las acacias espinosas son mas verdes y robustas, los almendros de hoja ancha se esponjas con su florescencia, los &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;guacimos&lt;/span&gt; proporcionan sombra a los paseantes domingueros y los &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;playónes&lt;/span&gt; del río se llenan de gente que se refresca en sus aguas. Una iguana salta por entre las piedras y es la alegría de los niños, y , abajo, en la pequeña cascada, se escucha armonioso el ruido seco del ariete que sube el agua por la ladera de la montaña para ser utilizada en los lavaderos de café o en los entables, donde se cuece a fuego lento el zumo de la caña de azúcar, para convertirla en &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;panelas&lt;/span&gt; o melaza que servirá de sustento al hombre y a sus rebaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la carretera, de tierra pisada, mas camino de herradura que &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;carreteable&lt;/span&gt;, se va por un túnel verde formado por la masa arbolada que sirve de sombrío a los cafetales arábigos, cuando no, la tupida masa de los caña &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;dulzales&lt;/span&gt; a lado y lado de la calzada sirve de guía hasta desembocar en  &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Chaguaní&lt;/span&gt; por entre una  hilera  doble de  guayacanes rosados y amarillos y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;cámbulos&lt;/span&gt; y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;gualandayes&lt;/span&gt; que le dan carácter y entidad al poblado.Las casas en él son  de estilo &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;co&lt;/span&gt;&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;lonial&lt;/span&gt;, altas y amplias, con bellos jardines internos donde reinan las orquídeas, las azaleas y los azahares que perfuman el ambiente haciéndolo suave y amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo es pequeño de no mas de mil quinientos habitantes. Las casas, en el centro, se amontonan en hormiguero y mantienen puertas y ventanas abiertas para aprovechar las corrientes de aire que ventilen el ambiente y lo hagan mas fresco y llevadero. Hacia las afueras las construcciones son un poco mas &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;anárquicas&lt;/span&gt;, amplios terrenas han sido urbanizados y sus propietarios han construido modernas viviendas con vistosos jardines, piscinas y lagos para veraneantes. En el pueblo todos se conocen y conviven en armonía independientemente de si se es liberal o conservador y mientras se respeten las formalidades de los creyentes, las buenas costumbres y las leyes, que según afirma el alcalde, nos hacen bien a todos, reinara la concordia. Cualquier desaguisado romperá necesariamente el débil equilibrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había sido siempre así. habían habido guerras y revueltas que todo lo habían convulsionado. Las &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;degollinas&lt;/span&gt; entre liberales y conservadores hacían parte de la historia reciente del poblado y de la nación entera. Odio y paz, paz y odio habían sido el menú diario durante largos periodos. La paz, cuando se conseguía, se respetaba, se hacían alianzas entre familias y las asperezas de otros tiempos desaparecían como por ensalmo. La herencia &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Panche&lt;/span&gt;, de hombres guerreros, que llevaban en su sangre aparecía de tarde en tarde. No basto, no fue suficiente la guerra a muerte desatada por los conquistadores españoles para someterlos y enseñarles las "buenas costumbres" de los aventureros; la lanza y la espada dejaron para siempre y seguirán dejando su impronta imborrable en las oficinas del consistorio municipal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las gentes de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Chaguaní&lt;/span&gt; no eran ni buenas ni malas, eran y siguen siendo gentes tranquilas, trabajadoras, creyentes y sobre modo orgullosas, respetuosas y un tanto, cuando a ello se les obliga, belicosas. No gustan mucho de alcaldes, de curas, de abigeos ni ladrones. Cuando cualquiera de estos gremios se excede las olas se encrespan y el &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Panche&lt;/span&gt; que llevan dentro disiente, primero con la razón, ágil y cortante, y, luego, con su recio y altivo carácter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los domingos son una fiesta. Los campesinos llevan los frutos de la tierra al mercado para venderlos a los lugareños. En la amplia plaza, en la explanada, frente a la iglesia del Señor de la Salud, por el levante, formando una ele, haciendo esquina con el camino del matadero, se arman los tenderetes de todos los colores y entre gritos, canciones procedentes del bar de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Aniceto&lt;/span&gt;, las campanas de la Iglesia llamando a misa de diez y las reconvenciones del alcalde para que se paguen las contribuciones municipales, se oyen los cantos de los gallos, los gruñidos de los cerdos, el mugido de las vacas, el valar de las ovejas, los gritos de los quincalleros, los zapateros, los ropavejeros, los vendedores de paraísos y nirvanas, los mendigos, la &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Lola&lt;/span&gt;, la gitana, pregones de rezos , ofreciendo ungüentos y artificios contra todos los males o rehacer los virgos deshechos sobre los playones de la &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Guacimalera&lt;/span&gt;. También se escucha la voz zalamera de Armando, que reparte sonrisas a diestra y siniestra, en busca del boto que habrá de llevarlo a las altas esferas  del partido liberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la parte baja del silencio, en la falda de la montaña, frente a un frondoso &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;yucal&lt;/span&gt; y a una esbelta mata de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;guaduas&lt;/span&gt;, en la pequeña explanada de los  remansos, donde se oye cantar el río y crecen con fuerza los arrayanes, en un pequeño &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;bohio&lt;/span&gt;, rodeado de flores del campo, pomares y naranjeros, un perro &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;bravo&lt;/span&gt; y un gato, gallinas y patos, un loro revolucionario, un pequeño hato, y, a la sombra de un mango frondoso, rodeado por un bancal de piedras pulidas donde hacer la siesta, vive &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Abraham&lt;/span&gt;, solo y en silencio, cavilando el día a día, cuando no , profundo, el mañana y el ayer. Afirma que el presente pasa raudo, que el pasado y el futuro están cada vez mas lejanos como si jamas hubieran sucedido y, por ello, todo lo que no es hoy nos parece sumido entre las brumas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos  los vecinos, los domingos, con los primeros cantos del gallo, se levanta, toma el camino del río y se purifica en él. Después de unas cuantas abluciones y algunos ejercicios de respiración agradece el lirio del alba, el trino de los pájaros y su personal alegría de vivir un día mas. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Abraham&lt;/span&gt; no era un campesino corriente. Hacia vida de ermitaño por convicción. Estudio en el seminario desde que su tío &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt;, hermano de su padre, lo llevo, a la edad de siete años, cuando fallecieron sus padres. Allí, en el frío del &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;altiplano&lt;/span&gt;, aprendió las primeras y las ultimas letras, los sin sabores de la vida, la autoridad y la mezquindad del prior, los valores cristianos, entre comillas como él afirmaba, el antiguo y el nuevo testamento, a &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;Jose&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Maria&lt;/span&gt; Vargas &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Vila&lt;/span&gt; en sus noches de insomnio, a los autores clásicos y, como niño díscolo que fue, el &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;onanismo&lt;/span&gt;, por el cual sufrió  muchas reprimendas, actos de contrición y propósitos de enmienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;Abraham&lt;/span&gt; salia por el camino del silencio, por entre los cafetales umbríos silbando, acompañado por un coro de chicharras que callaban a su paso y luego, pisando sus talones, arrancaban con mayor estrépito. En la casa de la hacienda, su tío &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt;, por la algarabía acompasada de las chicharras, sabia que se acercaba, y sin mas, ordenaba  una jícara de chocolate y una &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;arepa&lt;/span&gt; de maíz pelado que serviría de prologo a la conversación de siempre. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;Abraham&lt;/span&gt; entraba al amplio patio por los lavaderos de café, pasaba luego por los patios de secado que lo conducían a la cocina, donde Diva, se esforzaba en preparar el desayuno del patrón y la peonada. En la mesa pedía,costumbres del seminario, la bendición del tío y se sentaban a manteles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dialogo siempre giraba al rededor del hombre o de Dios, del partido liberal o el conservador, de las autoridades civiles o militares, del cura o de Armando, de los comunistas o de las guerrillas, de la policía y sus bandas de sicarios, de bandoleros o abigeos, de la dictadura y sus secuelas y de los hombres, mujeres y niños &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;victimas&lt;/span&gt; inocentes de la violencia oficial. Se hablaba con generosidad, sin resentimientos, pródigos de buena fe. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt; lo hacia desde su profunda fe cristiana y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;Abraham&lt;/span&gt; desde su  acendrado pero humano antropocentrismo. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;Abraham&lt;/span&gt; en estas sesiones siempre se prometió no enojar a su tío, hablaba poco y asentía mas que  oponer sus propios criterios. Escuchaba atento las reconvenciones de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ve con Dios, - le decía a &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;Abraham&lt;/span&gt;- , era el deseo de tus padres. Se formal y obedece, cumple las leyes de Dios y cumplirás las leyes del hombre. Reza cuando dudes o estés en peligro. Era un largo etcétera que preparaba  a &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;Abraham&lt;/span&gt; al camino del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt; obraba así por cuanto quince años atrás, tristes imágenes de su memoria, había visto como los godos destripaban a las parturientas y ensartaban los fetos a bayoneta calada como tributo de limpieza y honra para su partido y la iglesia; vio desde la sombra de los cafetales, como la policía y unos cuantos civiles, apodados los &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;chulavitas&lt;/span&gt;, hacían fila, mientras vociferaban las mas sucias bajezas, violando indiscriminadamente a niñas y adolescentes, mujeres y ancianas, que de tanto "medirles" las entrañas mostraban sus partes púdicas hinchadas y ensangrentadas y,a falta de mayor horror, a las mas viejas las empalaban por que su sexo, inerte, ya no &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;servia&lt;/span&gt; a los instintos animales de la pandilla. Las mas jóvenes seguían siendo asaltadas hasta que quedaran en cinta, para humillación de sus padres y hermanos y del partido liberal. ¡Para que parieran godos al servicio de Dios y el partido conservador!  Fue testigo presencial de la matanza  en la iglesia del Señor de la Salud, donde a quema ropa, en pleno sermón, fueron limpiando de liberales la iglesia sin que desde el púlpito se oyera la voz de Dios ni la protesta de los fieles conservadores presentes. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;Crisostomo&lt;/span&gt; recordaba, con &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;lagrimas&lt;/span&gt; en los ojos, como salvo su vida escondido en el confesionario y como, desde aquel &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;dia&lt;/span&gt;, juro dedicar el resto de su vida a trabajar por la paz y la concordia entre hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminado el desayuno &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;Abraham&lt;/span&gt; se despedía, tomaba el camino del pueblo por entra la masa arbolada que cubría la carretera y a paso lento, silbando, a pie descalzo, hollaba el camino hasta llegar a la casa de misia &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;Circuncia&lt;/span&gt;, cita al otro lado del puente de las sardinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera parada &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;Circuncia&lt;/span&gt;, anunciaba a su llegada. Los campesinos allí presentes le saludaban,le ofrecían un guarapo dulce y se aprestaban a escucharle. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;Abraham&lt;/span&gt; tomaba la palabra, siempre traía un mensaje de esperanza, una voz de aliento y la voluntad inquebrantable de animarles a seguir adelante así no tuvieran le suerte de recoger los frutos de su esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En la iglesia, les decía, y en la plaza aprendan a escuchar. No olviden que los poderosos, de cualquier pelambre, les pedirán que sean bondadosos para poder vivir a costa de su bondad; les pedirán que sean  virtuosos para que cultiven " sus virtudes" y no las vuestras; les pedirán que sean modestos para que no les hagan sombra y no sean causa de molestias; les pedirán que tengan fe en el mas allá para alimentar mas su codicia;les pedirán y exigirán respeto  a sus normas para mantenerlos sometidos y humillados,y, por ultimo, intentaran dividirlos y debilitaros para que no puedan avanzar. No olviden jamas que el ángel que llevamos dentro tiene que convivir con el demonio con quien comparte, en precario equilibrio, nuestra condición humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le escuchaban pero no le entendían. Asentían sin saber jamas por qué. En el fondo le daban la razón como ofrenda a su propia sin razón. Solo le comprendían cuando hablaba del partido liberal o de  los godos, cuando les reconvenía para que vivieran en paz, cuando les hablaba de amor y del sexo, de la importancia del control natal, contrariando las enseñanzas de Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;Homo&lt;/span&gt;, el cura, que los conminaba a parir muchos hijos para el servicio de Dios y de la Patria, amenazándolos con anatematizar a quien incumpliera los preceptos de la iglesia. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;Abraham&lt;/span&gt;  se levantaba de la mesa, se despedía de todos con un - ¡Hasta pronto &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;Circuncia&lt;/span&gt;!-  y seguía su camino rumbo al pueblo y al mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alcalde era un hombre gordo, de ojos abotagados y pequeños, como los ojos de los pequeños dragones de las filipinas, extraviados como su carácter, lento y pesado al andar como los elefantes y de un resoplar ruidoso al hablar como si las palabras se le atragantaran en la garganta y salieran luego a presión, bufando, en busca de su interlocutor ocasional,  que era generalmente un campesino humilde y analfabeta, quien tenia que escuchar una reprimenda sin sentido y aguantar su aliento hediondo como sus malas intenciones. Reafirmaba su poder de burgomaestre, paternalmente, golpeando suavemente las mejillas del conejillo de indias de turno, con sus manos regordetas y sudorosas, como si de un bautismo se tratara,y, cansino, hacia el recorrido de los tenderetes recogiendo el tributo municipal y el mercado de la semana, que le salia gratis, gracias al miedo de los mercaderes y a su mala fe en virtud del poder que detentaba. Buscaba, a la vez, ávido y codicioso a Angelines, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;giranta&lt;/span&gt; de bajo vuelo, con quien los domingos por la tarde yacía hasta el anochecer sobre una cama de hierros enmohecidos que mal soportaban el &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;retorcer se&lt;/span&gt; de los  vientres en una violenta lucha de raíces, espasmos y ruidos feroces. Odiaba encontrarse con &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;Abraham&lt;/span&gt;. Lo odiaba por renegado, por haber abandonado el seminario,   por  haber olvidado a Dios. Lo odiaba, porque según él, era un comunista que envenenaba a los campesinos con sus predicas extrañas o un liberal, como los renegados de Loma Larga y Campo Alegre, que habían recibido el domingo anterior el anatema de Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;Homo&lt;/span&gt;, por paganos y libertinos y por levantarse en armas contra las autoridades, según  afirmo, en la homilía de las diez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_63"&gt;Abraham&lt;/span&gt; entraba al poblad en silencio, sin hacer ruido, como quien quiere pasar inadvertido. En la plaza, buscaba la sombra de la &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;ceiba&lt;/span&gt;, sentado sobre el bancal de piedra que la protegía. Allí dialogaba con quien quisiera escucharle e invariablemente se sentaba por donde obligatoriamente debía pasar el alcalde, Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;Casildo&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;Materón&lt;/span&gt;, por el placer de verle enrojecer de ira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_67"&gt;Casildo&lt;/span&gt;, le &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_68"&gt;decía&lt;/span&gt;, va usted como los  liberales, rojo, es un buen síntoma...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Calle, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_69"&gt;Abraham&lt;/span&gt;, o lo mando a la cárcel que harta falta le hace. Quince días a la sombra quizás le hagan recapacitar, comunista hijo de puta, ya tendré la oportunidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si Quiere aprender a hablar Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_70"&gt;Casildo&lt;/span&gt;, calle durante un año, dejara, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_71"&gt;también&lt;/span&gt;, de ser un charlatán...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras se cruzaban rápidas. El alcalde no se detenía. Se ponía rojo y los ojos se le inyectaban en sangre, las manos le temblaban y sudaba copiosamente. El policía que le acompañaba le llevaba a la casa consistorial  para que le pasara la congestión con una aspirina y un buen  vaso de agua fría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la misa de diez, Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_72"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_73"&gt;Homo&lt;/span&gt;, buscaba a &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_74"&gt;Abraham&lt;/span&gt; por cuanto se había prometido devolverlo al redil. Se dirigía a la &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_75"&gt;ceiba&lt;/span&gt;, se sentaba a su lado y le pedía con fingida humildad que &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_76"&gt;regr&lt;/span&gt;&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_77"&gt;esara&lt;/span&gt; a la iglesia, a Dios, al prójimo. Le recordaba las enseñanzas del seminario, la fe de sus padres, la bondad de Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_78"&gt;Crisosotomo&lt;/span&gt;, la necesidad de vivir limpio y sin pecado, puro al servicio de Dios.&lt;br /&gt;&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_79"&gt;Abraham&lt;/span&gt; le escuchaba  negando con la cabeza, para recordarle luego, que él, Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_80"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_81"&gt;Homo&lt;/span&gt;, no era un hombre puro. Que los votos de castidad los había perdido con &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_82"&gt;Teodolinda&lt;/span&gt;, una adolescente de diez y seis años, que violo en la sacristía y que luego entrego a las fieras del cuartelillo para que  dieran buena cuenta de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_83"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_84"&gt;Homo&lt;/span&gt; se puso mustio, sus ojos se perdieron en el vacío y negros nubarrones recorrieron su memoria. ¡&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_85"&gt;Teodolinda&lt;/span&gt;!  Una tarde, hace algunos años, no sabia cuantos por que deseaba olvidarlos, se la llevo a la casa &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_86"&gt;cural&lt;/span&gt;  &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_87"&gt;Belarmino&lt;/span&gt;, jefe del partido conservador, para que dispusiera de ella como  a bien tuviera. Era, razones más , razones menos, una renegada de &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_88"&gt;Bituima&lt;/span&gt; y niña aún podía ser reeducada. Hablaron,comieron y bebieron. Bebieron mas que comieron.Las horas pasaban y con ellas la borrachera. Se hartaron recordando jolgorios, zarabandas y añagazas, insidias y tropelías que había dirigido &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_89"&gt;Belarmino&lt;/span&gt; por toda la región. A medida que las horas pasaban, en medio de la cogorza, las bajas pasiones se desataron  en &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_90"&gt;Belarmino&lt;/span&gt;, tomo la niña por un brazo y la arrastro hacia la sacristía, seguido por &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_91"&gt;Hcce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_92"&gt;Homo&lt;/span&gt;, allí le arranco las ropas a la menor, las bragas, el corpiño y lascivo le mordió los senos en flor hasta hacérselos sangrar, la acariciaba el vientre, las piernas y su sexo &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_93"&gt;púber&lt;/span&gt;. Ella lo rechazaba, lloraba y temblaba de horror. &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_94"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_95"&gt;Homo&lt;/span&gt;, miraba y dejaba hacer, hasta que, sin poderse contener, deshaciéndose de la sotana, la tomo en sus brazos e &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_96"&gt;hincandole&lt;/span&gt; violentamente los dientes en un hombro, la violo repetidamente el amanecer. LO saco de su paroxismo &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_97"&gt;Belarmino&lt;/span&gt;, con su voz de buitre carroñero, &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_98"&gt;regresandole&lt;/span&gt; al mundo de los vivos y &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_99"&gt;advirtiendole&lt;/span&gt;:-"&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_100"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_101"&gt;Homo&lt;/span&gt;, al fin tu y yo hemos sellado un pacto de sangre.En adelante seremos hermanos". &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_102"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_103"&gt;Homo&lt;/span&gt; estaba perplejo. Con sangre fría &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_104"&gt;Belarmino&lt;/span&gt; agrego: -"No se preocupe, ahora envió a la policía por estos despojos"-. Se llevaron a la niña al cuartelillo, abusaron de  ella los doce policías de la guarnición y , aclarando el día, la trasladaron a las porquerizas, la desollaron de la cabeza a los pies y hecha una masa  sanguinolenta se la tiraron a los cerdos para destruir, según decían, el cuerpo del delito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_105"&gt;Abraham&lt;/span&gt; lo miraba en silencio, sabia que algo muy oscuro cabalgaba por su memoria y cuando observaba que recuperaba el aliento, que su cara volvía a la color de siempre, le aseguraba con altivez: "-&lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_106"&gt;Ecce&lt;/span&gt; &lt;span onclick="BLOG_clickHandler(this)" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_107"&gt;Homo&lt;/span&gt;,usted sabe que creo en Dios,en mi Dios,pero no en las religiones, porque ellas como los partidos políticos, como los nacionalismos y todos los fanatismos son fuego en el cuerpo, soflama fría e irracional en la cabeza y la boca llena de negros y venenosos vapores como los volcanes. Mi paso por el seminario y por la historia de las religiones me han enseñado que hay Dioses que quieren la desgracia; otros que preservan de la desgracia y otros que consuelan a los desgraciados. Al hombre Ecce Homo, no le queda sino la buena voluntad del hombre, su afán por el amor al prójimo. El cura se levantaba, miraba derrotado a Abraham y avanzaba cabizbajo hacia la casa cural. La tarde caía, otro domingo llegaba a su fin,se levantaban los tenderetes, el clamor de la mañana cesaba y era el momento que aprovechaban los campesinos para departir con Abraham. Lo rodeaban, discretamente se le acercaban y con vergüenza en sus caras, lo interpelaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres  le preguntaban sobre el divorcio y su moralidad, el sexo y los hijos. El matrimonio, respondía, rompe con mucha mas frecuencia de lo que se cree con el orden moral. El instinto sexual no tiene ninguna relación necesaria con la concepción. La concepción solo debe ser el resultado de la libre y responsable voluntad de los amantes, lo contrario es casual, ocasional; los hijos, deben ser hijos del amor, no de la necesidad. Recordad que la impudicia, les decía, no es la desnudez de los cuerpos sino el vestido y que solo se esta en paz con Dios cuando se esta en paz con sigo mismo y con el prójimo. A los hombres los invitaba a ser ellos mismos, a ser orgullosos, a hacer solo las concesiones a las que voluntariamente se obligaran y no a las que otros, los que presumían por la fuerza de dirigir la comunidad, quisieran imponerles. Ante todo estaba la libertad y por consiguiente el respeto a la libertad de  los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre se preocupo por el hombre del campo, por sus limitaciones y angustias. Repetía, con frecuencia, que el campesino no era  el propietario de la tierra, simplemente era el peón.Alquila su brazo para sobrevivir. No tiene derecho a nada,salvo a la libertad de morirse de hambre. En el mundo laboral es una ave de paso. Trabaja de sol a sol y de domingo a domingo. Muere antes de tiempo roído por las enfermedades y los parásitos, el cansancio y el hambre o por un corte de franela practicado por la furia  de las pasiones políticas. Su abecedario es  la azada.Su escuela la cárcel. Su descanso y olvido el aguardiente. Su jubilación el cementerio. Nadie se preocupa de él. Los gobiernos pasan. La alternancia de los partidos en el poder solo ha servido para corromper mas  a quienes lo ejercen y ni dictaduras ni democracias han cambiado nada. Su esclavitud, controlada desde el estado, los lleva a la tumba con el corazón hecho un nudo. Abraham sufría ante las abismales desigualdades y por ello los impulsaba a la rebelión,a luchar por la dignidad de hombres, por la educación de los hijos y por la dignidad de las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último auto-invitado era Armando. Se acercaba sonriente y con dos golpes secos sobre la espalda de Abraham se sentaba a su lado. Los dos simpatizaban en algunos aspectos de la lucha política pero era mas lo que los separaba que lo que los unía.  A pesar de ello, había un mutuo respeto entre los dos hombres, un acuerdo no pactado pero nunca acordado.Armando quería estar cerca de Abraham por lo que este suponía de potencial electoral entre  los campesinos. Abraham se mantenía cerca de Armando porque gracias a él tenia conocimiento anticipado de hechos  que le permitían salvar vidas y obstáculos. Entre los dos existía un pacto tácito que los hermanaba y por el cual todos los domingos  platicaban de lo Divino y lo humano hasta los primeros cantos del gallo, momento en que  se levantaban del bancal y abandonaban la ceiba rumbo a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino de regreso al silencio se hacia lento, pesado y lúgubre. Las cantinas estaban llenas hasta muy entrada la noche. Las reyertas producidas por la embriagues eran frecuentes,y, el burdel de Angelines, se prestaba a toda clase de perversiones. Eran éstas las únicas diversiones que se le ofrecían al campesino para distraer sus angustias y para menguar  su ya raquítica bolsa. Las mujeres  del lupanar  los esperaban por las esquinas y la retaguardia se situaba en el puente de hierro, el de los enamorados, sobre la Guacimalera, donde los mas reticentes, los que habían salvado las primeras alcabalas, caían en la ultima aduana y se entregaban a discreción a los placeres carnestolendicos en los playones del rió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abraham no era ni un santo, ni un asceta . Conoció los placeres de la vida y los apuro en abundancia.Sus años mozos fueron un constante ir y venir de una mujer a otra hasta que comprendió que la vida se le iba de las manos inútilmente. Comprendió que las restricciones del seminario no debían ser el acicate de su libertinaje, sino, salvando lo que se pudiera del naufragio, ser el guía de una vida ordenada al servicio de quien quisiera escucharle.Muchas veces  cuestiono su postura ante el mundo. Siempre se pregunto si lo que hacia era correcto. Veía, con tristeza, que los resultados de sus platicas no compensaban su esfuerzo. Tenia la esperanza de que algún día se hiciera la luz...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las primeras luces de la aurora llegaba al bohio.Gruesas gotas de roció pendían de las hojas y las flores lanzando al espacio destellos de luz iridiscente El perro saltaba de alegría, le lamia las manos, daba dos o tres saltos y se echaba.  Abraham descansaba hasta el próximo domingo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-8554393717829308449?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/8554393717829308449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=8554393717829308449' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8554393717829308449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8554393717829308449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/02/abraham.html' title='ABRAHAM'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RcHcEj6-uBI/AAAAAAAAC-U/GJgy7MOganc/s72-c/Manos-Trabajadoras.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-8801231534977259057</id><published>2007-01-23T09:10:00.000-08:00</published><updated>2007-02-01T03:47:55.241-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libre albedrio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='destino'/><title type='text'>UN EXTRAÑO ENCUENTRO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbZBr2fGTTI/AAAAAAAAC-A/fx5aZUZLO9A/s1600-h/copiade2copyxf2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbZBr2fGTTI/AAAAAAAAC-A/fx5aZUZLO9A/s320/copiade2copyxf2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5023274655994498354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Hay días  que amanecen excesivamente oscuros a pesar  de presentar un cielo azul esplendoroso y un sol canicular en su cenit. Días, en los que la oscuridad que llevamos dentro, supera cualquier expectativa poblando de sombras cualquier esperanza. Días, de  dolor y de angustia, al comprender que en el mundo de hoy, en el que nos ha tocado vivir, hijo de desafueros y refinadas  perversiones, de rifi rafes de poder a mesa limpia, de destrucción de los valores conocidos sin abrir nuevos caminos  al optimismo, no alcanzara nuestra voz, suplicando auxilio, a levantarse del barullo general que arman los que de la rapiña y el saqueo hacen causa común, se sientan a manteles, a regodearse como fieras del banquete que a diario les ofrecen las almas humildes y bien intencionadas...Esto le decía a Ernesto un hombre mal vestido, mal comido, flaco como la desesperanza, de larga barba, ojos soñadores y con la sonrisa perenne de quien se burla hasta de si mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vamos hombre, dijo Ernesto, si seguimos a éste paso nos rendirá el cansancio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El desconocido, cortesmente le contesto: -Cansados ya vamos por eso apuro el paso. No quiero seguir viendo a lo largo del camino las estrellas de sangre que van a ninguna parte, ni los ojos tristes de los niños hundidos en sus órbitas, ni sus manitas esqueléticas mendigando un pan que todos les negamos. No quiero ver a sus  madres con los ojos secos prontos a la locura, ni a sus padres con un fusil en el hombro defendiendo extrañas quimeras que reparten, a manos llenas,dolor y espanto. No quiero ver en el firmamento, revoloteando, a los pájaros de la muerte. No quiero oír el estruendo de las bombas ni ver a los mutilados del combate, ni quiero oír chirriar  las orugas de los carros en su avance de destrucción y muerte. No quiero ver la tierra yerma florecer manantiales de sangre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  camino polvoriento se doraba al sol; las espigas se ondulaban con el viento y una  brisa suave y fresca refrescaba el ambiente. A lo lejos se oían los mugidos del ganado, el ruido de la acequia al precipitarse entre los rápidos y el estruendo que produce la ciudad pretendiendo ahogarlo todo con su cansino y pesado resoplar. Voces ninguna, nada que se pueda identificar, solo un poderoso rugido que todo lo devora , que deshumaniza, que rebaja al hombre a la condición del animal  y le regala, derecho inalienable de su ciudadanía, la palabra libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ernesto miraba a su  ocasional acompañante desconcertado y le replico:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mire Ud. yo trato de entenderlo, de hecho, muchas veces he pasado por estos bajos estados de animo. A fe mía que he tenido que superarlos en la soledad, como todos, porque nadie puede ayudarnos, a nadie le importan los sufrimientos ajenos. Ni Dios mismo nos puede consolar. Cuantas veces habré ido a la iglesia, a romerías, a lugares de los que hoy suelen denominar mágicos, llenos de energía, a pedir, con fe, por que se haga la luz en el camino. Pero no. Solo abrojos, dificultades renovadas y ni un atisbo de ilusión. Creo, con mucha mas frecuencia a medida que pasan los años, que es el hombre el único que puede darle un nuevo sentido a la vida, crear nuevos valores y una nueva generación de mentes jóvenes consientes de sus obligaciones para con el futuro  de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quizás tenga razón.Es probable que la tenga... ¡Libertad! Es una palabra extraña, un concepto que ofrece mas de lo que significa y cuyo contenido esta rodeado de alambre de espino por todas partes. quizás el hombre al sentirse sometido, oprimido, minimizado, la vulnere en nombre de su libre albedrío... ¡Pero que digo!  ¡albedrío!  he ahí el error, la equivocación, el desvarío. ¿ Libre albedrío... y, para qué? Seguramente para darle sentido a la creación...¡El hombre es un ser extraño , un mundo dentro de muchos mundos.¡ Todos quieren tener la razón!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo se. Cuando se habla de creación  también me cuestiono. También cuestiono al creador. Creo que el fundamento primero de todo creador es amar lo que crea, enaltecerlo, mejorarlo, hacerlo cada día mas bello y útil... Yo tengo cuatro hijos, les he dado la vida y por lo tanto los he creado. Eso no me basta. Los amo, les demuestro mi amor ayudándoles a ser mejores, dándoles facilidades para que lo sean. Procuro estar a su lado cuando lo necesitan para darles animo y revitalizar su aliento,y, tengo que admitir, que muchas veces desfallezco, no por ellos sino por mi al sentirme desamparado. Querido amigo me parece que el creador se ha olvidado de su creación  o esta muy ocupado en otra parte del universo creando algo mejor ante  la impotencia de redimir el circo que llamamos tierra. Si es así  ha fracasado y es un fracaso descomunal. Convendrá usted con migo que estoy en lo cierto. No quiero que piense que es pesimismo mio. No. Son los relámpagos de las explosiones, el hambre y la miseria. Son los vendedores de paraísos y nirvanas, los vendedores de armas, los especuladores de la necesidad humana, los vendedores de sueños e imaginerías. Son los gobernantes y  sus adláteres con sus apetitos inmoderados de poder y beneficios. Son los que desde  el púlpito, saciados de todos los bienes terrenales, piden humildad y humillación en el abandono y la miseria para alcanzar la vida eterna. Es la iglesia que bendice todos los desafueros y , en fin, los poderosos de la tierra que en nombre de la libertad y la democracia e invocando el libre albedrío sojuzgan a sus semejantes sin ningún temor a Dios y con la bendición de los representantes del templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo te entiendo. Miro en rededor y no encuentro sino desconcierto. Lo prudente, creo, no es negarle al hombre las libertades ni hacer un sayo de su libre albedrío. Lo que debe hacerse es enseñarles desde la mas tierna infancia a hacer respetar sus derechos y a cumplir rectamente con sus obligaciones . Al hombre hay que enseñarle que la vida no tiene sentido si no ha de vivirse plenamente, satisfactoriamente en el uso de sus derechos  y obligaciones. Hacerles entender que cualquier limitación de los mismos le dará libertad de exigirlos por todos los medios hasta volver a obtenerlos. Al hombre para redimirlo habrá que enseñarle  que es preferible morir en el intento que vivir sometido y humillado... No fue otro el legado del crucificado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad esta cerca. Las primeras chabolas con su miseria a cuestas se les muestran desnudas. Los niños mugrientos y desharrapados juegan entre el barro.&lt;br /&gt;Mas adelante unas mujeres anemicas, lavan la ropa en un poso de aguas detenidas y los hombres deambulan de un lado a otro sin nada que hacer gozando de su extraña libertad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fíjese usted, leo la prensa diariamente y no encuentro sino incongruencias: La patronal asegura que no trabajan por que son perezosos; El diario oficial asegura  que existen un  veinticinco por ciento de desocupados pero que aspiran con el plan quinquenal a reducir drásticamente el desempleo. Y. el libre albedrío los empuja  a violar la ley  para conseguir la comida de sus hijos. Gozan de libertad...&lt;br /&gt;¡Libertad para morirse de hambre y de necesidades!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la zona industrial el ruido se hizo insoportable. Coches, pitos, motores, gritos y silbidos  hacían del corazón del sistema una maquina infernal que engañaba los sentidos: atmósfera de auto abastecimiento, de super- producción, gentes entrando y saliendo vestidas de overol, otros,  en negras limusinas pletóricos de satisfacción. En el centro  del polígono industrial, a modo de escultura, dos inmensas ruedas dentadas simbolizan la colaboración. Y en el centro de la ciudad se rinde homenaje  a la libertad con una estatua rodeada  de flores y banderas;  Y en otra esquina a la justicia, con los ojos vendados llevando en su mano diestra una balanza en perfecto equilibrio. A la segunda se le distingue por su ceguera, a la  primera, por su  rigidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desconocido iva sumido en sus pensamientos mirando  a uno y otro lado del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, si -respondió- De ahí la importancia de la rebelión. La dignidad ante la injusticia no radica en someterse sino en la exigencia perentoria de su cumplimiento. La justicia ha de defenderse primero con la razón, segundo con la razón y tercero con la razón y, en extremis, con las armas. Todo sometimiento es esclavitud, por ello cuando se habla de amnistías no se esta haciendo otra cosa que perdonar las injusticias cometidas. Por lo mismo la libertad no puede ser el privilegio de unos pocos en detrimento de los demás asociados. Piense. Cristo también utilizo la violencia cuando habiendo agotado todos los medios no conseguía sacar a los mercaderes del templo. Cristo ante todo fue un revolucionario ante la parálisis del hombre, ante la ceguedad del hombre, ante su necedad y avaricia y con su ejemplo subvirtió el orden. Con su vida pago el esfuerzo y nos lego para siempre el ejemplo. Ese, querido amigo, es el camino...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ha hablado bien,sin embargo debemos dar por sentado que el camino que nos queda por recorrer esta sembrado de minas, de mutilados en la defensa de lo que nos pertenece... Hemos llegado, es una lastima que tenga que despedirme, me gustaría seguir hablando con usted, me siento iluminado. ¿Por qué  no me da su nombre y su dirección para que podamos vernos otra vez...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hace falta hijo, como ve, voy de paso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin mas tendió sus manos hacia su interlocutor dos profundas llagas, sangrantes, se abrieron en el centro. Ernesto le miro sorprendido, bajo sus ojos hacia los pies y cuando levanto la vista , para hablarle, había desaparecido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-8801231534977259057?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/8801231534977259057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=8801231534977259057' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8801231534977259057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8801231534977259057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/01/un-extrao-encuentro.html' title='UN EXTRAÑO ENCUENTRO'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbZBr2fGTTI/AAAAAAAAC-A/fx5aZUZLO9A/s72-c/copiade2copyxf2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-8943961934843978942</id><published>2007-01-22T09:17:00.000-08:00</published><updated>2007-01-22T12:55:36.475-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reptil'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='manzana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eva'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pecado original'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desnudez'/><title type='text'>LA MANZANA Y EL REPTIL</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbTyXWfGTSI/AAAAAAAAC9w/EgN2h6ZQ9Ag/s1600-h/pecado+original.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbTyXWfGTSI/AAAAAAAAC9w/EgN2h6ZQ9Ag/s320/pecado+original.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5022905967411875106" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;He tenido la ocasión de leer nuevamente, gracias a los deberes de mis hijos, el mito de Adán y Eva. La costilla,la manzana y el reptil. No se contentaron con arrojarnos del paraíso, sino que, aún hoy, pretenden con marcada malevolencia,propia de la inquisición, impedirnos cumplir con el divino precepto de " creced y multiplicaos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hombre le quitaron una costilla pero las tiene completas. Si le faltare alguna, tampoco seria importante,al fin de cuentas,hay otras partes corporales mas esenciales. Las hay que son la quinta esencia del ser humano -hablo del genero no de la especie- y, aún así, si faltaren, como con frecuencia ocurre, nada pasaría, seguiríamos perteneciendo, por extensión, a la especie sapiens. Así, pues, la costilla , no pasa de ser una ofensa injusta y poco estética. Nada tiene en común con Venus siempre bella, estéticamente atractiva y eróticamente pura. En éste punto debo adelantarme a los críticos que sufren de estrabismo. En lo estético no tiene lugar el erotismo y sin la belleza no tendríamos  el sentido de lo estético. Ahora bien, el erotismo es la sublimación de la belleza en la profanación de los cuerpos.Estamos en paz, agudo critico, el encuentro de los cuerpos requiere de la ligereza de las formas y de un entorno paradisíaco para exacerbar los sentidos, para sublimarlos, traspasando los limites de la racionalidad y caer en el éxtasis. Dios en su infinita sabiduría,en lugar de una costilla, nos dio a Eva y no justamente para arrojarnos del paraíso sino para hacérnoslo mas llevadero, para que no nos aburriésemos en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sigamos adelante, con el ofidio. No sé por que, mentes torcidas, lo enredaron en esta martingala. Ahora que lo pienso, las connotaciones del hecho son inhumanas. No con otras palabras se puede señalar el acto mediante el cual el Padre arroja al hijo de su casa por el único delito de comerse una manzana o de querer un " hijo amado". La contradicción galopa con el mito. Me imagino a Eva tocando la flauta, encantando a la serpiente o, a la serpiente, ondulante y ágil, de cuerpo retráctil , firme, avanzando segura hacia su presa, en mortal silencio, a la velocidad del relámpago. ¿Quien engaño a quien? No lo sabemos. ¿Qué Eva engaño a  Adán? ¿Qué Adán engaño a Eva? ¿Qué fueron engañados por la serpiente...? Presiento que lo pasaron de perlas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La peor parte del mito le toco a la manzana. La manzana que de apetecible provoca. La pobre,desde entonces, ha sido victima de apologías y diatribas. Veamos una muestra:"La manzana de la discordia","Saludable como una manzana","Hay que sacar la manzana podrida del cesto","La manzana de Adán" y un amplio etcétera  de cuños lingüísticos e interpretaciones literarias. La verdad es que desde muy niño la he degustado. No gusto de la manzana rija de carnes secas y arenosas. No. Gusto de la manzana de epidermis verde y suave, ácida y de mejor textura al paladar y al gusto. Dicen que la voz del pueblo es la voz de Dios. Por alguna razón se habla de viejos verdes... No se si es por eso de que a buey viejo pasto tierno... Sea como fuere, recuerdo ahora, que cada vez que comía manzanas y, he de confesar que eran pocas, me accedía un profundo complejo de culpa, a tal punto que, en mi arrepentimiento debía recurrir al sacerdote para que me eximiera del pecado. El prelado, con mucho pudor, me repetía una y otra vez , que comer manzanas no era pecado. Yo no le creía, insistía y persistía, no podía admitir que el Antiguo Testamento mintiera en asunto tan delicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, cuando comienza la edad a pesar sobre los hombros, debo admitir que el mito me sigue molestando, gracias a los deberes de mis hijos y al infinito deseo de vivir que se acentúa con los años. Desde luego que ahora como manzanas sin ningún remordimiento y requiero a Eva sin ningún pudor. Que me acuerde, nunca me he arrepentido de este ultimo ejercicio.Mi confesor, creo, no tendrá esa queja de mi. Al menos tuve la consideración de no molestar sus votos de castidad con confesiones eróticas.Nunca le conté de mi mística devoción por la voluptuosidad de las formas:&lt;br /&gt;"y hay días en que somos&lt;br /&gt;tan lúbricos, tan lúbricos,&lt;br /&gt;que nos depara en vano su carne la mujer,&lt;br /&gt;tras de ceñir un talle o acariciar un seno,&lt;br /&gt;la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los colores cambian y las formas por su puesto, en eso, los bardos, han sido pródigos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esa rosa fue testigo&lt;br /&gt;de eso que si amor no fue&lt;br /&gt;ningún otro amor seria,&lt;br /&gt;esa rosa fue testigo&lt;br /&gt;de cuando te diste mía,&lt;br /&gt;el día ya no lo se,&lt;br /&gt;si lo se mas no lo digo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y muchas otras perlas que funden gea, flora, fauna y psique en un mismo sujeto, cuando no, el pintor la lleva al lienzo. A tal punto se ha llegado en honor a Eva, sea ella hiperbórea rubia o simiesca mulata, o las negras de ébano de Borneo o Burundi, o las polinesias de caderas de alas, o las amarillas geishas del sol naciente. No fuimos arrojados del paraíso por comer manzanas y mucho menos por disfrutar de  él con Eva. Todo lo contrario, seguimos invitados  a permanecer en él y a continuar con el banquete...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pase mi juventud, gran parte de ella, como todos los niños y los jóvenes entre la escuela, la casa y el campo. Mi mundo era natural, primitivo, por lo que tenia de ensueño el color de una flor, el trino de un pájaro, la luz  de la aurora o la puesta del sol al morir la tarde. La casa  de los abuelos estaba rodeada de amplios jardines y frondosos árboles ; al fondo se extendían los cafetales al amparo de tupida sombra de viejos guamos, ceibas, guayacanes,ocobos y muchas otras especies tropicales propias al laboreo del cultivo de café arábigo. Una acequia de amplio aforo bañaba las faldas de las montañas, servia de abrevadero a los ganados t de tranquilo remanso a las duras labores campestres. En ella conocí  a Eva, candorosa virgen. Fue una tarde ardiente de Junio. El sol caía perpendicular sobre los seres y las cosas. Yo, enajenado por el calor o por la combustión propia de los años mozos, recorría sin afán, la exuberancia de la naturaleza tropical. Ni una hoja, ni la brisa,ni el canto de un pájaro interrumpían el sopor y el cómplice silencio de la tarde. Solo la acequia cantarina saltaba de piedra en piedra hasta caer al remanso. Allí llamo mi atención la caída de un cuerpo sobre el cristal de las aguas... Chapoteaba  rasgando el sosiego. Me acerque, como un reptil llegue en silencio: Un cuerpo bronceado brillaba al sol deslizándose bajo las aguas, cubierto por su propia epidermis. Jugueteaba con su negra cabellera. Se consumia bajo el agua y volvia a  salir. Reía. Cantaba y reía. Su cuerpo firme y ágil parecía esculpido en bronce. Se perturbaron mis sentidos: En mi escondite sentí su aliento, sus manos, su cuerpo húmedo y fresco en profunda comunión con las flores del campo. salí de mi refugio como un sonámbulo, mi cabeza demente, me dirigí a la orilla del riachuelo, en el remanso, nos miramos y sonreímos. Eva salio del agua y yo de mi profunda ignorancia:La manzana nos redimió enviándonos al paraíso...&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-8943961934843978942?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/8943961934843978942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=8943961934843978942' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8943961934843978942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/8943961934843978942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/01/la-manzana-y-el-reptil.html' title='LA MANZANA Y EL REPTIL'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbTyXWfGTSI/AAAAAAAAC9w/EgN2h6ZQ9Ag/s72-c/pecado+original.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-3403793055724379280</id><published>2007-01-21T08:47:00.000-08:00</published><updated>2007-03-06T08:35:24.836-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='felicidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='infierno'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='masturbacion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='erotismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deseos'/><title type='text'>DOÑA CASTA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbO2nRXIMdI/AAAAAAAAC9c/vAeWRsgV1U4/s1600-h/DES11.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 314px; height: 210px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbO2nRXIMdI/AAAAAAAAC9c/vAeWRsgV1U4/s320/DES11.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5022558795239797202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;Doña Casta era una mujer alta y enjuta, pálida, gentil y altiva como una palma del trópico .Doña Casta , con sus grandes ojos negros miraba de frente,fijamente, como mira el tiburón su presa. Doña casta tenia el pelo blanco y largo como sus manos largas y huesudas. Doña Casta siempre tuvo la cabeza poblada de sueños y ensueños que a pesar de sus noventa años aún la hacían estremecer.Doña Casta apuro los goces  de la adolescencia, la madurez y la vejez y a sus noventa años  apremiaba con marcado regusto sus recuerdos y sus sueños  eróticos. Doña Casta era una mujer feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Casta no tenia amigas de su edad.No le gustaban. Gustaba de oír la alergia de la gente joven, hombres o mujeres,pero jocundos  de hablar picante y gracioso, dicharacheros y algo rijosos. Doña Casta era coqueta llevaba un clavel en la oreja y cantaba seguidillas taconeadas con sus zapatos de charol.Doña Casta quería seguir siendo un huracán, pero tenia noventa años y, por ello, dejaba su mente cabalgar donde yacio mil veces, sobre su carne marchita, la flor de las maravillas.&lt;br /&gt;Doña Casta era una mujer feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Casta vivia con su nieta Panfila. Panfila era como su abuela, lubrica, alegre y vivaracha.Panfila se masturbaba en la ducha acariciando el rosetón.  Panfila,  decía Doña Casta, tenia el infierno dentro. Panfila dejaba correr el agua por entre sus muslos de pedernal y se estremecía pensando en Simeon, retorciéndose, meneándose hasta que exhalaba un profundo suspiro. Detras de la puerta se escuchaba otro, como un eco, era Doña Casta que la espiaba  embebida en sus propios recuerdos,  empuñando cariñosamente su bastón  de cabeza de plata.  Panfila  no descansaba. Pensaba en Simeon  como si estuvieran haciendo el amor,como si estuviera sentada en sus rodillas fija la vista en su falo erecto, deslizando la cadera sobre sus piernas desnudas  y dejándose penetrar lentamente, sintiendo un crujir de huesos y una explosión de éxtasis estallando por todo su cuerpo . Se agitaba, gemía y se lamentaba del fingimiento en que vivía. No podía seguir soportando la ficcion de no llevar nada dentro de su coño. Ardía. Apretaba su sexo con las manos e ignorando que su abuela podía oírla gritaba:-¡Muévete ya,muévete ya Simeon! Y, luego, un jadeo rítmico y profundo la agitaba silenciosamente hasta el orgasmo. Doña Casta ,fatigada y trémula dormía&lt;br /&gt;plácidamente detrás de la puerta aferrada a su bastón. Doña Casta era una mujer feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Casta quería lo mejor para su nieta, tenia que apaciguar su ardiente corazón por lo que la reconvino a formalizar sus relaciones con Simeon. Debe de ser un buen chico, se decía.¡Si la pone tan fogosa pues que lo traiga a casa! Doña Casta rejuvenecía en estos pensamientos, la piel se le ponía rosada y su temperatura corporal se elevaba. Doña Casta  quería conocer a Simeon, hablar con el objeto de deseo de su nieta, recordar sus años mozos, el tibio encanto de los cuerpos desnudos y las manos, cual mariposas de volar incierto, recorriendo sus misterios. Doña Casta era una mujer feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doña Casta comprendía perfectamente que la edad no la protegía del amor, de los sentimientos , de sentir un fuego dentro, así éste fuera un fuego fatuo. Su cabeza era un torbellino, sentía que su sexo se henchía, se abultaba cada vez mas, latía como su corazón aceleradamente.No era el placer fácil. No. No era el placer domestico, era una sensación gloriosa, renovada, a la que nunca sabia renunciar. Se palpaba los senos, la boca, los ojos, todas las partes de su cuerpo, el sexo marchito, anhelaba, juventud de su cerebro,el miembro viriol que calmara su fiebre. ¡Simeon! ¡Simeon!  Era el grito de guerra y Panfila el ejecutor de sus deseos. Doña Casta era una mujer feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Panfila a instancias de la abuela se decidió a buscar a Simeon. Encontrarlo en alguna parte. Simeon tenia que dejar de ser una ficción para convertirse en un hombre de carne y hueso como ella deseaba, como lo deseaba su abuela, como lo deseaban sus entrañas.¡Simeon! ¿Donde encontrarlo?  ¿Como encontrar a un hombre como él, cariñoso y silencioso?  ¿Un hombre que se deje hacer sin decir nada? Su abuela, ciega, nada sabia de sus inquietudes, nada de sus deseos. Queria a Simeon tal cual era, etéreo, dentro de su cabeza,capaz de invadirla y de llenarla toda, de penetrarle todo el cuerpo sin sentirlo, hasta el orgasmo y, luego, virgen aún,la impaciencia de sentir su vulva vacía... y el deseo, siempre perenne, de volver a comenzar de nuevo: Simeon esta con ella, a su lado,tendidos en la cama uno al lado delo otro, desnudos,  Panfila con las piernas entre abiertas y Simeon con la mentula erecta, contemplándola y con su mano diestra entre abriendo, suave y cariñosamente  el coño de Panfila. Simeon cambia de posición, se  coloca sobre ella y empujando suavemente,pero firme, una y otra vez, la penetra. Los movimientos son rítmicos  al principio y luego se vuelven violentos y sin concierto. Ambos jadean. Panfila se aprieta cada vez mas. Gime. -¡No puedo soportarlo! ¡Simeon, Simeon, mas profundo! ¡Mas,Simeon! ¡Oh,oh,oh! ¡Me muero!&lt;br /&gt;¡Simeon,Simeon!  Luego cesaron los murmullos... La abuela  suspiro profundamente, dio tres golpes con el bastón y le pidió a Panfila que le  presentara a Simeon.- Ya lo haré, abuela, pronto lo conocerás. Doña Casta , se resignaba y esperaba. Doña Casta era una mujer feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Panfila, apremiada por su abuela,  decidió conseguir novio y llevarlo a casa. Se llamaba Tomeo, pero ella, para identificarse con sigo misma, le decía Simeon. Una tarde de Abril, florecidas las margaritas en sus macetas, pleno de primavera el ambiente, oloroso a azahares, Panfila y Simeon se presentaron en casa, alegres y rijosos frente a la abuela. - Abuela, aquí esta Simeon. Doña Casta, ciega, levanto las manos y le dijo: - Acercate, quiero conocerte. Palpo su rostro, agitada,fue recorriendo lentamente el cuerpo del mozo, la nariz, los ojos, la boca y, temblorosa, bajo al pecho, a las caderas y sin pensarlo mas, lo tomo por el miembro viril, con firmeza, ante la sorpresa de Simeon, le sacudió varias veces, le miro fijamente, con sus ojos ciegos, como mira el tiburón su presa y exclamo: -¡No lo conozco! ¡No lo conozco!  Exhalo un profundo suspiro y su cabeza cayo sobre su lado izquierdo exánime...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Panfila y Simeon la recuerdan con amor. Doña casta era una mujer feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-3403793055724379280?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/3403793055724379280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=3403793055724379280' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/3403793055724379280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/3403793055724379280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/01/doa-casta.html' title='DOÑA CASTA'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbO2nRXIMdI/AAAAAAAAC9c/vAeWRsgV1U4/s72-c/DES11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2299325508807136614.post-5525616699672198564</id><published>2007-01-21T03:24:00.000-08:00</published><updated>2007-01-21T08:13:48.060-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carlos herrera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rifle'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='selva'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ternura'/><title type='text'>JUAN  CAYENO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbOQWBXIMcI/AAAAAAAAC9Q/BfRGRVwBAho/s1600-h/2737_Ceiba_tree_base.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbOQWBXIMcI/AAAAAAAAC9Q/BfRGRVwBAho/s320/2737_Ceiba_tree_base.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5022516717445198274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Maderero por tradición, Juan Cayeno, había conseguido la explotación de las reservas madereras de Tumaco, en las áreas comprendidas entre los ríos Mira y Patía, fundamentalmente los esteros de cabo manglares y el delta del Patía, en plena selva tropical. Juan era ademas un buen aficionado a la caza y a la pesca por lo que siempre llevo en su morral el rifle y la caña de pescar, la hamaca, el mosquitero, petate y machete para pernoctar donde le cogiera la noche..&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Juan era un hombre recio, violento a veces, tierno y sentimental. Su corpulencia iba acompañada de su febril actividad. No descansaba nunca.Siempre estaba al acecho de hacer cosas nuevas, de prestar un servicio, de iniciar una pendencia, de enamorar una moza, de poner un trampero, de salir a cazar marranos baquiros o de comunicar sus conocimientos madereros a quien quisiera escucharlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;La selva, majestuosa, siempre trastorna al hombre, desarrolla en él todos los instintos desde los mas divinos hasta los mas humanos, desde los mas grandiosos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;a los mas miserables. Su crueldad invade las almas y las asimila a las fieras, ora, las convierte en bondadosas, humildes, tiernas y sensitivas. La selva despierta despierta  la lucidez, la comprensión, la sutileza de los sentidos y la finura de las ideas o los embota todos fagocitando al trastornado. La naturaleza virgen selecciona a sus victimas y deja vivir a quienes la asimilan. El misterio y la fantasía se apodera de todas las mentes y la salvación estriba en ponerlas al servicio de la propia naturaleza. Se vive en una calurosa devastación de vida y muerte. Los ríos bajan henchidos, raudos por entre bejuqueros y pajonales reventando en los remansos. El viento ulula entre arboles y arbustos, bejucos y palmiches confundiéndose con el silbido de las sierpes y el rugido de las fieras. En la selva todo muere y renace y a  la vista todo es un constante renacer, una suprema ilusión, una alucinación constante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Siempre he sido maderero - decía Juan-. ¡Yo soy maderero! He vivido en la selva, en la soledad de las montañas, con mis hombres enfermos de malaria, descuajando monte, picando y aserrando arboles, corriendo riesgos, arrastrando los maderos a fuerza de hombros hasta los embalsaderos del rió Patía y de éste hasta su delta en el mar, o del río Mira hasta cabo manglares donde  serán embarcados hasta las serrerías de Tumaco  y de allí a cualquier lugar del mundo.En la selva se esta lejos de todo, de la familia, de los amigos, de la novia y hasta de la iglesia. La selva es la Diosa. Ella dispone de todo, del culto, de sus preceptos, de los sacrificios y de como, donde y cuando han de llevarse a efecto. Contradecirla, ir contra sus mandamientos, supone condena de muerte. Aceptarla supone un salvo conducto al portador con fecha abierta. Cualquier desliz ocasiona su perdida y la condigna sanción.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;La selva tiene sus misterios, sus manes protectores, los indígenas creen en ellos  condicionados por el medio ambiente feraz y destructor y a la clara noción de que a la ruptura del equilibrio las probabilidades de subsistencia son escasas. El Mohan es el guardián de la selva, el dios de los ríos,lagunas y manantiales. Vive en los grandes arboles y en todas las plantas vivificando su sabia, nutriendo las lagunas, los riachuelos y los grandes ríos. El Mohan recorre en silencio la espesura y en las noches de luna llena se le puede ver en los playones de los ríos danzando al son de un suave y frío viento por entre los pajonales. El Mohan castiga a quienes destruyen su hogar volviendo estéril la tierra o utilizando las fieras, las enfermedades o cualquier otro recurso para ahuyentar a los infractores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Juan Cayeno era maderero. Se burlaba de los indígenas e intentaba, razones mas, razones menos, explicarles que el Mohan no existía. Que mas que respeto se debía ser prudente y buen observador para no ser sorprendido por las alimañas detrás de cualquier  hoja o  por los animales feroces al acecho de sus presas, todo lo demás, decía, son historias al rededor de incautos que se trago la selva...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Juan era un cazador experimentado.Tenia predilección por la caza del marrano baquiro: era excitante,arriesgada y peligrosa. Los baquiros viven  en los mas profundo e inaccesible de la selva, son feroces y con facilidad tumban un árbol a dentelladas. La manada la guía el mas joven de la piara y si por desgracia éste es atacado, la boyada reacciona con ferocidad destruyendo  todo a su paso en busca del agresor.  Su cacería requiere pericia, buena añagaza de yuca fresca picada y excelente atalaya entre los arboles mas altos. Una buena tarde de caza proporciona entre cinco y siete animales equivalentes a  cinco o seis arrobas de carne.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Los sobrinos de Juan tenían por costumbre visitarlo en verano, en vacaciones, cuando los esteros tenían menos agua y la selva era menos dura pero no menos ardiente. Pedrito y Juanito acompañaban a Juan a todas partes. Iban a las cacerías, de pesca, a los aserrios, a los cortes  madereros y a los embalsaderos desde donde se desplazaban en barca hasta los manglares donde su tío les enseñaba todos los trucos de la caza y la pesca  que conocía aprovechando la abundancia de pescado y de aves  de la región.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;Con ocasión de la visita de sus sobrinos Juan preparo una cacería de baquiros.Alistaron  las armas, los morrales y pertrechos y salieron al amanecer hacia el río Mira.El día se presentaba tranquilo, la selva densa húmeda y pesada. Avanzaron con lentitud  buscando las faldas de la cordillera  y los comederos de la piara para preparar la atalaya entre los arboles.Pasada la tarde, los porteadores y el baquiano, encontraron en la depresión de piedras coloradas comederos recientes de la manada y decidieron acampar en aquel lugar, no sin antes manifestar, alguno de ellos, su descontento por la proximidad al río y el temor  a ser castigados por el Mohan, prepararon chinchorros y mosquiteros y se dedicaron luego a levantar entre la tupida arboleda el lugar de vigía que dejara clara y en descubierto el comedero. Juan y los chicos preparaban en tanto armas y municiones, limpiaban cámaras y cañones para tener  las armas a punto. Juan, sin perderles de vista les daba las indicaciones  necesarias siguiendo paso a paso la limpieza, revisión  y ensamblaje de las piezas. Colocaron por último las mirillas  telescópicas. Juan se levanto  y le indico a Pedrito  que  debían  afinar  la lente de la mirilla para lo cual le ordeno: ¡Ponte en pie! Alza el arma y  apúntame al pecho,observa el segundo botón de mi chaqueta  de arriba  a bajo,centra la mirilla, lo tienes, si,¡dispara!... Un estampido seco retumbo por toda la selva, Juan se desplomo y un viento helado  y brusco comenzó a azotar toda la región...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2299325508807136614-5525616699672198564?l=essolouncuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://essolouncuento.blogspot.com/feeds/5525616699672198564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2299325508807136614&amp;postID=5525616699672198564' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5525616699672198564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2299325508807136614/posts/default/5525616699672198564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://essolouncuento.blogspot.com/2007/01/juan-cayeno.html' title='JUAN  CAYENO'/><author><name>Carlos Herrera Rozo</name><uri>https://profiles.google.com/112687721155481976377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-hYtlJZsMGbw/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/jb1X5eCUrQ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_3DoR6nnPUQQ/RbOQWBXIMcI/AAAAAAAAC9Q/BfRGRVwBAho/s72-c/2737_Ceiba_tree_base.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
